12 Abril 2002 Seguir en 
Todo el barrio salió a la calle al oír la frenada. Al ver a Segundo Regino Albornoz tendido en la calle, en medio de un enorme charco de sangre junto a su moto, empezaron a correr las lágrimas. Sucede que Albornoz, quien fue atropellado por un enorme camión Scania, vivía a casi dos cuadras de donde murió. El accidente se produjo ayer poco después de las 10, en la rotonda de avenida Pedro Miguel Aráoz y la avenida que fue la pista del ex aeropuerto.
Una caída mortal
Albornoz, padre de dos hijos, trabajaba en una mensajería ubicada en la terminal de ómnibus y regresaba por la ex pista de hacer una entrega, cuando el vehículo lo habría rozado al pasar, lo que le provocó la mortal caída.
"El camión venía muy rápido, en el mismo sentido, y lo tocó cuando se estaba cerrando para agarrar la rotonda", relató Alejandro Mendoza, un joven que tiene un puesto de venta de verduras en la esquina opuesta.
El motociclista cayó debajo del vehículo y fue arrastrado varios metros, hasta que su cuerpo se soltó y fue aplastado por las ruedas traseras del camión. Albornoz, de 47 años, murió instantáneamente. El camionero, cuya identidad no se dio a conocer, dio vuelta la rotonda y estacionó el rodado cerca de donde quedaron la moto y el cuerpo de Albornoz. Poco después llegaron a lugar dos policías. Entonces él les dio las llaves del camión y se fue corriendo.
Más tarde, el conductor fue presentado por el propietario del vehículo ante la Policía. Los familiares del motociclista estaban desesperados. Ninguno de ellos quiso hablar sobre lo ocurrido. Sus vecinos afirmaron que era una buena persona, amable y gentil, que se dedicaba a sus hijos y a su familia.
Una caída mortal
Albornoz, padre de dos hijos, trabajaba en una mensajería ubicada en la terminal de ómnibus y regresaba por la ex pista de hacer una entrega, cuando el vehículo lo habría rozado al pasar, lo que le provocó la mortal caída.
"El camión venía muy rápido, en el mismo sentido, y lo tocó cuando se estaba cerrando para agarrar la rotonda", relató Alejandro Mendoza, un joven que tiene un puesto de venta de verduras en la esquina opuesta.
El motociclista cayó debajo del vehículo y fue arrastrado varios metros, hasta que su cuerpo se soltó y fue aplastado por las ruedas traseras del camión. Albornoz, de 47 años, murió instantáneamente. El camionero, cuya identidad no se dio a conocer, dio vuelta la rotonda y estacionó el rodado cerca de donde quedaron la moto y el cuerpo de Albornoz. Poco después llegaron a lugar dos policías. Entonces él les dio las llaves del camión y se fue corriendo.
Más tarde, el conductor fue presentado por el propietario del vehículo ante la Policía. Los familiares del motociclista estaban desesperados. Ninguno de ellos quiso hablar sobre lo ocurrido. Sus vecinos afirmaron que era una buena persona, amable y gentil, que se dedicaba a sus hijos y a su familia.







