Un joven murió al ser golpeado por un ascensor

Monteagudo al 200. Metió la cabeza por la ventana de la puerta.

EL ESCENARIO. La puerta del ascensor del noveno piso del edificio. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
EL ESCENARIO. La puerta del ascensor del noveno piso del edificio. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
31 Enero 2008
Un joven murió ayer a la madrugada cuando metió su cabeza por la ventana de la puerta de acceso al ascensor de su departamento para ver si este subía, sin advertir que estaba bajando. El elevador lo golpeó de lleno y le provocó gravísimas heridas que determinaron su muerte en forma casi instantánea.
La tragedia ocurrió a las 4, en un edificio ubicado en calle Monteagudo 255. Esteban Rodrigo Sánchez, de 25 años, estaba en su vivienda, ubicada en el 9o "E", con su amigo Darío Ricardo Palacios, de 23 años. Según dijo este posteriormente al declarar ante el fiscal Guillermo Herrera, habían estado juntos desde las 20 del martes.
Primero fueron a un bar a ver por televisión el partido entre River y San Lorenzo y luego se dirigieron a un ciber, en el que estuvieron un rato. Finalmente se dirigieron al departamento de Sánchez, donde permanecieron varias horas. Cuando Darío decidió irse Rodrigo lo acompañó hasta el palier.
Palacios relató que su amigo apretó el botón para llamar el ascensor y al mismo tiempo metió la cabeza por la ventanita de la puerta de madera, para ver si subía. "Siempre hacía lo mismo", aseguró. Rodrigo no advirtió que el ascensor estaba en el piso superior y que había comenzado a bajar. No le dio tiempo a sacar la cabeza; lo golpeó, y le provocó graves heridas en la nuca y en el cuello, por la compresión contra el marco de la ventana. Palacios afirmó que su amigo cayó de espaldas al piso y que él, desesperado, comenzó a gritar pidiendo ayuda, ya que advirtió que Sánchez estaba vivo. "Respiraba", le dijo al fiscal. El muchacho, al ver que nadie acudía, bajó un piso y logró que una vecina le abriera la puerta. Cuando subió con ella, Sánchez había fallecido.
Los mismos vecinos entonces llamaron a la Policía. Personal de la seccional 1a, de la División Homicidios y Delitos Complejos y de Criminalística llegó al edificio y realizó varias pericias. Todo confirmó que se había tratado de un accidente. Igualmente, el fiscal ordenó que se realizara una autopsia y que luego el cuerpo fuera entregado a sus familiares.

Los huecos no son para ventilación y deben ser tapados
El subdirector de Tierra y Catastro, Oscar Leal, explicó que los huecos o ventanillas de las puertas que comunican con los ascensores no tienen por objetivo ventilar, sino alertar al usuario cuando llega el ascensor al piso. "Todos deberían estar tapados. Muchos niños o personas mayores pueden meter las manos y sufrir accidentes", dijo.
Años atrás, el control del estado y del mantenimiento de los ascensores de edificios públicos y privados estaba en manos de Defensa Civil Municipal. Actualmente, los controles los realiza la Dirección de Catastro. El director, Eduardo Cárdenas, explicó que hay normas expresas de orden municipal, provincial y nacional. "Nuestra dirección lleva a cabo inspecciones obligatorias anuales para controlar el estado de los ascensores de todos los edificios", comentó.
Leal, por su parte, comentó que todos los consorcios deben exhibir el certificado de mantenimiento. "El año pasado se hizo un operativo muy exigente y se intimó a los consorcios para que cambiaran las puertas tijera por puertas de tablillas. Muchos pidieron prórroga, pero la mayoría de los edificios de la capital hizo el cambio", afirmó Leal e informó que se realizaron 35 intimaciones por semana. La ordenanza sancionada en 2000 había sido ignorada por la mayoría de los consorcios.

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