"En Hollywood, todo me pareció un simple trámite"

"Tuve suerte de que me llamaran para protagonizar dos guiones sin más pretensiones que contar una buena historia", confesó el actor.

Por Redacción Espectáculos 08 Diciembre 2002
Aplaudidas en múltiples países y elogiadas en los más exigentes festivales internacionales, las últimas grandes producciones del cine argentino tienen un denominador común: la actuación protagónica de Ricardo Darín.
Desde que encarnó al inescrupuloso estafador de "Nueve reinas" y estelarizó "El hijo de la novia", este hombre de ojos azules y sonrisa socarrona se convirtió en el actor argentino más codiciado en el exterior. Sobre todo en España, donde hasta tiene varios clubes de fans. "Tuve mucha suerte de que me convocaran para protagonizar dos guiones bien escritos, sin más pretensiones que las de contar una buena historia", dijo el actor de 45 años, que ya ha recibido numerosas ofertas de trabajo en Europa.
Darín nunca trabajó fuera de la Argentina y no tiene claro si llegará a hacerlo: aquí tiene dos hijos en edad escolar y una obra de teatro, "Art", que interpreta sin interrupción desde hace cinco años. Afable en el trato y de una sencillez no impostada, asegura tomar el éxito "con calma y naturalidad". Según las cifras de la revista especializada Variety, "El hijo de la novia", de Juan José Campanella -que compitió este año por el Oscar a la mejor película extranjera- ha recaudado más de medio millón de dólares en las salas norteamericanas y acumula seis millones y medio en España, además de los casi nueve millones obtenidos en la Argentina. Con más de 22 premios internacionales obtenidos en festivales como Montreal, Valladolid, La Habana y Cartagena, entre otros, "El hijo de la novia" se convirtió en la principal embajadora del cine argentino en el extranjero. Atenta a esas cifras, la compañía Sony -dueña de los estudios Columbia y TriStar-, adquirió los derechos de la película para hacer una versión norteamericana. Por su parte, "Nueve reinas", de Fabián Bielinsky, recaudó casi siete millones de dólares en los cines nacionales y se ha convertido en una de las grandes sorpresas del mercado norteamericano, al permanecer 90 días en cartel en más de 20 salas. Para Darín, el éxito de las dos propuestas radica en su originalidad. "En Hollywood, que es fábrica de producciones tremendas, se quedan sin ideas. Y acá si algo nos sobra son las ideas", explicó el actor cuyo nuevo filme, "Kamchatka", que acaba de estrenarse en Tucumán, fue elegido para representar a la Argentina en la entrega de los Oscar 2003. En contra de lo que podría suponerse, para Darín su participación en la ceremonia de entrega de los Oscar no fue grata ni quedará entre sus mejores recuerdos. "La verdad es que no me gustó ni disfruté caminar por esa alfombra roja, los norteamericanos son fríos y ponen unas distancias que son abismales. Además de curiosear y de que se me cayeran algunos mitos, todo me pareció un simple trámite", comentó el actor.
"Con Darín encontré mi alter-ego y mi voz", dijo por su parte Campanella. "Hay pocos actores en la historia del cine que puedan ser a la vez graciosos y patéticos, livianos y profundos, tipos comunes y estrellas de cine, odiosos y queribles.", agregó. El director trabaja en su próxima película y escribe su personaje central a la medida de Darín. "Que un guionista escriba pensando en un actor, como hace Campanella conmigo, es un elogio que alimenta el ego", dijo Darín. "No hay mejor cosa para un actor que lo premien y que le digan que es fantástico. Pero si empieza a creérselo pronto se encontrará en problemas", señaló.

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