13 Enero 2008 Seguir en 
Los Angeles.- Tras un largo tira y afloje por el dinero y los derechos exclusivos de transmisión, la rueda de prensa hoy en Los Angeles, en la que se darán a conocer los ganadores de los Globos de Oro, será abierta a todos los medios, según informó el diario "The New York Times".
Tras esta decisión, los guionistas, en huelga desde hace semanas, anunciaron que excluirán el evento de su medida de fuerza. De esta manera, podrían participar finalmente algunas estrellas en la entrega de los prestigiosos premios cinematográficos que concede la prensa extranjera en Hollywood.
La tradicional gala de los Globos de Oro se había cancelado porque los actores habían amenazado con boicotearla en solidaridad con los guionistas en huelga. Desde entonces, entre bambalinas, hubo una larga disputa por los derechos televisivos. La productora Dick Clark Productions, responsable de la versión televisiva del evento por encargo de la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood, quería dinero de la cadena televisiva estadounidense NBC a cambio de los derechos exclusivos de transmisión. Después del fracaso de las negociaciones, la productora comunicó ayer finalmente que la NBC no está dispuesta a pagar por un programa televisivo disfrazado de rueda de prensa. Tras ello, la Asociación de la Prensa Extranjera abrió el evento a todos los medios. Al menos dos canales de cable anunciaron que también transmitirán la ceremonia de una hora de duración.
La NBC mantendrá su programa planeado, pero se reserva el derecho a iniciar medidas legales contra la productora. La cadena, que transmite la gala en exclusiva desde hace años, paga normalmente en torno a cinco millones de dólares por los derechos de transmisión e ingresa hasta 25 millones en concepto de publicidad. Según "The Hollywood Reporter", esta vez la cifra negociada por la versión reducida del evento giraba en torno al millón de dólares. Los guionistas, que llevan ya diez semanas de huelga, reclaman mayores ganancias de la reutilización de sus trabajos en DVDs y en internet.
A pesar de esta decisión, las pérdidas en la industria son millonarias. Desde los peluqueros a los maquilladores pasando por los diseñadores, que no pueden exhibir ante millones de personas sus nuevas creaciones. "Pagar por ese tipo de publicidad costaría cientos de miles de dólares", comentó el estilista de famosos Tom Kolovos al "New York Daily News".
Pero también para los actores la situación es todo lo contrario de cómoda. Justo las estrellas más jóvenes logran muchas veces con los Globos de Oro grandes posibilidades de partir bien ubicadas con vistas a los Oscar. Así, por ejemplo, Hilary Swank se alzó con el premio mayor en 1999 después de recibir entre lágrimas de emoción el Globo de Oro por "Los muchachos no lloran". "Este tipo de ceremonia de coronación faltará este año", se lamentó la editora Anne Thompson de "Variety.com".
Con tanto debate respecto de las condiciones en que se celebran, los premios mismos casi perdieron toda atención. Y eso que este año parten como favoritas dos grandes producciones, que compiten por el premio a la mejor película. El drama de amor británico "Expiación", basado en el bestseller de Ian McEwan, cuenta con siete nominaciones. Sin embargo, lo nuevo de los hermanos Coen, "Sin lugar para los débiles", cosechó varios premios entre los críticos y es considerado por eso un firme candidato. (DPA)
Tras esta decisión, los guionistas, en huelga desde hace semanas, anunciaron que excluirán el evento de su medida de fuerza. De esta manera, podrían participar finalmente algunas estrellas en la entrega de los prestigiosos premios cinematográficos que concede la prensa extranjera en Hollywood.
La tradicional gala de los Globos de Oro se había cancelado porque los actores habían amenazado con boicotearla en solidaridad con los guionistas en huelga. Desde entonces, entre bambalinas, hubo una larga disputa por los derechos televisivos. La productora Dick Clark Productions, responsable de la versión televisiva del evento por encargo de la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood, quería dinero de la cadena televisiva estadounidense NBC a cambio de los derechos exclusivos de transmisión. Después del fracaso de las negociaciones, la productora comunicó ayer finalmente que la NBC no está dispuesta a pagar por un programa televisivo disfrazado de rueda de prensa. Tras ello, la Asociación de la Prensa Extranjera abrió el evento a todos los medios. Al menos dos canales de cable anunciaron que también transmitirán la ceremonia de una hora de duración.
La NBC mantendrá su programa planeado, pero se reserva el derecho a iniciar medidas legales contra la productora. La cadena, que transmite la gala en exclusiva desde hace años, paga normalmente en torno a cinco millones de dólares por los derechos de transmisión e ingresa hasta 25 millones en concepto de publicidad. Según "The Hollywood Reporter", esta vez la cifra negociada por la versión reducida del evento giraba en torno al millón de dólares. Los guionistas, que llevan ya diez semanas de huelga, reclaman mayores ganancias de la reutilización de sus trabajos en DVDs y en internet.
A pesar de esta decisión, las pérdidas en la industria son millonarias. Desde los peluqueros a los maquilladores pasando por los diseñadores, que no pueden exhibir ante millones de personas sus nuevas creaciones. "Pagar por ese tipo de publicidad costaría cientos de miles de dólares", comentó el estilista de famosos Tom Kolovos al "New York Daily News".
Pero también para los actores la situación es todo lo contrario de cómoda. Justo las estrellas más jóvenes logran muchas veces con los Globos de Oro grandes posibilidades de partir bien ubicadas con vistas a los Oscar. Así, por ejemplo, Hilary Swank se alzó con el premio mayor en 1999 después de recibir entre lágrimas de emoción el Globo de Oro por "Los muchachos no lloran". "Este tipo de ceremonia de coronación faltará este año", se lamentó la editora Anne Thompson de "Variety.com".
Con tanto debate respecto de las condiciones en que se celebran, los premios mismos casi perdieron toda atención. Y eso que este año parten como favoritas dos grandes producciones, que compiten por el premio a la mejor película. El drama de amor británico "Expiación", basado en el bestseller de Ian McEwan, cuenta con siete nominaciones. Sin embargo, lo nuevo de los hermanos Coen, "Sin lugar para los débiles", cosechó varios premios entre los críticos y es considerado por eso un firme candidato. (DPA)








