18 Enero 2008 Seguir en 
MOTOS EN LA CIUDAD
El caos del tránsito vehicular en San Miguel de Tucumán exige una revisión de las normas existentes y una estricta observancia de las normas. Y a este respecto quiero simplemente enunciar un problema gravísimo: el parque de motocicletas que circulan por nuestras calles ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años. Calculo que el número de estos vehículos debe llegar a unos 50.000. Las motos y las motonetas carecen de seguro en su mayoría, al punto que me he informado de que las compañías de seguros no aceptan actualmente seguros para motocicletas, ni de daño individual ni contra terceros. ¿Cómo puede permitir la Municipalidad de esta ciudad que circulen vehículos sin seguro para terceros?¿Quién y cómo paga el dueño de una moto un siniestro por el que fallece una persona o sufre un daño físico o psíquico importante y caro de tratar? Habría que analizar ya este problema.
TRATA DE PERSONAS
En una investigación del diario “La Nación” publicada el domingo 6 de enero sobre la trata de personas, y consultado por ese matutino acerca de la gravedad del fenómeno, el gobernador de Tucumán, José Alperovich, reconoció el valor de Susana Trimarco en la búsqueda de su hija Marita Verón, pero le quitó toda entidad al problema: “Acá no hay mafias, ni venta de bebés; eso se acabó. El gobernador no va a levantar el teléfono para proteger a nadie”, afirmó. También el jefe de la policía tucumana, Hugo Sánchez, minimizó el tema: “En Tucumán, la incidencia (de este crimen) no es como se la refleja en algunos medios, más allá de un par de hechos que han instalado el tema a nivel nacional”. Creo que estas declaraciones son realmente preocupantes, pues pareciera que ocultando los problemas, estos desaparecen. En la Provincia existe un Observatorio abocado a la detección de los casos de violencia sobre las mujeres, que ha estudiado esta cuestión, y no hemos escuchado nunca un pronunciamiento claro sobre este tema.
ABORIGENES
Considero que los poderes organizados del Estado (productos de nuestra cultura occidental y cristiana) debieran resolver con premura y solidaridad los problemas vinculados a la tenencia o posesión de tierras de los descendientes de los pueblos aborígenes. Mal que nos pese, somos directa o indirectamente beneficiarios de los que de una u otra manera usurparon las tierras de aquellos, saquearon sus bienes y abortaron sus culturas y creencias. Con ellos no hubo derechos humanos ni defensas de ningún tipo; sencillamente se los exterminó.
CLOACAS TRANCADAS
Los vecinos de de calle Moreno al 1.100 de esta ciudad padecemos desde hace más de un mes de la falta de servicios cloacales, por llamar de alguna forma a las cloacas trancadas. Esto se debe a la rotura del cañoo maestro ubicado en calle Florida primera cuadra. Desde entonces estamos expuestos a olores nauseabundos y líquidos contaminados que nos impiden realizar los quehaceres rutinarios de una casa, como ser cocinar, bañarse, utilizar los sanitarios y lavar pisos y ropa, lo que atenta severamente contra nuestra salud y nuestra economía, al tener que apelar a prestadores externos para satisfacer nuestras necesidades básicas.
ASALTO A CORMILLOT
Patética la descripción del asalto que sufrió Cormillot, pero es la cruda realidad del estrés postraumático que vivimos diariamente los argentinos con la solución incierta. Cormillot refiere la bronca, la impotencia, la frustración, los pensamientos reiterativos (debería haberme defendido, debería haberlo perseguido, etcétera) que le impiden dormir y concentrarse en su trabajo. Estos síntomas producen tensión nerviosa que puede terminar en infarto, ACV, depresión y en cualquier otra conducta autoagresiva o heteroagresiva (culpando a otro por haber abierto la puerta, etcétera). Si Cormillot hubiera usado un arma para defenderse y recuperar sus pertenencias, la tensión se habría canalizado en esa reacción defensiva sin consecuencias autoagresivas (con esa descarga, la víctima se tranquiliza). En esta circunstancia le quedaría sólo enfrentar el juicio por homicidio en legítima defensa, que sería el mal menor porque no deja secuelas en su organismo ni reprimendas en su psique. Aun cuando luego tenga que organizarse para defenderse de la venganza de la familia y de los secuaces del criminal, y del periodismo que lo catalogaría injustamente por haber hecho “justicia por mano propia”, seguirá siendo el mal menor para la víctima del acto delictivo. El estrés postraumático, consecuencia de una agresión, deja una huella muy profunda cuando no se devuelve el golpe. Devolver el golpe es terapéutico para la víctima. Es por eso que las víctimas de la represión, del atentado a la AMIA y de cualquier otro acto criminal, dedican el resto de su vida a seguir el juicio para a ver al agresor entre rejas. La sociedad se divide entre victimarios y víctimas (los que se encierran en su casa y reducen su calidad de vida por la precaución de asaltos también son víctimas). Pocos mencionan los derechos humanos de la víctima de la delincuencia porque es un hecho consumado que se explica erróneamente por la desocupación, la pobreza, el analfabetismo, la droga, etcétera. Ese es un reduccionismo ingenuo que niega el perfil criminal que se manifiesta desde la niñez (en cualquier clase social), y que muestra la obsesión por causar el sufrimiento ajeno. En todo caso es producto de una típica personalidad antisocial.
ARBOLES
El añoso árbol que cayó sobre el techo del café al lado de la Maternidad es un jacarandá. Los mismos ejemplares que en el Barrio Jardín tienen el doble de ese porte y que la Dirección de Espacios Verdes se encarga sistemáticamente de ignorar, poniendo en peligro numerosas vidas. Durante años los vecinos hemos solicitado la poda o la extracción de los árboles para replantar de nuestro bolsillo ejemplares de naranjos. Sólo hemos recibido la total indiferencia de parte de ese organismo estatal. Si se hiciera una auditoría de los daños que esta gente no evitó al no haber hecho su labor, la citada dirección quedaría mal parada.
CONTRADICCION
Paradójicamente, el gobernador pide a la población, que paga para que se le provea de agua potable, que la use racionalmente. Al mismo tiempo, el intendente permitese derrame el precioso líquido potable en la vía pública, con el lavado clandestino de autos. Se lo hace como negocio a la vista de todos, sin que importe que con ello destruyen la obra pública, que terminamos pagando todos los vecinos; esos mismos vecinos que son multados por limpiar la vereda después de las ocho.
El caos del tránsito vehicular en San Miguel de Tucumán exige una revisión de las normas existentes y una estricta observancia de las normas. Y a este respecto quiero simplemente enunciar un problema gravísimo: el parque de motocicletas que circulan por nuestras calles ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años. Calculo que el número de estos vehículos debe llegar a unos 50.000. Las motos y las motonetas carecen de seguro en su mayoría, al punto que me he informado de que las compañías de seguros no aceptan actualmente seguros para motocicletas, ni de daño individual ni contra terceros. ¿Cómo puede permitir la Municipalidad de esta ciudad que circulen vehículos sin seguro para terceros?¿Quién y cómo paga el dueño de una moto un siniestro por el que fallece una persona o sufre un daño físico o psíquico importante y caro de tratar? Habría que analizar ya este problema.
TRATA DE PERSONAS
En una investigación del diario “La Nación” publicada el domingo 6 de enero sobre la trata de personas, y consultado por ese matutino acerca de la gravedad del fenómeno, el gobernador de Tucumán, José Alperovich, reconoció el valor de Susana Trimarco en la búsqueda de su hija Marita Verón, pero le quitó toda entidad al problema: “Acá no hay mafias, ni venta de bebés; eso se acabó. El gobernador no va a levantar el teléfono para proteger a nadie”, afirmó. También el jefe de la policía tucumana, Hugo Sánchez, minimizó el tema: “En Tucumán, la incidencia (de este crimen) no es como se la refleja en algunos medios, más allá de un par de hechos que han instalado el tema a nivel nacional”. Creo que estas declaraciones son realmente preocupantes, pues pareciera que ocultando los problemas, estos desaparecen. En la Provincia existe un Observatorio abocado a la detección de los casos de violencia sobre las mujeres, que ha estudiado esta cuestión, y no hemos escuchado nunca un pronunciamiento claro sobre este tema.
ABORIGENES
Considero que los poderes organizados del Estado (productos de nuestra cultura occidental y cristiana) debieran resolver con premura y solidaridad los problemas vinculados a la tenencia o posesión de tierras de los descendientes de los pueblos aborígenes. Mal que nos pese, somos directa o indirectamente beneficiarios de los que de una u otra manera usurparon las tierras de aquellos, saquearon sus bienes y abortaron sus culturas y creencias. Con ellos no hubo derechos humanos ni defensas de ningún tipo; sencillamente se los exterminó.
Víctor Hugo Lindón
Laprida 340 (P.B.-”C”)
S.M. de Tucumán
Laprida 340 (P.B.-”C”)
S.M. de Tucumán
CLOACAS TRANCADAS
Los vecinos de de calle Moreno al 1.100 de esta ciudad padecemos desde hace más de un mes de la falta de servicios cloacales, por llamar de alguna forma a las cloacas trancadas. Esto se debe a la rotura del cañoo maestro ubicado en calle Florida primera cuadra. Desde entonces estamos expuestos a olores nauseabundos y líquidos contaminados que nos impiden realizar los quehaceres rutinarios de una casa, como ser cocinar, bañarse, utilizar los sanitarios y lavar pisos y ropa, lo que atenta severamente contra nuestra salud y nuestra economía, al tener que apelar a prestadores externos para satisfacer nuestras necesidades básicas.
ASALTO A CORMILLOT
Patética la descripción del asalto que sufrió Cormillot, pero es la cruda realidad del estrés postraumático que vivimos diariamente los argentinos con la solución incierta. Cormillot refiere la bronca, la impotencia, la frustración, los pensamientos reiterativos (debería haberme defendido, debería haberlo perseguido, etcétera) que le impiden dormir y concentrarse en su trabajo. Estos síntomas producen tensión nerviosa que puede terminar en infarto, ACV, depresión y en cualquier otra conducta autoagresiva o heteroagresiva (culpando a otro por haber abierto la puerta, etcétera). Si Cormillot hubiera usado un arma para defenderse y recuperar sus pertenencias, la tensión se habría canalizado en esa reacción defensiva sin consecuencias autoagresivas (con esa descarga, la víctima se tranquiliza). En esta circunstancia le quedaría sólo enfrentar el juicio por homicidio en legítima defensa, que sería el mal menor porque no deja secuelas en su organismo ni reprimendas en su psique. Aun cuando luego tenga que organizarse para defenderse de la venganza de la familia y de los secuaces del criminal, y del periodismo que lo catalogaría injustamente por haber hecho “justicia por mano propia”, seguirá siendo el mal menor para la víctima del acto delictivo. El estrés postraumático, consecuencia de una agresión, deja una huella muy profunda cuando no se devuelve el golpe. Devolver el golpe es terapéutico para la víctima. Es por eso que las víctimas de la represión, del atentado a la AMIA y de cualquier otro acto criminal, dedican el resto de su vida a seguir el juicio para a ver al agresor entre rejas. La sociedad se divide entre victimarios y víctimas (los que se encierran en su casa y reducen su calidad de vida por la precaución de asaltos también son víctimas). Pocos mencionan los derechos humanos de la víctima de la delincuencia porque es un hecho consumado que se explica erróneamente por la desocupación, la pobreza, el analfabetismo, la droga, etcétera. Ese es un reduccionismo ingenuo que niega el perfil criminal que se manifiesta desde la niñez (en cualquier clase social), y que muestra la obsesión por causar el sufrimiento ajeno. En todo caso es producto de una típica personalidad antisocial.
ARBOLES
El añoso árbol que cayó sobre el techo del café al lado de la Maternidad es un jacarandá. Los mismos ejemplares que en el Barrio Jardín tienen el doble de ese porte y que la Dirección de Espacios Verdes se encarga sistemáticamente de ignorar, poniendo en peligro numerosas vidas. Durante años los vecinos hemos solicitado la poda o la extracción de los árboles para replantar de nuestro bolsillo ejemplares de naranjos. Sólo hemos recibido la total indiferencia de parte de ese organismo estatal. Si se hiciera una auditoría de los daños que esta gente no evitó al no haber hecho su labor, la citada dirección quedaría mal parada.
Clara Teves
Castelli 995
San Miguel de Tucumán
Castelli 995
San Miguel de Tucumán
CONTRADICCION
Paradójicamente, el gobernador pide a la población, que paga para que se le provea de agua potable, que la use racionalmente. Al mismo tiempo, el intendente permitese derrame el precioso líquido potable en la vía pública, con el lavado clandestino de autos. Se lo hace como negocio a la vista de todos, sin que importe que con ello destruyen la obra pública, que terminamos pagando todos los vecinos; esos mismos vecinos que son multados por limpiar la vereda después de las ocho.
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contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
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También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,
consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad.
LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
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