11 Diciembre 2002 Seguir en 
Ni siquiera los hijos y la ex esposa de Gregorio Orlando Cuevas pudieron aliviar su delicada situación. Fueron contradictorios algunos de sus dichos sobre lo ocurrido en la noche del 17 de abril de 1999, cuando apareció violada y asesinada la pequeña Tatiana Ayelén Quintero, de 4 años.
El crimen ocurrió en la plaza de la Villa Obrera, en Tafí Viejo, a una cuadra y media del conventillo de Cuevas, donde vivía la nena con sus padres.
Norma Cuevas, la hija del hombre de 66 años acusado por el hecho, afirmó que a las 21 su padre, quien había estado en la casa desde las 20.30, se fue a dormir. A esa hora varios testigos afirmaron haberlo visto con la nena.
También aseguró que sus padres, aunque convivían bajo el mismo techo, estaban separados desde hacía cinco años porque él tiene problemas de próstata.
Luego Sergio Cuevas, el otro hijo del hombre, afirmó que la separación se produjo porque la madre de Tatiana, Alejandra Frías, "se interpuso entre ellos y lo conquistó". Ese dato irritó a la presidenta del tribunal, María del Pilar Prieto, porque es contradictorio con todos los elementos que constan en la causa. Frías, actualmente de 22 años, tenía supuestamente 15 cuando se habría iniciado la relación que el joven y su padre sostienen como veraz y causa de una supuesta venganza, cuando todo indica que ella fue a vivir a ese conventillo tiempo después, junto con su esposo, Fernando Quintero, Tatiana y su hermana mayor.
Coincidencias
El joven Cuevas, además, dio horarios muy distintos de los que brindó su hermana. Lo mismo ocurrió con la posibilidad de que cerca de la hora del crimen el hombre haya estado bebiendo con el abuelo de la víctima, elemento aportado por el mismo imputado y desmentido por testigos. La jueza Prieto, entonces, le recalcó: "se acuerdan de lo mismo y olvidaron lo mismo".
María de Vázquez, vecina de la zona, contó ayer que cerca de las 20.30 pasó por la plaza, al regresar de hacer las compras, y que vio a Cuevas con una nena, a la que en ese momento no distinguió. Dijo que los vio sentados, debajo de un árbol (donde poco después apareció el cuerpo), y que no le llamaron mucho la atención ni el lugar, ni la hora ni el hecho de que hiciera frío.
Los jueces le hicieron un llamado de atención a Vázquez por no haber dado aviso de la extraña situación que comprometía a una niña pequeña.
Hoy, tras la declaración de un médico forense, la defensora oficial María de las Mercedes Carrizo, el fiscal Daniel Marranzino y los abogados de la familia de Tatiana, Juan Roberto y Leandro Robles, emitirán sus alegatos.
Luego, los jueces Prieto, Silvia Castellote y Jorge Duhart dictarían la sentencia.
El crimen ocurrió en la plaza de la Villa Obrera, en Tafí Viejo, a una cuadra y media del conventillo de Cuevas, donde vivía la nena con sus padres.
Norma Cuevas, la hija del hombre de 66 años acusado por el hecho, afirmó que a las 21 su padre, quien había estado en la casa desde las 20.30, se fue a dormir. A esa hora varios testigos afirmaron haberlo visto con la nena.
También aseguró que sus padres, aunque convivían bajo el mismo techo, estaban separados desde hacía cinco años porque él tiene problemas de próstata.
Luego Sergio Cuevas, el otro hijo del hombre, afirmó que la separación se produjo porque la madre de Tatiana, Alejandra Frías, "se interpuso entre ellos y lo conquistó". Ese dato irritó a la presidenta del tribunal, María del Pilar Prieto, porque es contradictorio con todos los elementos que constan en la causa. Frías, actualmente de 22 años, tenía supuestamente 15 cuando se habría iniciado la relación que el joven y su padre sostienen como veraz y causa de una supuesta venganza, cuando todo indica que ella fue a vivir a ese conventillo tiempo después, junto con su esposo, Fernando Quintero, Tatiana y su hermana mayor.
Coincidencias
El joven Cuevas, además, dio horarios muy distintos de los que brindó su hermana. Lo mismo ocurrió con la posibilidad de que cerca de la hora del crimen el hombre haya estado bebiendo con el abuelo de la víctima, elemento aportado por el mismo imputado y desmentido por testigos. La jueza Prieto, entonces, le recalcó: "se acuerdan de lo mismo y olvidaron lo mismo".
María de Vázquez, vecina de la zona, contó ayer que cerca de las 20.30 pasó por la plaza, al regresar de hacer las compras, y que vio a Cuevas con una nena, a la que en ese momento no distinguió. Dijo que los vio sentados, debajo de un árbol (donde poco después apareció el cuerpo), y que no le llamaron mucho la atención ni el lugar, ni la hora ni el hecho de que hiciera frío.
Los jueces le hicieron un llamado de atención a Vázquez por no haber dado aviso de la extraña situación que comprometía a una niña pequeña.
Hoy, tras la declaración de un médico forense, la defensora oficial María de las Mercedes Carrizo, el fiscal Daniel Marranzino y los abogados de la familia de Tatiana, Juan Roberto y Leandro Robles, emitirán sus alegatos.
Luego, los jueces Prieto, Silvia Castellote y Jorge Duhart dictarían la sentencia.
Lo más popular
Ranking notas premium







