Fue baleado al enfrentarse con un ladrón

Un repartidor de pan de 81 años intentó defenderse de un delincuente con un machete.

EN RECUPERACION. Torres Sal Centeno recibió un disparo en la ingle.  LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
EN RECUPERACION. Torres Sal Centeno recibió un disparo en la ingle. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
09 Febrero 2008
“Fui a de­jar la mer­ca­de­ría co­mo to­dos los días. De pron­to, apa­re­ció un ti­po en una mo­to y me pi­dió la pla­ta. Se lo veía ner­vio­so. Le di lo que te­nía, pe­ro que­ría más. Sa­qué el ma­che­te y fue ahí cuan­do for­ce­jea­mos, des­pués me dis­pa­ro y es­ca­pó con $100”, re­la­tó Al­ber­to To­rres Sal Cen­te­no, de 81 años, que el jue­ves fue asal­ta­do por un de­lin­cuen­te en el ba­rrio In­de­pen­den­cia, al sur de la ca­pi­tal.
Co­mo to­dos los días, To­rres Sal Cen­te­ro se di­ri­gía a en­tre­gar el pe­di­do de pan al al­ma­cén ubi­ca­do en ca­lle Ju­juy y pa­sa­je Car­los To­rres. Eran las 8.30 y no ha­bía gen­te en el ba­rrio. “Siem­pre ayu­do a mi hi­jo en es­ta ta­rea. Cuan­do lle­gué al ne­go­cio, me ba­jé de la ca­mio­ne­ta y lla­mé a la due­ña. Des­pués vi que un hom­bre en mo­to se di­ri­gía a mí. Só­lo me di­jo ‘da­me la pla­ta’”, con­tó el hom­bre en el sa­na­to­rio don­de se re­cu­pe­ra fa­vo­ra­ble­men­te de las he­ri­das que su­frió.
Al re­sis­tir­se, el asal­tan­te ex­tra­jo un ar­ma de fue­go y lo ame­na­zó de muer­te­.“De­já­te de em­bro­mar le di­je y me res­pon­dió ‘es­to es se­rio, da­me la gui­ta’. En­ton­ces le di los $100 que ha­bía re­cau­da­do has­ta ese mo­men­to. Pe­ro me in­sis­tió. ‘da­le, vos te­nés más’”, di­jo el hom­bre.
El re­par­ti­dor le min­tió al de­lin­cuen­te que en el ve­hí­cu­lo en el que se mo­vi­li­za­ba guar­da­ba más di­ne­ro y le pi­dió ir has­ta ahí­.“Cre­yó que te­nía más pla­ta. En­ton­ces apro­ve­ché y bus­qué el ma­che­te que siem­pre car­go. En­ton­ces, le di­je ‘ve­ní te voy a dar más di­ne­ro’”, re­la­tó.
El la­drón pen­só que po­día au­men­tar su bo­tín y lo si­guió con­fia­do. Al ver el ma­che­te el de­lin­cuen­te co­men­zó a for­ce­jear con la víc­ti­ma. “El pri­mer dis­pa­ro im­pac­tó en el au­to. Ahí me lan­cé so­bre él, pe­ro me dio un cu­la­ta­zo en la ca­be­za. Le di un ma­che­ta­zo, pe­ro no sé en dón­de, por­que te­nía to­do el ros­tro con san­gre”, sos­tu­vo la víc­ti­ma del atra­co.
El se­gun­do dis­pa­ro per­fo­ró la in­gle de To­rres Sal Cen­te­ro y, se­gún el re­la­tó, el la­drón ga­ti­llo dos ve­ces más el ar­ma, pe­ro las ba­las no sa­lie­ron. “‘De­já­me ir, de­já­me ir’. Me su­pli­ca­ba que lo suel­te”, agre­gó.
Lue­go de he­rir­lo, el asal­tan­te es­ca­pó en una mo­to. Los ve­ci­nos del ba­rrio lla­ma­ron a los fa­mi­lia­res del hom­bre, pe­ro es­te no es­pe­ró y he­ri­do se fue en su ca­mio­ne­ta. A los po­cos me­tros fue al­can­za­do por uno de sus hi­jos, quien lo tras­la­da­do has­ta el Hos­pi­tal Pa­di­lla y lue­go fue de­ri­va­do a una clí­ni­ca pri­va­da. “Aho­ra es­toy bien. Pe­ro fue ho­rri­ble por­que uno jue­ga con su vi­da al en­fren­tar­se”, con­clu­yó.
En me­nos de un mes otras dos víc­ti­mas se re­sis­tie­ron a ser asal­ta­das, aun­que re­sul­ta­ron ile­sas. Ra­món Len­ci­na, lo­gró apre­sar al hom­bre que ha­bía in­gre­sa­do a su do­mi­ci­lio en Ban­da del Río Sa­lí. An­to­nio Mo­re­no y su hi­jo, le pro­pi­na­ron una fe­roz gol­pi­za al la­drón que in­ten­tó asal­tar­los en su vi­vien­da del ba­rrio Obis­po Co­lom­bres.

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