10 Marzo 2008 Seguir en 
En los últimos tiempos, varios clubes se plantearon la necesidad de mejorar sus ofertas y por ello planearon mejorar sus instalaciones, ya sea en beneficio de sus jugadores o bien del público que asiste a presenciar las distintas competencias. Algunos mantuvieron el proyecto y otros ingresaron en un impase, el cual genera preocupación, fundamentalmente porque Tucumán requiere de una rápida y obligada actualización en esta materia, después de varios años en los que no se ofrecieron soluciones de fondo. En la columna del haber debe ubicarse la reinauguración de la cancha de golf que el Jockey Club posee en Alpa Sumaj. El lugar recibió una serie de mejoras en el propio campo, que luce ahora remozado y jerarquizado. Pero también se trabajó en la parte edilicia, de modo tal que la entidad dio un salto de calidad que la pone en la vereda de las más modernas del país. Si bien serán los propios jugadores del club los que mejor provecho sacarán sin dudas de las mejoras, también estas representarán una saludable imagen institucional de cara al próximo torneo Abierto del Norte.
Otra entidad que siguió adelante con el plan previsto para su sección hockey fue Universitario, con lo que la segunda cancha de piso sintético de la provincia está más cerca que nunca de concretarse. Según los propios dirigentes de la institución, la obra será una realidad en abril. De ese modo, se concretará un sueño largamente acariciado por la entidad y se abrirá una nueva puerta para que la disciplina en Tucumán alcance una mayor calidad.
Un tercer escenario para destacar lo aporta el motocross, a partir del denominado circuito Los Peraltes, ubicado en Las Talitas. El trazado cuenta con la novedad de estar totalmente iluminado, además de contar con una serie de comodidades para el público. La intención de sus mentores es llevar a cabo allí competencias nacionales.
A estos tres hechos alentadores se oponen otros dos que involucran al mismo club: San Martín. Por un lado, la posibilidad de que la entidad cuente con su propia cancha de piso sintético para la práctica de hockey sobre césped se dilató por problemas presupuestarios. Los dirigentes admitieron a LA GACETA que la superficie llegó a la Argentina procedente de Bélgica, pero que permanece en Aduana debido a una deuda con la empresa importadora.
Otro tema relacionado con la infraestructura deportiva, no resuelta aún por la entidad de La Ciudadela, es la ampliación de la capacidad de su estadio, anunciada el año pasado. Según el proyecto, las obras debieron comenzar a principios de este año, aunque hasta el presente no se notaron avances.
Estos últimos dos puntos constituyen motivos de preocupación para un Tucumán deportivo ávido de contar con nuevas estructuras que potencien la práctica de las distintas disciplinas. Por años, la falta de inversión en este rubro llevó a muchas actividades a carecer de ámbitos adecuados para su desarrollo. Quizá la falta de un autódromo y de un buen estadio cerrado siga siendo la gran deuda. En ninguno de los casos hubo avance alguno en los últimos tiempos, pese a que el tema se instaló con fuerza en los ámbitos oficial y privado.
En medio del haber y del debe, está la cancha de cemento construida en un shopping de Yerba Buena, considerada por Guillermo Vilas -que visitó la provincia la semana pasada- de primera calidad. La obra, tal cual fue erigida, podría ser reutilizada en encuentros como el de diciembre de 2007, cuando Mariano Puerta y Mariano Zabaleta jugaron una exhibición o como en la clínica de Vilas. Mantener este plan ambicioso permitirá potenciar la actividad y darle una dinámica hasta hace poco impensada.
Otra entidad que siguió adelante con el plan previsto para su sección hockey fue Universitario, con lo que la segunda cancha de piso sintético de la provincia está más cerca que nunca de concretarse. Según los propios dirigentes de la institución, la obra será una realidad en abril. De ese modo, se concretará un sueño largamente acariciado por la entidad y se abrirá una nueva puerta para que la disciplina en Tucumán alcance una mayor calidad.
Un tercer escenario para destacar lo aporta el motocross, a partir del denominado circuito Los Peraltes, ubicado en Las Talitas. El trazado cuenta con la novedad de estar totalmente iluminado, además de contar con una serie de comodidades para el público. La intención de sus mentores es llevar a cabo allí competencias nacionales.
A estos tres hechos alentadores se oponen otros dos que involucran al mismo club: San Martín. Por un lado, la posibilidad de que la entidad cuente con su propia cancha de piso sintético para la práctica de hockey sobre césped se dilató por problemas presupuestarios. Los dirigentes admitieron a LA GACETA que la superficie llegó a la Argentina procedente de Bélgica, pero que permanece en Aduana debido a una deuda con la empresa importadora.
Otro tema relacionado con la infraestructura deportiva, no resuelta aún por la entidad de La Ciudadela, es la ampliación de la capacidad de su estadio, anunciada el año pasado. Según el proyecto, las obras debieron comenzar a principios de este año, aunque hasta el presente no se notaron avances.
Estos últimos dos puntos constituyen motivos de preocupación para un Tucumán deportivo ávido de contar con nuevas estructuras que potencien la práctica de las distintas disciplinas. Por años, la falta de inversión en este rubro llevó a muchas actividades a carecer de ámbitos adecuados para su desarrollo. Quizá la falta de un autódromo y de un buen estadio cerrado siga siendo la gran deuda. En ninguno de los casos hubo avance alguno en los últimos tiempos, pese a que el tema se instaló con fuerza en los ámbitos oficial y privado.
En medio del haber y del debe, está la cancha de cemento construida en un shopping de Yerba Buena, considerada por Guillermo Vilas -que visitó la provincia la semana pasada- de primera calidad. La obra, tal cual fue erigida, podría ser reutilizada en encuentros como el de diciembre de 2007, cuando Mariano Puerta y Mariano Zabaleta jugaron una exhibición o como en la clínica de Vilas. Mantener este plan ambicioso permitirá potenciar la actividad y darle una dinámica hasta hace poco impensada.







