13 Diciembre 2002 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El misterio en torno del crimen de la socióloga María Marta García Belsunce, de cinco disparos de bala en la cabeza -cuando inicialmente se había declarado muerte por causa de un accidente- se incrementó ayer con la difusión de nuevos datos. Estos abren los interrogantes sobre el papel de las primeras personas que llegaron a la escena del asesinato y las que intervinieron en el caso.
Tanto el fiscal Juan Martín Romero Victorica como uno de los hermanos de la víctima, Horacio García Belsunce, descartaron que se haya tratado de un intento de robo ni crimen por encargo, pero el primero de ellos aventuró la teoría de que en el fondo habría algún móvil sentimental.
"Cinco o seis tiros es como decir ?te mato y te remato?, como para decir que acá no hay duda", interpretó Romero Victorica en declaraciones radiales, y argumentó que cinco tiros, uno atrás de otro, dan la idea de algo pasional. El miércoles se supo que María Marta, de 50 años, no murió el 27 de octubre último por un accidente doméstico en su casa del country Carmel, de Pilar, sino que falleció como consecuencia de haber recibido cinco disparos de bala en la cabeza.
Romero Victorica, amigo de los García Belsunce, reveló que sospechó que en verdad se había tratado de un homicidio. "Man- tuve algunas discusiones con la familia que me dijeron: ?no, tu teoría es disparatada?", señaló. Asimismo, añadió que una de las teorías de la pesquisa está orientada a que haya sido alguien de adentro del country y en refuerzo de ello comentó que el barrio tiene una alambrada perimetral controlada por computadoras por si alguien quiere cortar el alambre.
Además de haber hablado con el director de Investigaciones Complejas, comisario Angel Casafus, el fiscal dijo que convocó al jefe de la Departamental de Investigaciones de San Isidro, comisario Aníbal de Gastaldi, y al fiscal de la UFI de ese partido, Molina Pico y los dos se constituyeron en el lugar.
Sin aclarar por qué el certificado de defunción hablaba de muerte por paro cardiorrespiratorio, Romero Victorica sostuvo que la autopsia develó que hubo cinco disparos de revólver calibre 32 en principio cuyas municiones quedaron alojadas en el cráneo y hasta hubo un sexto disparo que había rebotado en la masa craneana.
"Si fuera un crimen por encargo u operación mafiosa, es una actividad más profesional, generalmente usan otro tipo de arma, una pistola y hay un tiro la nuca como mucho dos", sostuvo el fiscal.
Por su parte, Horacio García Belsunce dijo que es muy extraño el marco en que se produjo el episodio. Dudó de los testimonios de los dos médicos que encontraron el cuerpo tendido en la bañera y ahora se contradicen en sus declaraciones ante la justicia. (DyN)
Tanto el fiscal Juan Martín Romero Victorica como uno de los hermanos de la víctima, Horacio García Belsunce, descartaron que se haya tratado de un intento de robo ni crimen por encargo, pero el primero de ellos aventuró la teoría de que en el fondo habría algún móvil sentimental.
"Cinco o seis tiros es como decir ?te mato y te remato?, como para decir que acá no hay duda", interpretó Romero Victorica en declaraciones radiales, y argumentó que cinco tiros, uno atrás de otro, dan la idea de algo pasional. El miércoles se supo que María Marta, de 50 años, no murió el 27 de octubre último por un accidente doméstico en su casa del country Carmel, de Pilar, sino que falleció como consecuencia de haber recibido cinco disparos de bala en la cabeza.
Romero Victorica, amigo de los García Belsunce, reveló que sospechó que en verdad se había tratado de un homicidio. "Man- tuve algunas discusiones con la familia que me dijeron: ?no, tu teoría es disparatada?", señaló. Asimismo, añadió que una de las teorías de la pesquisa está orientada a que haya sido alguien de adentro del country y en refuerzo de ello comentó que el barrio tiene una alambrada perimetral controlada por computadoras por si alguien quiere cortar el alambre.
Además de haber hablado con el director de Investigaciones Complejas, comisario Angel Casafus, el fiscal dijo que convocó al jefe de la Departamental de Investigaciones de San Isidro, comisario Aníbal de Gastaldi, y al fiscal de la UFI de ese partido, Molina Pico y los dos se constituyeron en el lugar.
Sin aclarar por qué el certificado de defunción hablaba de muerte por paro cardiorrespiratorio, Romero Victorica sostuvo que la autopsia develó que hubo cinco disparos de revólver calibre 32 en principio cuyas municiones quedaron alojadas en el cráneo y hasta hubo un sexto disparo que había rebotado en la masa craneana.
"Si fuera un crimen por encargo u operación mafiosa, es una actividad más profesional, generalmente usan otro tipo de arma, una pistola y hay un tiro la nuca como mucho dos", sostuvo el fiscal.
Por su parte, Horacio García Belsunce dijo que es muy extraño el marco en que se produjo el episodio. Dudó de los testimonios de los dos médicos que encontraron el cuerpo tendido en la bañera y ahora se contradicen en sus declaraciones ante la justicia. (DyN)
Lo más popular
Ranking notas premium







