Volvían de la fiesta bajo la lluvia, patinaron y cayeron al precipicio

Siete jóvenes salvaron milagrosamente sus vidas tras caer 100 metros en Villa Nougués.

EN EL BARRANCO. La camioneta dio cuatro tumbos por la ladera, en medio de la noche y bajo la llovizna. Dos chicos pudieron salir a pedir ayuda. LA GACETA/ JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
EN EL BARRANCO. La camioneta dio cuatro tumbos por la ladera, en medio de la noche y bajo la llovizna. Dos chicos pudieron salir a pedir ayuda. LA GACETA/ JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
20 Enero 2008
Un paseo casi termina en tragedia para un grupo de adolescentes que regresaba a su casa, luego de haber pasado una noche de diversión con sus amigos. La camioneta en que viajaban se desbarrancó y cayó unos 100 metros por un precipicio de la ruta 338, a cinco kilómetros de Villa Nougués. El vehículo quedó destruido, pero ninguno de los pasajeros sufrió heridas de gravedad.
A las 6.30, siete jóvenes regresaban hacia la capital de una villa veraniega en una Ford Ranger, cuando la espesa neblina y la llovizna perjudicaron la visión del conductor de la camioneta. Según fuentes policiales, debido a esto, Nicolás Corbalán, de 20 años, perdió el control del vehículo, que se precipitó de punta por el barranco. En la caída, el rodado dio cuatro tumbos y quedó volcado en el fondo. Corbalán y uno de sus acompañantes, Lionel Lizárraga, de 21 años, lograron salir y subir la pendiente hasta llegar a la ruta, donde detuvieron un auto en busca de ayuda, y llamaron a sus familiares.
Los demás pasajeros, Romina de los Angeles Maya, de 16 años, Erica Constanzo, de 19, Flavio Andrés Ordóñez, de 18, Evelyn Longo, de 14 y Francisco Núñez, de 21, quedaron atrapados en la camioneta, que quedó destruida.
Intervinieron en el rescate personal de la Regional Oeste, el Grupo Cero, Infantería de la Regional Oeste, Bomberos Voluntarios de capital y de Lules, y oficiales de las comisarías de San Pablo y Lules. Los jóvenes fueron trasladados al Hospital Padilla. Según fuentes del nosocomio, los adolescentes presentaban politraumatismos pero ninguno era de gravedad. Romina Maya sufrió una fractura de clavícula; en tanto que la mayoría presentó principio de hipotermia y varios golpes.  
Federico Alvarez, tío de Corbalán, fue el primero en llegar al lugar del hecho. “El accidente fue terrible. Cuando arribé a la zona se escuchaban gritos, y después vi que la vegetación estaba arrasada, entonces pude ver dónde había caído la camioneta”, dijo.
Susana Chaile, madre de Romina, entre lágrimas comentó que su hija había salido con su amiga Evelyn, como siempre. “Nunca imaginé que esto podía pasar”, comentó. Muy conmovida, la abuela de Corbalán dijo: “esto es un milagro”.

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