09 Enero 2008 Seguir en 
TEL AVIV, Israel.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llegó esta mañana a Israel para hacer una visita histórica que durará tres días. La llegada del mandatario ocurrió en medio de episodios de violencia protagonizados por los palestinos -a cuyos territorios también irá el funcionario- que rechazan su presencia y que lo declararon persona no grata.
Al bajar del avión, Bush fue recibido por el presidente israelí Shimon Peres, el primer ministro Ehud Olmert y la mayoría de los altos responsables políticos, militares y religiosos del país. Se trata del cuarto presidente estadounidense que viaja allí, después de Richard Nixon, en 1974; Jimmy Carter, en 1979; y Bill Clinton, en 1998.
Acusado de haberse despreocupado del asunto israelo- palestino, el jefe de Estado norteamericano busca ayudar a Olmert y al presidente palestino Mahmoud Abbas a avanzar, desde ahora hasta fines de 2008, en un acuerdo que conduzca a la creación de un Estado palestino que coexista en paz con Israel.
En su agenda de hoy, Bush pautó entrevistas con los dirigentes israelíes; mañana hablará con los palestinos y el viernes lo hará con el representante del cuarteto para el Oriente Medio, Tony Blair. Estará entre Israel y Cisjordania, y no irá a la franja de Gaza, un territorio palestino que está bajo control del movimiento radical Hamas desde junio.
No esperan avances
En su llegada a Tel Aviv el mandatario norteamericano aseguró que ve una nueva oportunidad de paz entre israelíes y palestinos. Sin embargo, no se esperan grandes avances durante los tres días de negociaciones: aún quedan dudas sobre la profundidad de su compromiso y sobre su habilidad para actuar como un mediador justo entre Israel, aliado de su país, y los palestinos.
"Lo que tiene que pasar para que surja una solución pacífica de esta larga disputa es que haya esbozos de un estado claramente definido", había declarado Bush en la Casa Blanca, antes de su partida.
El mayor peligro
Irán será otro de los aspectos a tratar durante la gira: el presidente estadounidense visitará Arabia Saudita y otros aliados árabes con la esperanza de que se sumen a sus esfuerzos por contener la influencia regional creciente de Teherán.
Para Estados Unidos, Irán es el mayor peligro del Cercano Oriente. De hecho, la secretaria de estado norteamericana, Condoleezza Rice, llamó a la cúpula iraní a abandonar todas las provocaciones hacia ellos.
Según la funcionaria, su país defenderá sus intereses y a sus aliados en la región, lo que afecta tanto a la seguridad y defensa de Israel como la de los estados árabes del Golfo. "Estados Unidos se toma muy en serio sus obligaciones y responsabilidades", advirtió.
Rice acusó a Teherán de apoyar el terrorismo en Líbano y en los territorios palestinos y de desestabilizar las débiles democracias. (AFP-NA-Reuters-DPA)
Al bajar del avión, Bush fue recibido por el presidente israelí Shimon Peres, el primer ministro Ehud Olmert y la mayoría de los altos responsables políticos, militares y religiosos del país. Se trata del cuarto presidente estadounidense que viaja allí, después de Richard Nixon, en 1974; Jimmy Carter, en 1979; y Bill Clinton, en 1998.
Acusado de haberse despreocupado del asunto israelo- palestino, el jefe de Estado norteamericano busca ayudar a Olmert y al presidente palestino Mahmoud Abbas a avanzar, desde ahora hasta fines de 2008, en un acuerdo que conduzca a la creación de un Estado palestino que coexista en paz con Israel.
En su agenda de hoy, Bush pautó entrevistas con los dirigentes israelíes; mañana hablará con los palestinos y el viernes lo hará con el representante del cuarteto para el Oriente Medio, Tony Blair. Estará entre Israel y Cisjordania, y no irá a la franja de Gaza, un territorio palestino que está bajo control del movimiento radical Hamas desde junio.
No esperan avances
En su llegada a Tel Aviv el mandatario norteamericano aseguró que ve una nueva oportunidad de paz entre israelíes y palestinos. Sin embargo, no se esperan grandes avances durante los tres días de negociaciones: aún quedan dudas sobre la profundidad de su compromiso y sobre su habilidad para actuar como un mediador justo entre Israel, aliado de su país, y los palestinos.
"Lo que tiene que pasar para que surja una solución pacífica de esta larga disputa es que haya esbozos de un estado claramente definido", había declarado Bush en la Casa Blanca, antes de su partida.
El mayor peligro
Irán será otro de los aspectos a tratar durante la gira: el presidente estadounidense visitará Arabia Saudita y otros aliados árabes con la esperanza de que se sumen a sus esfuerzos por contener la influencia regional creciente de Teherán.
Para Estados Unidos, Irán es el mayor peligro del Cercano Oriente. De hecho, la secretaria de estado norteamericana, Condoleezza Rice, llamó a la cúpula iraní a abandonar todas las provocaciones hacia ellos.
Según la funcionaria, su país defenderá sus intereses y a sus aliados en la región, lo que afecta tanto a la seguridad y defensa de Israel como la de los estados árabes del Golfo. "Estados Unidos se toma muy en serio sus obligaciones y responsabilidades", advirtió.
Rice acusó a Teherán de apoyar el terrorismo en Líbano y en los territorios palestinos y de desestabilizar las débiles democracias. (AFP-NA-Reuters-DPA)







