Investigan un homicidio en Monteros

Estaría descartado que la joven que apareció sin vida se haya suicidado.

18 Enero 2008
"Yo no tuve nada que ver. No sé qué pasó". Esta fue la defensa que esgrimió José Ariel Rodríguez cuando se lo interrogó acerca de las circunstancias en las que apareció muerta su esposa Nancy Carolina Lezcano, de 22 años. La joven fue hallada sin vida el lunes a la noche, en una casa de la localidad de El Churqui, en Monteros. Tenía un disparo en la cabeza, y esto hizo pensar en un suicidio. Pero ayer se conoció que Rodríguez tenía pólvora en sus manos, por lo que las sospechas apuntan ahora contra él.
Rodríguez y Leguizamón vivían junto con otros familiares en una precaria casa. Según algunos testigos, el lunes a la noche, el hombre envió a sus dos cuñadas a comprar gasoil a Monteros, que está a unos 15 kilómetros de su vivienda. Aparentemente la pareja habría discutido dentro de su habitación. Cuando las dos jóvenes regresaron, informó la Policía, vieron salir al hombre de la pieza, pero no sospecharon nada. Minutos más tarde él ingresó nuevamente al cuarto y entonces avisó que su esposa estaba muerta.
El médico de Policía que revisó a la víctima en un primer momento creyó descubrir tres impactos en la cabeza de Leguizamón. Por esto, personal de la Brigada Oeste, al mando de los comisarios Héctor Albarracín y Héctor Figueroa aprehendieron a Rodríguez. Posteriormente los forenses indicaron que sólo había un disparo, casi en la nuca, detrás de la oreja izquierda. La bala había quedado alojada en el cerebro y fue recuperada durante la autopsia.
Los policías secuestraron un revólver calibre 32, que tenía tres proyectiles percutados. Peritos de la Policía Científica sometieron al hombre y a la víctima a una pericia de dermotest, con la que se puede encontrar restos de pólvora en la piel. Ayer se conocieron los resultados, que complicaron a Rodríguez. En el caso de la joven, no se pudo determinar si tenía pólvora.
Ante esto, la fiscal Cecilia Tasquer, del Centro Judicial Concepción, solicitó que el hombre continuara detenido, a lo que el juez de Instrucción Eduardo Molinuevo accedió.
Lo que hasta el momento no se sabe es la causa que motivó la tragedia. Los familiares de la pareja afirmaron que ellos se llevaban bien, y que no estaban al tanto de alguna pelea. Los policías, supervisados por los comisarios Julio Ramos y Enrique Tarascio, entrevistaban ayer a los vecinos para tratar de establecer si alguno de ellos había visto o escuchado algo relacionado con la extraña muerte.

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