Colombia aceptará las misiones humanitarias

El gobierno de Bogotá aclaró conceptos sobre el papel de los futuros enviados internacionales que intervengan en la crisis de los rehenes. Explicaciones de un ministro tras la arremetida del canciller contra la fallida misión que encabezó Kirchner. Advierten contra una eventual operación clandestina.

09 Enero 2008
BOGOTA.- El gobierno colombiano precisó que apoyará las misiones humanitarias a favor de la liberación de secuestrados en poder de las FARC, a condición de que no se conviertan en un show mediático, tal como ocurrió con la que pretendía recibir a Consuelo González, Clara Rojas y a su hijo. “Si es una misión con buena fe y discreta, muy probablemente el gobierno no le cerrará las posibilidades; lo que no se quiere es el show”, dijo ayer el ministro del Interior y Justicia, Carlos Holguín, en un intento por rectificar las expresiones del canciller colombiano, Fernando Araújo, que el lunes arremetió duro contra la comisión internacional que lideró el ex presidente argentino, Néstor Kirchner. Araújo acusó a los enviados de llevar un discurso favorable a la guerrilla y de poner en duda la información que daba el presidente, Alvaro Uribe.

El señor Stone
Holguín insistió en su rechazo al protagonismo mediático, “como el del señor Oliver Stone tratando de vender su película por anticipado y denigrando a Colombia y a su gobierno”, dijo. El cineasta estadounidense había sido invitado por el presidente venezolano, Hugo Chávez, para que registrara las imágenes de la entrega de los rehenes en la selva colombiana. La actitud asumida por Colombia respecto de enviados humanitarios de otros países  recibió ayer el respaldo de la Organización de Estados Americanos (OEA). “El gobierno colombiano mostró serenidad y madurez al decidir no autorizar misiones internacionales improvisadas para la liberación de secuestrados”, dijo un vocero de la OEA.
Por su parte, el alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, afirmó que cualquier ayuda de la comunidad internacional para la liberación de secuestrados debe partir de la confianza en el gobierno, discreción en la operación y comunicación para realizarla. “El gobierno quiere fijar los criterios en torno a cualquier intervención extranjera y por eso decimos que esas acciones deben partir de una comunicación permanente de los involucrados con las autoridades colombianas”, explicó.
Entretanto, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, dijo que las autoridades impedirán cualquier intento de operación clandestina para liberar a los secuestrados en poder de las FARC, tal como lo sugirió eventualmente Chávez. “Estamos interesados en facilitar y garantizar cualquier operación que tenga un fin humanitario. Si a la Cruz Roja le notifican cualquier coordenada, le ayudaremos para que rescaten a los secuestrados, cualesquiera que fueran, en el menor tiempo posible”, afirmó.

Reacción brasileña
El representante de Brasil en el fallido operativo de rescate de rehenes, Marco Aurelio García, se mostró ayer sorprendido por los dichos de Araújo y recordó que Uribe agradeció la gestión de los garantes internacionales. “Es muy raro lo dicho por el canciller, porque en Villavicencio el presidente Uribe nos agradeció la gestión y presencia en la región”, señaló García. En términos similares se expresaron un día antes fuentes del gobierno argentino. “Quedamos muy frustrados por lo que pasó; esperábamos la liberación de tres personas y no hubo claridad en el tema”, añadió García.
El operativo diseñado por Chávez sufrió varias dilaciones provenientes de la guerrilla, que denunciaba que operaciones militares en la zona donde estaban los rehenes impedían realizar la entrega. Sinembargo, el propio Uribe dijo en Villavicencio que, en realidad, Emmanuel, el hijo de Clara Rojas, no estaba entre los posibles liberados sino en un instituto de Familia de Bogotá. Finalmente, las FARC admitieron que no tenían al niño, pero mantienen la promesa de entregar a las dos mujeres. (DPA)

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