Cristina a Caracas, pero sin agrado

La Presidenta viaja para reunirse con su par venezolano e intentar encontrar una salida a la crisis energética nacional. Caricaturas la vinculan con la valija de Antonini Wilson. Por Angel Anaya - Columnista

28 Febrero 2008
Buenos Aires.- El viaje de la Presidenta a Caracas para tratar de resolver con Chávez los problemas que no pudo asegurar con Lula da Silva y Evo Morales en Olivos, está muy lejos de agradarle en los actuales momentos de restaurar las relaciones con Washington. Cristina Kirchner sabe muy bien que su colega bolivariano es imprevisible y puede tener algún gesto para tratar de mejorar su declinante situación política. Por lo pronto, en Caracas comenzaron a parecer afiches de la oposición sobre la visita, donde caricaturizan a la mandataria relacionándola con la valija de Antonini Wilson.
La cumbre fue igualmente imprevisible, pues el canciller Taiana no habría informado lo necesario a Cristina sobre la negativa de Brasil a elevar la provisión de gas que importa desde Bolivia. Tampoco habría mencionado la reducción boliviana por la falta de inversiones que provocó la política de Morales contra las petroleras extranjeras.
En tres ocasiones se refirió estos días CFK al problema energético, pero en ninguna de ellas utilizó la palabra crisis, aunque sí arremetió contra la prensa acusándola poco menos que de gozar cuando la mencionan. Fue Lula, sin embargo, el que la pronunció ante los medios en Buenos Aires a poco de abandonar Olivos, señalando que "en lugar de hablar de lo que no se hizo en el pasado, conviene hacerlo sobre lo que debe hacerse para el futuro". Lula se mostró aquí como el líder regional indiscutido.

Sutilezas en Plaza de Mayo
Las relaciones entre el poder central y el Gobierno de la ciudad autónoma están alcanzando un alto grado de sutilezas. Acallado, por el momento, el problema sobre la dependencia policial y su financiamiento, efectivos de la Policial Federal concurrieron rápidamente al llamado de Mauricio Macri para desalojar a los cartoneros, inclusive con represión. Por otro lado, sin embargo, voceros kirchneristas cuestionaron la posición macrista en defensa del espacio público.
Igualmente fue la Federal la que hizo frente a la manifestación de la hinchada de Racing Club que interrumpió el tránsito, mediante la represión. No fue lo mismo con la marcha de cartoneros ante el palacio comunal, pero tampoco fue solicitada la represión policial.
Las sutilezas, empero, se complican por la decisión judicial que declaró caduca e irregular a la comisión directiva de Boca Juniors., debiendo reasumir Mauricio Macri para convocar elecciones en 30 días, en el plazo de seis meses.
Pero ya ha sido denunciada cierta operación donde se trata de "borocotizar" a los posibles candidatos para hacer de Boca un equipo kirchnerista. La fantasía política parece alcanzar así los más pintorescos laberintos; hasta tal punto que ya son bastantes los que consideran que este caso se tratará de resolver también, adonde ya llegó, en la oficina subpresidencial de Puerto Madero, el modelo barrial corporativo que creó Carlos Menem y que hoy admira la familia Kirchner. (De nuestra Sucursal)

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