Preocupa la posible falta de gas en Tucumán

Un funcionario nacional brindará precisiones.

26 Febrero 2008
El 13 de marzo, el subsecretario de Combustibles de la Nación, Alejandro Osvaldo Rodríguez, visitará Tucumán para informar a funcionarios e industriales de nuestra provincia lo que el Gobierno central prevé que sucederá en materia energética durante los próximos meses en la Argentina. El contacto con el hombre que reemplazó a Cristian Folgar en su cargo servirá para que se despejen algunas de las dudas sobre el suministro de gas y electricidad que hoy aquejan a los tucumanos.
"Cómo va a ser el abastecimiento de energía en los próximos meses es una incógnita; dependerá del clima", adelantó a LA GACETA el secretario de Desarrollo Productivo, José Ignacio Lobo Viaña. Dijo que Rodríguez intentará brindar precisiones acerca de lo que puede pasar en el futuro inmediato en el plano energético, pero insistió en que la rigurosidad o no del invierno será clave para determinar si las industrias tendrán un funcionamiento normal.
Las preocupaciones se acentuaron por la falta de acuerdo entre los presidentes de Bolivia, Argentina y Brasil sobre el suministro del gas boliviano durante los próximos meses. Tucumán recibe 700.000 metros cúbicos diarios de gas de Bolivia a través del Gasoducto del Norte ampliado.
El año pasado, la Secretaría de Energía de la Nación dispuso un programa de racionalización de electricidad y de gas -en menor medida- que tuvo un duro impacto en las industrias tucumanas. El sector citrícola fue el principal afectado por las restricciones, en especial por el recorte en el suministro de electricidad, lo que provocó que un tercio de la capacidad instalada de las plantas fabriles quedara ociosa.
El limitante en el abastecimiento de electricidad también afectó con dureza a las empresas textiles radicadas en nuestra provincia. Las empresas tuvieron que readecuar sus planes de trabajo y hasta reducir sus jornadas productivas. Algunas fábricas se vieron obligada a operar en un 70% de su capacidad como consecuencia de las restricciones en la utilización de electricidad, mientras que otras sufrieron recortes del gas que proveen Repsol YPF a través de la ampliación del Gasoducto del Norte.
"La falta de definciones sobre el gas de Bolivia crea más incertidumbre. Estamos preparados para afrontar una crisis como la del año pasado, pero no algo peor", destacó el gerente de Santista Textil, José Suhami. Dijo que esta planta está preparada para operar eventualmente con gas licuado o con fueloil, aunque remarcó que estas alternativas representan sólo pequeñas soluciones.
En la industria azucarera, las restricciones energéticas tuvieron un impacto moderado, ya que las limitaciones que se registraron en el suministro de gas sólo afectaron en una jornada a los usuarios con contratos en firme, al inicio de la zafra 2007. Luego hubo restricciones a los ingenios que reciben el gas que abastece directamente Repsol YPF, pero también en este caso las consecuencias no fueron generalizadas, ya que repercutieron en pocas fábricas que incluso no habían comenzado sus tareas. El limitante en el suministro de electricidad prácticamente no se sintió en las fábricas azucareras, porque estas autogeneran energía.

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