26 Febrero 2008 Seguir en 
Los Angeles/Madrid.-“Que Dios reparta suerte”, exclamaba Javier Bardem en español ante las cámaras de la cadena ABC, sobre la alfombra roja que lo condujo al Teatro Kodak.
Pero al ganador de todas las quinielas no le hizo falta la mano de la diosa Fortuna: tras ganar el Globo de Oro, el Bafta británico y el premio del Sindicato de Actores estadounidenses, no ha habido galardón que se le resistiera, y el Oscar al Mejor Actor de Reparto no iba a ser la excepción.
El orgullo de los Bardem se convirtió en la noche del domingo en el primer actor español que se alza con la codiciada estatuilla al personificar al psicópata Anton Chiguhr en “Sin lugar para los débiles”, una hazaña que ya acarició en 2001 por su interpretación del escritor cubano Reinaldo Arenas en “Antes que anochezca”, cuando estuvo nominado como mejor actor protagónico.
Enfundado en un elegante esmoquin negro, Bardem dio las gracias a los hermanos Joel y Ethan Coen “por ser lo bastante locos y pensar que podía hacer esto y por darme el peor corte de pelo de la historia”. Incluso el presentador de la gala, Jon Stewart, lo comparó en tono jocoso con otro de los grandes villanos de Hollywood, el despiadado Hannibal Lecter de “El silencio de los corderos”. “Mamá, esto es para ti. Esto es para tus abuelos, para tus padres, Rafael y Matilde. Esto es para los cómicos de España que han traído la dignidad y el orgullo a nuestro oficio. Esto es para España. Y esto es para todos vosotros”, dijo luego en español, mientras la actriz Pilar Bardem no se perdía una palabra de su hijo.
Ayer con la campaña para las elecciones generales del 9 de marzo en España al rojo vivo, la izquierda española no dudó en utilizar el triunfo del actor como propio y lanzarlo contra Mariano Rajoy y su Partido Popular (PP). Junto con las felicitaciones, fueron unánimes las críticas a Rajoy desde el PSOE y la Izquierda Unida (IU), organizaciones con las que el actor siempre comulgó. (DPA)
Pero al ganador de todas las quinielas no le hizo falta la mano de la diosa Fortuna: tras ganar el Globo de Oro, el Bafta británico y el premio del Sindicato de Actores estadounidenses, no ha habido galardón que se le resistiera, y el Oscar al Mejor Actor de Reparto no iba a ser la excepción.
El orgullo de los Bardem se convirtió en la noche del domingo en el primer actor español que se alza con la codiciada estatuilla al personificar al psicópata Anton Chiguhr en “Sin lugar para los débiles”, una hazaña que ya acarició en 2001 por su interpretación del escritor cubano Reinaldo Arenas en “Antes que anochezca”, cuando estuvo nominado como mejor actor protagónico.
Enfundado en un elegante esmoquin negro, Bardem dio las gracias a los hermanos Joel y Ethan Coen “por ser lo bastante locos y pensar que podía hacer esto y por darme el peor corte de pelo de la historia”. Incluso el presentador de la gala, Jon Stewart, lo comparó en tono jocoso con otro de los grandes villanos de Hollywood, el despiadado Hannibal Lecter de “El silencio de los corderos”. “Mamá, esto es para ti. Esto es para tus abuelos, para tus padres, Rafael y Matilde. Esto es para los cómicos de España que han traído la dignidad y el orgullo a nuestro oficio. Esto es para España. Y esto es para todos vosotros”, dijo luego en español, mientras la actriz Pilar Bardem no se perdía una palabra de su hijo.
Ayer con la campaña para las elecciones generales del 9 de marzo en España al rojo vivo, la izquierda española no dudó en utilizar el triunfo del actor como propio y lanzarlo contra Mariano Rajoy y su Partido Popular (PP). Junto con las felicitaciones, fueron unánimes las críticas a Rajoy desde el PSOE y la Izquierda Unida (IU), organizaciones con las que el actor siempre comulgó. (DPA)
NOTICIAS RELACIONADAS
Lo más popular
Ranking notas premium








