24 Febrero 2008 Seguir en 
HOLLYWOOD, EE.UU.- Sollozos, discursos tediosos, militancia política, un beso de película o un hombre desnudo cruzando el escenario son algunos de los episodios que rompieron el protocolo de la gala del Oscar en los últimos 79 años.
Para hacerla memorable e imperdible para miles de espectadores, a lo largo de la historia de los premios Oscar han ocurrido hechos imprevistos por los productores del evento más transmitido al mundo entero.
Siempre hubo alguien que se salió del programa y varios que convirtieron sus agradecimientos en diatribas políticas, como en 2003, cuando el documentalista Michael Moore, ganador del Oscar a Mejor Documental, tuvo que abandonar la tarima ante el abucheo de la audiencia cuando dijo: "¡Vergüenza a usted señor Bush!", tres días después de la invasión de Irak.
En 1973, una mujer llamada Sacheen Littlefeather subió al podio en nombre de Marlon Brando para rechazar el Oscar como Mejor Actor por su papel en "El Padrino", en denuncia por la forma en que retrataban las películas de Hollywood a los indígenas americanos.
En 1977, Vanessa Redgrave sacudió corazones al agradecer su Oscar como Mejor Actriz por su papel de la revolucionaria "Julia": "Rindo tributo porque no se dejaron intimidar ante las amenazas de un grupo de sionistas matones, cuyo comportamiento es un insulto a la verdadera talla de los judíos de todo el mundo". La actriz había defendido la causa palestina.
En 1999, cuando Elia Kazan fue homenajeado con el Oscar honorífico, decenas de estrellas se negaron a aplaudirlo, como señal de protesta ya que delató a compañeros comunistas durante la "cacería de brujas" del senador Joseph McCarthy en los años 1950.
En 2003 al emocionado Adrien Brody, que acababa de recibir el Oscar a Mejor Actor, lo primero que se le ocurrió fue besar apasionadamente a la presentadora Halle Berry. (AFP-DPA).
Para hacerla memorable e imperdible para miles de espectadores, a lo largo de la historia de los premios Oscar han ocurrido hechos imprevistos por los productores del evento más transmitido al mundo entero.
Siempre hubo alguien que se salió del programa y varios que convirtieron sus agradecimientos en diatribas políticas, como en 2003, cuando el documentalista Michael Moore, ganador del Oscar a Mejor Documental, tuvo que abandonar la tarima ante el abucheo de la audiencia cuando dijo: "¡Vergüenza a usted señor Bush!", tres días después de la invasión de Irak.
En 1973, una mujer llamada Sacheen Littlefeather subió al podio en nombre de Marlon Brando para rechazar el Oscar como Mejor Actor por su papel en "El Padrino", en denuncia por la forma en que retrataban las películas de Hollywood a los indígenas americanos.
En 1977, Vanessa Redgrave sacudió corazones al agradecer su Oscar como Mejor Actriz por su papel de la revolucionaria "Julia": "Rindo tributo porque no se dejaron intimidar ante las amenazas de un grupo de sionistas matones, cuyo comportamiento es un insulto a la verdadera talla de los judíos de todo el mundo". La actriz había defendido la causa palestina.
En 1999, cuando Elia Kazan fue homenajeado con el Oscar honorífico, decenas de estrellas se negaron a aplaudirlo, como señal de protesta ya que delató a compañeros comunistas durante la "cacería de brujas" del senador Joseph McCarthy en los años 1950.
En 2003 al emocionado Adrien Brody, que acababa de recibir el Oscar a Mejor Actor, lo primero que se le ocurrió fue besar apasionadamente a la presentadora Halle Berry. (AFP-DPA).











