10 Enero 2008 Seguir en 
MADRID.- A dos meses de las elecciones generales en España, los socialistas en el gobierno se enfrascaron en un fuerte conflicto con la Iglesia y hasta con el mismo papa Benedicto XVI, que en un reciente discurso en el Vaticano manifestó su preocupación por supuestos ataques a la familia tradicional.
El que salió al cruce sobre este tema fue el secretario de organización del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Blanco. “Yo, que soy cristiano, quisiera que el papa me explique qué es eso de familia tradicional; igual entiende por familia tradicional que la mujer se quede en casa y con la pata quebrada”, dijo en declaraciones a Antena 3. Hace tres días, en su discurso sobre el estado del mundo que pronunció ante más de 100 diplomáticos acreditados en el Vaticano, el Pontífice había condenado “los ataques preocupantes contra la integridad de la familia, fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer”.
Asimismo, el número dos del partido en el gobierno de España dijo se preguntó sobre si el papa estaba en contra de la igualdad del hombre y la mujer en materia laboral, y luego arremetió contra el Episcopado, que mantiene una dura disputa con el gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. “A algunos miembros del Episcopado español no les vendría mal evolucionar de la misma forma en que lo ha hecho la sociedad española y mundial”, dijo. “Espero que ellos entiendan que no pueden alimentar desigualdades e injusticias por la mañana, y resolverlas rezando el rosario por la tarde”, atacó.
También se embarcaron en esta disputa con la Iglesia algunos funcionarios del Gobierno, como el ministro de Trabajo, Jesús Caldera. “No encuentro ni en el Antiguo ni en el Nuevo Testamento ningún pasaje en el que se niegue a un ser humano la expresión de su afectividad hacia otro, cualquiera sea su condición sexual”, señaló.
Según observadores, el PSOE busca con este enfrentamiento captar el apoyo del electorado español más anticlerical que no suele votar. (Especial)
El que salió al cruce sobre este tema fue el secretario de organización del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Blanco. “Yo, que soy cristiano, quisiera que el papa me explique qué es eso de familia tradicional; igual entiende por familia tradicional que la mujer se quede en casa y con la pata quebrada”, dijo en declaraciones a Antena 3. Hace tres días, en su discurso sobre el estado del mundo que pronunció ante más de 100 diplomáticos acreditados en el Vaticano, el Pontífice había condenado “los ataques preocupantes contra la integridad de la familia, fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer”.
Asimismo, el número dos del partido en el gobierno de España dijo se preguntó sobre si el papa estaba en contra de la igualdad del hombre y la mujer en materia laboral, y luego arremetió contra el Episcopado, que mantiene una dura disputa con el gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. “A algunos miembros del Episcopado español no les vendría mal evolucionar de la misma forma en que lo ha hecho la sociedad española y mundial”, dijo. “Espero que ellos entiendan que no pueden alimentar desigualdades e injusticias por la mañana, y resolverlas rezando el rosario por la tarde”, atacó.
También se embarcaron en esta disputa con la Iglesia algunos funcionarios del Gobierno, como el ministro de Trabajo, Jesús Caldera. “No encuentro ni en el Antiguo ni en el Nuevo Testamento ningún pasaje en el que se niegue a un ser humano la expresión de su afectividad hacia otro, cualquiera sea su condición sexual”, señaló.
Según observadores, el PSOE busca con este enfrentamiento captar el apoyo del electorado español más anticlerical que no suele votar. (Especial)







