Nunca se sabrá lo que pudo el "casi llanto"

Análisis. Por Gonzalo Espariz - Agencia DPA.

10 Enero 2008
Washington.- Todo cambió en cuestión de horas para Hillary. Nunca se sabrá si fue intencionado, como dicen sus detractores, o espontáneo, como argumentan sus partidarios, el nudo en la garganta que se le hizo el sábado en un acto electoral. Lo cierto es que ese “casi llanto” marcó un punto de inflexión en su campaña y en la carrera demócrata hacia la presidencia de Estados Unidos.
Si Clinton se convierte en la primera mujer presidenta del país, sus estragos para combatir las lágrimas en un restaurante de New Hampshire serán recordados para siempre. Su muestra de humanidad, la primera desde que está en la primera línea de la política, fue clave para ganar el martes. Desde luego, no cabe duda de que llamó la atención: las televisiones seguían repitiendo ayer las imágenes. A partir de ahí, el sector clave en la actual carrera demócrata, el femenino, se volcó con Clinton.
Los sondeos entre el electorado femenino daban tres puntos de ventaja a Obama, pero a la hora de votar las mujeres se decantaron por 13 puntos de diferencia por Hillary.
Obama, rápido de reflejos, dejó después de la votación un nuevo lema para su campaña: “sí, podemos”.

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