21 Febrero 2008 Seguir en 
LAMENTABLE
Hace dos días acompañé un amigo a tramitar su carnet de manejo en Tránsito de la Municipalidad, en Buenos Aires primera cuadra. Me sorprendió el lamentable estado del edificio: tiene los techos apuntalados con apenas unas maderas tipo alfajía; las paredes, al parecer, jamás conocieron qué es un revoque; la pintura no es mencionable en ninguna parte; las instalaciones eléctricas están colgadas a la altura de las manos, e incluso algunos de los cables están pelados, lo que entraña serio peligro de muerte tanto para los empleados como para el público. Resulta inadmisible que se deje caer una propiedad en tan precario estado. También intenté hacer uso de un baño pero me dijeron que no es público. ¿Acaso los responsables de Obras Públicas Municipales, el intendente y sus colabores, los integrantes del gabinete o los concejales carecen de carnet de manejo -quizás se lo llevan a su casa o están muy ocupados por la dieta- y por eso desconocen el estado de esa repartición?
EXPROPIACION
Cuando el doctor Marcelino Vázquez, ilustre profesor de la Facultad de Derecho de la UNT, era titular de la cátedra de Derecho Agrario solía exponer sus clases, de manera magistral. Cuando hablaba sobre expropiaciones, hacía hincapié en el caso de expropiación de las tierras de los colonos del ingenio Santa Ana, una mala experiencia encarada por el Gobierno provincial en décadas pasadas que le significó a Tucumán un alto costo. Además, los colonos obtuvieron la gracia de dejar de pagar esas tierras. Para expropiar siempre debe justificarse con argumentos sólidos la utilidad pública que tiene el bien. Espero, señores legisladores, que se asesoraron como corresponde para fundamentar la ley de expropiación del ex hotel Corona, no vaya a ser que en el futuro tengamos que pagarle varios hoteles cinco estrellas a la familia Mejail.
AMORALES
Desde lo político, pasando por la simple vida ciudadana, todo es terror e impunidad. Leí en una oportunidad que un empresario español asistía a un almuerzo invitado por sus colegas argentinos. Uno de los comensales, al referirse a nuestro país, citó el viejo dicho según el cual “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. El español rebatió a nuestro compatriota con un categórico y contundente “no es así” y subrayó: “ustedes son exactamente iguales que los gobiernos que han tenido y tienen”. Por cierto, lapidario, y lo más triste, absolutamente real. A propósito, la palabra inmoral es la que más se escucha y se pronuncia como descripción de lo que nos pasa y el diccionario la define así: “lo que se opone a la moral, a las buenas costumbres”. La opinión del empresario español desnudó nuestra realidad: los argentinos (en su gran mayoría) somos un pueblo desprovisto del sentido moral (amorales), ya que permitimos y posibilitamos que los inmorales nos manejen a su antojo.
VOLVER A TUCUMAN
Nuestra ciudad no tiene límites. Superamos todo tipo de inflación, convivimos con el boleto más costoso (en la ciudad más chica), disfrutamos de los helados más caros, nos golpean las bombuchas más violentas (¿cuándo van a prohibir su venta?). Por eso, no me sorprende que lo poco interesante y de valor cultural esté siendo destruido. Tucumán es como un truco de magia: miles de autos, remises y taxis entran dentro de las cuatro avenidas igual que veinte payasos en un auto chico. Tucumán es un espejismo: es una provincia riquísima y pobre a la vez. Y pobres somos la mayoría. El turismo parece querer avanzar caminando cuando en Salta lo hace en aviones. Cuando uno se va de vacaciones y vuelve, lo recibe un cartel que le anuncia que “en Tucumán hay buena onda”. Pero vienen los que te empapan y se ocupan violentamente de recordarte que has vuelto a Tucumán.
DISCAPACITADO
Inicié el expediente 4954-425-M-2005 para pedir un puesto de trabajo de los tantos que el gobernador ha creado. Como soy discapacitado encuadré mi petición en la ley 6830, art. 10, que exige a nuestros gobernantes que no menos de un 4% del plantel de personal del Estadose se destine a personas discapacitadas. Cumplí con todos los trámites administrativos y, en junio del mismo año, recibí una gran alegría: estaba en la nómina de nombramientos para hogar Eva Perón. Pero duró poco. En plena campaña política tenían que mentirme algo. A fines de agosto el gobernador congeló no sólo mi nombramiento sino también los de todo tipo -lo cual tampoco es cierto- . Mi expediente pasó a la Secretaría de Educación en setiembre. Supuestamente mi designación iba salir en no menos de 60 días. Pero a los 90 días me di con otra gran sorpresa: no podían nombrarme por saldo insuficiente del presupuesto asignado a personal auxiliar. La nota que me comunicaba esa situación estaba firmada por el contador Jairala. Desde entonces llevo cuatro años golpeando las puertas de las oficinas por donde pasó mi expediente. Pero como no soy del signo político de turno no existe decreto alguno para designarme, aunque sí hay para los amigos o los parientes del gobernador y de sus colaboradores, quienes día a día se presentan en distintas reparticiones de la administración pública, no sólo designados de oficio sino también para ocupar altas categorías y sin haber efectuado los trámites que yo hice.
ANTIJUSTICIA
En ámbitos judiciales está arraigado el concepto de que la Justicia lenta no es Justicia. A ello agregaría que la mentira enquistada en el sistema es antijusticia. En setiembre advertí que mi empleada doméstica me había hurtado $ 3.600. Luego de interponer denuncia ante la Policía, la causa fue derivada a la Fiscalía de la V Nominación y se registró bajo el Nº 31.609/07. Ante esa Fiscalía ratifiqué mi denuncia el 26/10/07. A partir de entonces, la causa sigue un trámite tortuoso; se miente con todo desenfado y para encubrir la mentira me niegan acceso al expediente. Rescato dos falsedades comprobadas. Una, la de un empleado que, en forma maliciosa, me comunicó que no habían logrado localizar el domicilio de la acusada. Confirmé que la Policía sí lo detectó y que consta en el cuerpo del expediente. La otra, de un funcionario que en los primeros días de diciembre me informó que la imputada fue citada pero no se presentó. Sin embargo, según pude comprobar, la citación se concretó el 28 de diciembre, a días de la feria judicial, y después de dos meses de mi declaración ratificatoria. ¿Se puede confiar en el personal que colabora en la administración de Justicia? La indolencia con que se manejan los estrados judiciales me trae a la memoria el caso de un litigante que, para hacerse escuchar, no tuvo otra forma de hacerlo que cortándose las venas de la muñeca.
RANCHILLOS
Es vergonzoso el mal estado de las calles de Ranchillos; en su mayoría carecen de cunetas o de cordón cuneta, que, según estaba previsto, debieron haberse construido hace tiempo. Además, la falta de ripio y/o pavimento, los enormes baches y los matorrales demuestran que están abandonadas y que desde hace varios meses la comuna no realiza obras de mantenimiento ni en las calles ni en los accesos a esta localidad. Tampoco las arreglarán ni adoptarán medidas en lo inmediato, pero como alguien debe hacer público el problema, recurrí a este medio.
Hace dos días acompañé un amigo a tramitar su carnet de manejo en Tránsito de la Municipalidad, en Buenos Aires primera cuadra. Me sorprendió el lamentable estado del edificio: tiene los techos apuntalados con apenas unas maderas tipo alfajía; las paredes, al parecer, jamás conocieron qué es un revoque; la pintura no es mencionable en ninguna parte; las instalaciones eléctricas están colgadas a la altura de las manos, e incluso algunos de los cables están pelados, lo que entraña serio peligro de muerte tanto para los empleados como para el público. Resulta inadmisible que se deje caer una propiedad en tan precario estado. También intenté hacer uso de un baño pero me dijeron que no es público. ¿Acaso los responsables de Obras Públicas Municipales, el intendente y sus colabores, los integrantes del gabinete o los concejales carecen de carnet de manejo -quizás se lo llevan a su casa o están muy ocupados por la dieta- y por eso desconocen el estado de esa repartición?
María Luisa Adorni
9 de Julio 2.340- Rosario (Santa Fe)
9 de Julio 2.340- Rosario (Santa Fe)
EXPROPIACION
Cuando el doctor Marcelino Vázquez, ilustre profesor de la Facultad de Derecho de la UNT, era titular de la cátedra de Derecho Agrario solía exponer sus clases, de manera magistral. Cuando hablaba sobre expropiaciones, hacía hincapié en el caso de expropiación de las tierras de los colonos del ingenio Santa Ana, una mala experiencia encarada por el Gobierno provincial en décadas pasadas que le significó a Tucumán un alto costo. Además, los colonos obtuvieron la gracia de dejar de pagar esas tierras. Para expropiar siempre debe justificarse con argumentos sólidos la utilidad pública que tiene el bien. Espero, señores legisladores, que se asesoraron como corresponde para fundamentar la ley de expropiación del ex hotel Corona, no vaya a ser que en el futuro tengamos que pagarle varios hoteles cinco estrellas a la familia Mejail.
Carlos Fraile
San Juan 1.311 - S.M. de Tucumán
San Juan 1.311 - S.M. de Tucumán
AMORALES
Desde lo político, pasando por la simple vida ciudadana, todo es terror e impunidad. Leí en una oportunidad que un empresario español asistía a un almuerzo invitado por sus colegas argentinos. Uno de los comensales, al referirse a nuestro país, citó el viejo dicho según el cual “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. El español rebatió a nuestro compatriota con un categórico y contundente “no es así” y subrayó: “ustedes son exactamente iguales que los gobiernos que han tenido y tienen”. Por cierto, lapidario, y lo más triste, absolutamente real. A propósito, la palabra inmoral es la que más se escucha y se pronuncia como descripción de lo que nos pasa y el diccionario la define así: “lo que se opone a la moral, a las buenas costumbres”. La opinión del empresario español desnudó nuestra realidad: los argentinos (en su gran mayoría) somos un pueblo desprovisto del sentido moral (amorales), ya que permitimos y posibilitamos que los inmorales nos manejen a su antojo.
Norberto Abregú
Pje. B.Lynch 3.422 - S.M. de Tucumán
Pje. B.Lynch 3.422 - S.M. de Tucumán
VOLVER A TUCUMAN
Nuestra ciudad no tiene límites. Superamos todo tipo de inflación, convivimos con el boleto más costoso (en la ciudad más chica), disfrutamos de los helados más caros, nos golpean las bombuchas más violentas (¿cuándo van a prohibir su venta?). Por eso, no me sorprende que lo poco interesante y de valor cultural esté siendo destruido. Tucumán es como un truco de magia: miles de autos, remises y taxis entran dentro de las cuatro avenidas igual que veinte payasos en un auto chico. Tucumán es un espejismo: es una provincia riquísima y pobre a la vez. Y pobres somos la mayoría. El turismo parece querer avanzar caminando cuando en Salta lo hace en aviones. Cuando uno se va de vacaciones y vuelve, lo recibe un cartel que le anuncia que “en Tucumán hay buena onda”. Pero vienen los que te empapan y se ocupan violentamente de recordarte que has vuelto a Tucumán.
Lucia Palenzuela
Uruguay 348 - S. M. de Tucumán
Uruguay 348 - S. M. de Tucumán
DISCAPACITADO
Inicié el expediente 4954-425-M-2005 para pedir un puesto de trabajo de los tantos que el gobernador ha creado. Como soy discapacitado encuadré mi petición en la ley 6830, art. 10, que exige a nuestros gobernantes que no menos de un 4% del plantel de personal del Estadose se destine a personas discapacitadas. Cumplí con todos los trámites administrativos y, en junio del mismo año, recibí una gran alegría: estaba en la nómina de nombramientos para hogar Eva Perón. Pero duró poco. En plena campaña política tenían que mentirme algo. A fines de agosto el gobernador congeló no sólo mi nombramiento sino también los de todo tipo -lo cual tampoco es cierto- . Mi expediente pasó a la Secretaría de Educación en setiembre. Supuestamente mi designación iba salir en no menos de 60 días. Pero a los 90 días me di con otra gran sorpresa: no podían nombrarme por saldo insuficiente del presupuesto asignado a personal auxiliar. La nota que me comunicaba esa situación estaba firmada por el contador Jairala. Desde entonces llevo cuatro años golpeando las puertas de las oficinas por donde pasó mi expediente. Pero como no soy del signo político de turno no existe decreto alguno para designarme, aunque sí hay para los amigos o los parientes del gobernador y de sus colaboradores, quienes día a día se presentan en distintas reparticiones de la administración pública, no sólo designados de oficio sino también para ocupar altas categorías y sin haber efectuado los trámites que yo hice.
Angel Ernesto Miranda
Av. Colon 1.930 - S.M. de Tucumán
Av. Colon 1.930 - S.M. de Tucumán
ANTIJUSTICIA
En ámbitos judiciales está arraigado el concepto de que la Justicia lenta no es Justicia. A ello agregaría que la mentira enquistada en el sistema es antijusticia. En setiembre advertí que mi empleada doméstica me había hurtado $ 3.600. Luego de interponer denuncia ante la Policía, la causa fue derivada a la Fiscalía de la V Nominación y se registró bajo el Nº 31.609/07. Ante esa Fiscalía ratifiqué mi denuncia el 26/10/07. A partir de entonces, la causa sigue un trámite tortuoso; se miente con todo desenfado y para encubrir la mentira me niegan acceso al expediente. Rescato dos falsedades comprobadas. Una, la de un empleado que, en forma maliciosa, me comunicó que no habían logrado localizar el domicilio de la acusada. Confirmé que la Policía sí lo detectó y que consta en el cuerpo del expediente. La otra, de un funcionario que en los primeros días de diciembre me informó que la imputada fue citada pero no se presentó. Sin embargo, según pude comprobar, la citación se concretó el 28 de diciembre, a días de la feria judicial, y después de dos meses de mi declaración ratificatoria. ¿Se puede confiar en el personal que colabora en la administración de Justicia? La indolencia con que se manejan los estrados judiciales me trae a la memoria el caso de un litigante que, para hacerse escuchar, no tuvo otra forma de hacerlo que cortándose las venas de la muñeca.
Jesús Francisco Torres
Av. Aconquija 1.174
Yerba Buena-Tucumán
Av. Aconquija 1.174
Yerba Buena-Tucumán
RANCHILLOS
Es vergonzoso el mal estado de las calles de Ranchillos; en su mayoría carecen de cunetas o de cordón cuneta, que, según estaba previsto, debieron haberse construido hace tiempo. Además, la falta de ripio y/o pavimento, los enormes baches y los matorrales demuestran que están abandonadas y que desde hace varios meses la comuna no realiza obras de mantenimiento ni en las calles ni en los accesos a esta localidad. Tampoco las arreglarán ni adoptarán medidas en lo inmediato, pero como alguien debe hacer público el problema, recurrí a este medio.
Pablo Castillo
Mendoza 283 - Ranchillos (Tucumán)
Mendoza 283 - Ranchillos (Tucumán)
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contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
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También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA
se reserva el derecho de publicación.
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