19 Enero 2008 Seguir en 
El acusado de haber asesinado de 21 puñaladas a su esposa Graciela del Valle Rodríguez fue presentado ayer en Tribunales. Sixto Aranda se negó a declarar y fue trasladado al penal de Villa Urquiza, luego de que el fiscal de Feria, Guillermo Segundo Herrera, le notificó que continuará detenido, imputado por homicidio agravado por ensañamiento y alevosía.
El jueves a la noche, Rodríguez, de 29 años, fue brutalmente asesinada en su casa del barrio Virgen del Milagro, en Los Nogales. Su esposo fue detenido minutos después del hecho.
Lo único que pidió ayer el imputado, que es representado por la defensora oficial Estela Velia Giffoniello, fue que le devolvieran $ 2.700 que había en su casa y que fueron secuestrados luego de las pericias que se realizaron por orden judicial.
Cuando Aranda fue aprehendido por la Policía, habría expresado: "me mandé una macana". Esa declaración, sumada al testimonio de los familiares de la víctima y al secuestro del arma homicida, serían algunas de las pruebas que tendría el fiscal para solicitar en los próximos días la prisión preventiva para Aranda, informaron fuentes judiciales. Pese a que hasta el momento no se conoce cuál fue el móvil del crimen, los investigadores no descartan que Aranda haya sufrido una crisis de celos, ya que, según indicó una fuente tribunalicia, el sospechoso dijo que momentos antes del drama vio a su esposa hablando con otro hombre.
Además la hermana de Rodríguez, Claudia Arce, había manifestado que la relación de la pareja era tormentosa. El matrimonio era oriundo de Santiago del Estero. La víctima había abandonado su provincia cansada de los malos tratos y su esposo la siguió, dijo Arce.
El jueves a la noche, Rodríguez, de 29 años, fue brutalmente asesinada en su casa del barrio Virgen del Milagro, en Los Nogales. Su esposo fue detenido minutos después del hecho.
Lo único que pidió ayer el imputado, que es representado por la defensora oficial Estela Velia Giffoniello, fue que le devolvieran $ 2.700 que había en su casa y que fueron secuestrados luego de las pericias que se realizaron por orden judicial.
Cuando Aranda fue aprehendido por la Policía, habría expresado: "me mandé una macana". Esa declaración, sumada al testimonio de los familiares de la víctima y al secuestro del arma homicida, serían algunas de las pruebas que tendría el fiscal para solicitar en los próximos días la prisión preventiva para Aranda, informaron fuentes judiciales. Pese a que hasta el momento no se conoce cuál fue el móvil del crimen, los investigadores no descartan que Aranda haya sufrido una crisis de celos, ya que, según indicó una fuente tribunalicia, el sospechoso dijo que momentos antes del drama vio a su esposa hablando con otro hombre.
Además la hermana de Rodríguez, Claudia Arce, había manifestado que la relación de la pareja era tormentosa. El matrimonio era oriundo de Santiago del Estero. La víctima había abandonado su provincia cansada de los malos tratos y su esposo la siguió, dijo Arce.
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