Acribillaron a una mujer en un barrio privado

Crimen en "El Remanso". Se sospecha que el ataque fue por encargo.

ROSANA GALEANO, de 29 años, recibió los impactos en la espalda, en el hombro derecho y en el antebrazo izquierdo.
ROSANA GALEANO, de 29 años, recibió los impactos en la espalda, en el hombro derecho y en el antebrazo izquierdo.
18 Enero 2008
BUENOS AIRES.- Una mujer fue ejecutada a balazos mientras cenaba en la noche del miércoles en la casa quinta que ocupaba en el barrio parque "El Remanso", del partido bonaerense de Exaltación de la Cruz. Los investigadores buscan determinar si se trató de un crimen por encargo, mientras familiares de la víctima alentaron sospechas contra el ex marido de la mujer.
La víctima, Rosana Edith Galeano, de 29 años, estaba comiendo con su hermana Mónica, de 34. La mujer recibió una llamada en su celular y se dirigió, en busca de mejorar la comunicación, a la parte posterior de la casa, donde vio a su asesino. Entonces gritó e intentó escapar de él, pero recibió dos balazos en la espalda, uno en el hombro derecho y el otro en el antebrazo izquierdo. Galeano alcanzó a reingresar al hall de la casa, donde falleció. Los pesquisas encontraron tres vainas servidas disparadas desde un arma calibre 11.25 y, además, un suéter tamaño grande y de color oscuro al cual el entorno de la víctima habría reconocido en principio como perteneciente al ex esposo. El crimen ocurrió en el barrio parque "El Remanso", un predio que alberga 3.500 casas.
La familia de la víctima dirigió sus sospechas al ex marido de la mujer fallecida, un hombre que tendría 59 años. El adujo que al momento del crimen se encontraba en el hospital de Pilar con los dos hijos del matrimonio, dos varones de tres y cinco años, ya que uno de ellos padecía fiebre.
El fiscal Marcelo Pernici, ordenó que se allanara la casa de un jardinero, situada a cinco cuadras de donde ocurrió el crimen. Allí secuestraron un teléfono celular y ropa. Pernici dispuso, además, que el teléfono celular usado por la víctima sea sometido a pericias por parte de la Policía Científica.
Los pesquisas dieron por descartada la hipótesis del robo y se inclinaron por sospechar que se trató de un crimen por encargo.Peleas y episodios de violencia marcaron buena parte de la relación de Galeano con su esposo, 30 años mayor, identificado por la Policía como José Jacinto Arce, de 59, y excluido por la Justicia del hogar que compartían. La tormentosa relación entre Galeano y su esposo llegó a su fin hace un año, cuando la mujer, cansada de ser víctima de violencia familiar, radicó una denuncia contra el hombre en el Juzgado de Paz de Exaltación de la Cruz. Allí, luego de un proceso que culminó a mediados de 2006, la jueza María Elvira del Valle Núñez Leguizamón excluyó al esposo de la casa. La jueza incluso restringió el acercamiento del hombre a Galeano. Esta permaneció ocupando la casa, que estaba también a nombre de su esposo, un comerciante de pollos y huevos.
"Sospechamos siempre de uno solo, de nadie más", dijo Oscar, uno de los hermanos de la víctima, al apuntar sin mencionar al ex marido de la mujer. "Esto viene de arrastre", señaló. "Le había pegado a mi hermana; ahí empieza el divorcio y ella decide separarse porque no puede aguantar eso", añadió. Contó que la víctima se había comunicado el día del crimen con su ex esposo para poder ver a sus hijos. "A mi hermana la fueron a matar", enfatizó el muchacho, descartando la hipótesis del robo.
El caso recuerda al de María Marta García Belsunce, muerta a balazos en un country de Buenos Aires, y al de Nora Dalmasso, estrangulada en un barrio privado de Córdoba. Ambos ataques siguen impunes. (Télam-NA-DyN)

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