El patrimonio K, ante el Congreso

Los pedidos de informes de la oposición sobre el crecimiento económico K estarán presentes en las sesiones extraordinarias. También las denuncias del grupo Carrió. Por Angel Anaya - Columnista.

29 Enero 2008
BUENOS AIRES.- En una semana más, cuando comience el periodo extraordinario, el Congreso podrá demostrar si sigue bajo la batuta presidencial,  se tomará algunas libertades en sus decisiones, o seguirá el riguroso paso de ganso de sus mayorías.
Debe advertirse que mientras las sesiones no sean ordinarias los únicos proyectos de leyes a considerar serán los del Poder Ejecutivo que las grandes bancadas gubernistas suelen refrendar, a veces con ligeros maquillajes. Los pedidos de informes y declaraciones, sin embargo, sí pueden ser considerados y es precisamente lo que hará la oposición sobre la declaración jurada anual del patrimonio presidencial correspondiente a 2007 ante la Oficina Anticorrupción, a la que previamente se han pedido aclaraciones para conocer con precisión si efectivamente el matrimonio presidencial tuvo enriquecimiento por $ 5,8 millones.
En realidad, la oposición solo espera que se arme un buen gallinero en el recinto de la Cámara de Diputados, y por ello ha considerado remitir el asunto a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y a la Justicia. Cuesta pensar que una declaración jurada de esa naturaleza pueda mostrar tanta crudeza y desembozo, pero el rechazo ilimitado que el oficialismo y la oposición se deparan en estos tiempos de intolerancia política estimula esa ruidosa incomunicación. Las declaraciones juradas de tal naturaleza están a disposición de quienes las soliciten mediante un procedimiento más bien sencillo pero vox populi se ha preferido a la prensa, que tanto odian los Kirchner.

 Relaciones sospechosas
La ruptura del diálogo político durante los recientes años se ha ido contagiando de arriba abajo, por lo que son vistas sospechosamente las relaciones que puedan existir entre políticos o dirigentes de ambas “tribunas” que por momentos parecen circos romanos.
 Al caso de esa declaración patrimonial se agrega por los adversarios más duros la posibilidad de que el incremento patrimonial declarado no sea menor, sino mayor.
La sospecha es del grupo Carrió, quien semanas atrás debió soportar de Aníbal Fernández que no ganaba ningún dinero pero veraneaba en Punta del Este.
También el hecho de que el gobernador Daniel Scioli haya quedado a disposición de Néstor Kirchner para integrar el planeado cuadro directivo del PJ es otra evidencia de la molestia que provocan en el ex presidente sus fáciles acercamientos al adversario más difícil que advierte en el horizonte: Mauricio Macri. El alcalde porteño contribuye por cierto lo mejor que puede para no perturbar esa difícil situación del gobernador vecino, quien ha tenido también dificultades en el cuartel general kirchnerista de Puerto Madero por sus relaciones directas con intendentes bonaerenses de la oposición para pasar el rastrillo sobre los problemas que le dejó su antecesor Felipe Solá.
 Precisamente ese criterio duro es el que ha impuesto a la Operación Clamor kirchnerista una situación por el momento insoluble en la  reducción de los padrones, como reconocen a escondidas no pocos organizadores. (De nuestra Sucursal)

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