Dudan de la veracidad de un secuestro

Continúan la investigación.Las docentes del establecimiento se enteraron por el diario de lo que habría sucedido y no creen que sea cierto. Conmocionados, pero tranquilos interiormente.

NORMALIDAD. En la escuela Paz Posse reina la tranquilidad y cuentan con vigilancia permanente.
NORMALIDAD. En la escuela Paz Posse reina la tranquilidad y cuentan con vigilancia permanente.
12 Abril 2002
El supuesto intento de rapto de un niño en Banda del Río Salí presenta aristas demasiado vidriosas que hacen dudar sobre su veracidad. La madre del chico de 11 años, en un primer momento, no habría querido hacer la denuncia, y en la escuela, donde supuestamente ocurrió parte del hecho, los docentes se enteraron por la publicación de LA GACETA.
Nancy L. denunció el martes a la noche que dos hombres habrían intentado llevárselo de la escuela Ramón Paz Posse mediante un ardid: le dijeron al niño que su madre había sufrido un accidente. En la misma declaración la mujer dejó sentado que el viernes de la semana pasada un vecino le dijo que dos hombres, en un auto similar, habían estado preguntando por él en el barrio Fátima de esa ciudad.
Pero en la tarde del día en que hizo la denuncia estuvo conversando con algunos policías conocidos suyos -entre ellos, el jefe de la seccional de Banda del Río Salí, comisario principal Luis Andrada-, y no les comentó nada, según dijo el alto funcionario de la fuerza. Otro detalle extraño es que Andrada le pidió a la mujer que llevara al niño a la seccional para que brinde mayores detalles sobre el hecho. Pero la mujer no lo hizo.
La vicedirectora de la escuela Ramón Paz Posse, María Ester Cardozo, se enteró de lo ocurrido -al igual que el resto de los docentes- por la publicación que hizo ayer LA GACETA sobre el caso. "Creo que no es veraz la información (denunciada). Estamos conmocionados, pero tranquilos interiormente. Los chicos están bien protegidos por los docentes; no los dejan ir con nadie que no sean sus padres o tutores. Hay inspectores municipales a la hora de entrada y salida, y policías que rondan el lugar frecuentemente", afirmó la docente, madre de cinco hijos y con seis años de antigüedad como responsable del turno intermedio de la escuela.
Nancy L. respondió que su hijo no contó nada en el colegio porque tenía vergüenza.

"No vi nada raro"
José Zamorano vende golosinas frente a la escuela desde hace 25 años, y afirmó que conoce a todos los niños y a sus padres. "El martes no vi nada raro. Hace mucho que no pasa nada extraño, y cuando pasa son problemas entre el matrimonio que se pelea por los hijos", afirmó.
Nancy L. está separada del padre del niño, pero según se supo no tiene problemas que hagan pensar en esa posibilidad.
De todos modos, el fiscal Daniel Marranzino y el comisario Andrada están investigando el caso.Nancy L. también le contó a LA GACETA que el año pasado un hombre la llamó por teléfono y le dijo que cuidara a su hijo porque lo iban a matar. Concretamente, la mujer afirma que le dijeron que iban a pasarle por encima con una camioneta.
La madre del chico dijo que no sabe quién pudo haberla amenazado ni por qué.

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