08 Enero 2008 Seguir en 
PEKIN, China/MADRID, España.- El hombre con el peor caso de elefantiasis del mundo fue operado por segunda vez con éxito. Durante la intervención se extirpó parte de los 12,5 kilos de masa tumoral que deformaban la cara del paciente, informó hoy el diario español “El Mundo”.
Huang Chuancai, conocido como “el hombre elefante”, tiene 32 años y vive en China. A los 10 años, su enfermedad lo obligó a abandonar la escuela, por las burlas de sus compañeros, e incluso un circo quiso comprarlo para exhibirlo en un show de monstruos. Su familia es muy pobre y no podía afrontar la operación que necesitaba, por lo que un hospital oncológico chino se ofreció a tratarlo.
La primera operación ocurrió en junio de 2007. En ese momento, el tumor de Chuancai pesaba 15 kilos, le impedía hablar y comer, curvaba su espina dorsal y aplastaba sus pulmones.
La segunda operación -en la que redujeron el tamaño de la boca, para que pueda alimentarse- fue más arriesgada, ya que los cirujanos debían trabajar cerca de la raíz del tumor. De hecho, “el hombre elefante” perdió su oreja derecha durante la intervención por lo que los médicos planean injertarle un pabellón auricular artificial.
Chuancai padece un desorden genético con tumores que crecen en el tejido nervioso y produce un desarrollo excesiva de tejidos en piel y huesos. Su madre y su hermana sufren la misma enfermedad. (Especial)
Huang Chuancai, conocido como “el hombre elefante”, tiene 32 años y vive en China. A los 10 años, su enfermedad lo obligó a abandonar la escuela, por las burlas de sus compañeros, e incluso un circo quiso comprarlo para exhibirlo en un show de monstruos. Su familia es muy pobre y no podía afrontar la operación que necesitaba, por lo que un hospital oncológico chino se ofreció a tratarlo.
La primera operación ocurrió en junio de 2007. En ese momento, el tumor de Chuancai pesaba 15 kilos, le impedía hablar y comer, curvaba su espina dorsal y aplastaba sus pulmones.
La segunda operación -en la que redujeron el tamaño de la boca, para que pueda alimentarse- fue más arriesgada, ya que los cirujanos debían trabajar cerca de la raíz del tumor. De hecho, “el hombre elefante” perdió su oreja derecha durante la intervención por lo que los médicos planean injertarle un pabellón auricular artificial.
Chuancai padece un desorden genético con tumores que crecen en el tejido nervioso y produce un desarrollo excesiva de tejidos en piel y huesos. Su madre y su hermana sufren la misma enfermedad. (Especial)







