08 Enero 2008 Seguir en 
PARIS, Francia.- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, aseguró hoy que su relación con la cantante italiana y ex modelo Carla Bruni es seria y advirtió que no anunciará todavía una fecha de casamiento.
En una conferencia de prensa que dio ante 600 periodistas en París, Sarkozy contestó con evasivas las preguntas sobre sus planes de boda, después de que el diario "Journal du Dimanche" informara el domingo que la pareja se casaría el 9 de febrero.
Pese a que evitó dar precisiones acerca del tema, el mandatario afirmó que la relación es comprometida. "Las posibilidades de la boda son buenas, pero ustedes se enterarán cuando ya haya ocurrido. No es la prensa la que fijará la fecha", señaló.
Además, Sarkozy se defendió contra las acusaciones de algunos críticos que aseguraban que hace ostentación de su vida privada a expensas de la gestión del Gobierno. "No he querido mentir sino marcar una ruptura con una deplorable tradición de nuestra vida política: la hipocresía", acusó.
"Es una pregunta que nunca hubieran preguntado a ninguno de mis predecesores, pese a saberlo. Con Carla hemos decidido asumir", lanzó luego.
Sarkozy apeló además su derecho, como jefe de Estado, de no ser ni más ni menos feliz que cualquier otra persona. "En 2007 me divorcié: no fue precisamente el momento más feliz de mi vida", finalizó. (DPA-Reuters-AFP-NA)
En una conferencia de prensa que dio ante 600 periodistas en París, Sarkozy contestó con evasivas las preguntas sobre sus planes de boda, después de que el diario "Journal du Dimanche" informara el domingo que la pareja se casaría el 9 de febrero.
Pese a que evitó dar precisiones acerca del tema, el mandatario afirmó que la relación es comprometida. "Las posibilidades de la boda son buenas, pero ustedes se enterarán cuando ya haya ocurrido. No es la prensa la que fijará la fecha", señaló.
Además, Sarkozy se defendió contra las acusaciones de algunos críticos que aseguraban que hace ostentación de su vida privada a expensas de la gestión del Gobierno. "No he querido mentir sino marcar una ruptura con una deplorable tradición de nuestra vida política: la hipocresía", acusó.
"Es una pregunta que nunca hubieran preguntado a ninguno de mis predecesores, pese a saberlo. Con Carla hemos decidido asumir", lanzó luego.
Sarkozy apeló además su derecho, como jefe de Estado, de no ser ni más ni menos feliz que cualquier otra persona. "En 2007 me divorcié: no fue precisamente el momento más feliz de mi vida", finalizó. (DPA-Reuters-AFP-NA)







