11 Febrero 2008 Seguir en 
LONDRES.- La platea de la Royal Opera House aplaudió ayer a rabiar cuando la voz suave de Marion Cotillard pronunció el nombre del mejor actor de reparto: “Javier Bardem”. Y Javier Bardem se levantó de su butaca para recoger su primer Bafta.
Entre tembloroso y abrumado, Bardem agradeció el galardón con un discurso sobrio: “Es un gran honor. No sólo porque recibo este premio en un país de grandes actores sino porque me acompañaban en la lista intérpretes extraordinarios. No sé si merecía pertenecer a este gran grupo”, dijo. Antes, con los pies todavía sobre la alfombra roja, Bardem había tenido palabras bonitas para los cuatro: Paul Dano, Tommy Lee Jones, Tom Wilkinson y Philip Seymour Hoffman. En el escenario Javier Bardem quiso enviarles un guiño a sus dos mentores:“quiero dar las gracias a papá y a mamá. No, no, a los míos no. A Joel y a Ethan Coen. Creo que fue brillante y muy inteligente por su parte creer que yo era la persona ideal”. “Sin lugar para los débiles” también obtuvo dos premios. Y Dany Day-Lewis conquistó el galardón como mejor actor.
Por otro lado, los premios del cine inglés coronaron, paradójicamente, a un filme francés: “La vie en rose”. El melodrama sobre la atribulada vida de Edith Piaf se llevó cuatro galardones, entre ellos música, vestuario, maquillaje y el galardón a la actriz principal para Marion Cotillard. La actriz gala protagonizó el momento más emotivo de la noche con un discurso tejido de jadeos sincopados con el que agradeció tan alto honor a la academia. El premio gordo fue sin embargo para un filme local “Expiación, deseo y pecado”, Bafta a la mejor película y al mejor diseño de producción. (Especial)
Entre tembloroso y abrumado, Bardem agradeció el galardón con un discurso sobrio: “Es un gran honor. No sólo porque recibo este premio en un país de grandes actores sino porque me acompañaban en la lista intérpretes extraordinarios. No sé si merecía pertenecer a este gran grupo”, dijo. Antes, con los pies todavía sobre la alfombra roja, Bardem había tenido palabras bonitas para los cuatro: Paul Dano, Tommy Lee Jones, Tom Wilkinson y Philip Seymour Hoffman. En el escenario Javier Bardem quiso enviarles un guiño a sus dos mentores:“quiero dar las gracias a papá y a mamá. No, no, a los míos no. A Joel y a Ethan Coen. Creo que fue brillante y muy inteligente por su parte creer que yo era la persona ideal”. “Sin lugar para los débiles” también obtuvo dos premios. Y Dany Day-Lewis conquistó el galardón como mejor actor.
Por otro lado, los premios del cine inglés coronaron, paradójicamente, a un filme francés: “La vie en rose”. El melodrama sobre la atribulada vida de Edith Piaf se llevó cuatro galardones, entre ellos música, vestuario, maquillaje y el galardón a la actriz principal para Marion Cotillard. La actriz gala protagonizó el momento más emotivo de la noche con un discurso tejido de jadeos sincopados con el que agradeció tan alto honor a la academia. El premio gordo fue sin embargo para un filme local “Expiación, deseo y pecado”, Bafta a la mejor película y al mejor diseño de producción. (Especial)







