08 Enero 2008 Seguir en 
WASHINGTON, Estados Unidos.- Un día cualquiera, a Barack Obama le preguntaron en la guardería qué quería ser de mayor. Pudo haber respondido cualquier cosa, pero ya entonces tenía muy en claro cuáles eran sus objetivos. "Quiero ser presidente", respondió.
Todo eso se supo gracias a los estrategas de Hillary Clinton. Puestos a hallar el talón de Aquiles de su rival, bucearon en su biografía y no encontraron nada mejor que acusarle de ambición sin límites: "El senador quería ser presidente desde que era niño", dijeron, según una crónica dada a conocer hoy por el diario "El Mundo".
Empero, en contra de lo planeado por los gestores de la campaña de la ex primera dama, el político comenzó a explotar su propia confesión infantil con mucha sorna. "Como no sabían por dónde golpearme, fueron a preguntarle a mi maestra jardinera", contraatacó él, de acuerdo a la publicación del periódico español.
Lo cierto es que el precandidato demócrata a la presidencia comenzó esta mañana con el pie derecho las elecciones primarias del estado norteamericano de New Hampshire, al conseguir siete de los 17 votos emitidos en la diminuta población de Dixville.
Obama -que aspira a convertirse en el primer presidente afroamericano de Estados Unidos- derrotó de forma contundente a la senadora, que no obtuvo ningún voto. Otro postulante, John Edwards, recibió dos puntos. El gobernador de Nuevo México Bill Richardson, el republicano John McCain, el ex mandatario de Massachusetts Mitt Romney y el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani se llevaron un sufragio cada uno.
Los comentaristas se mostraron sorprendidos por el excelente desempeño de Obama en ese feudo republicano situado cerca de la frontera con Canadá, cuyos votantes acuden desde 1960 a las urnas poco después de la medianoche. En el resto del Estado, las primarias comenzaron esta mañana y se desarrollarán a lo largo de todo el día.
Lágrimas de la ex primera dama
Las más recientes encuestas otorgan una clara ventaja a Obama, quien derrotaría en las primarias por más de 10 puntos a la señora de Clinton. De hecho, cuando ella se enteró de la anunciada derrota a boca de urna, salió a pedir apoyo con los ojos llorosos.
Esta mañana, en un acto de campaña en Portsmouth, Clinton se emocionó al mencionar las razones por las que busca la presidencia. "Algunos de nosotros nos embarcamos e hicimos esto contra los pronósticos más difíciles. Lo hicimos porque nos preocupa nuestro país", dijo con su voz a punto de romperse y con sus ojos brillando.
De ser elegida, la ex cónyuge presidencial se convertiría en la primera mujer presidenta de Estados Unidos. Pero en cuestión de días, el senador de raza negra por el estado de Illinois pasó de ser una de las promesas del Partido Demócrata a un verdadero fenómeno de la política nacional tras su contundente victoria en Iowa. (Reuters-DPA-Especial)
Todo eso se supo gracias a los estrategas de Hillary Clinton. Puestos a hallar el talón de Aquiles de su rival, bucearon en su biografía y no encontraron nada mejor que acusarle de ambición sin límites: "El senador quería ser presidente desde que era niño", dijeron, según una crónica dada a conocer hoy por el diario "El Mundo".
Empero, en contra de lo planeado por los gestores de la campaña de la ex primera dama, el político comenzó a explotar su propia confesión infantil con mucha sorna. "Como no sabían por dónde golpearme, fueron a preguntarle a mi maestra jardinera", contraatacó él, de acuerdo a la publicación del periódico español.
Lo cierto es que el precandidato demócrata a la presidencia comenzó esta mañana con el pie derecho las elecciones primarias del estado norteamericano de New Hampshire, al conseguir siete de los 17 votos emitidos en la diminuta población de Dixville.
Obama -que aspira a convertirse en el primer presidente afroamericano de Estados Unidos- derrotó de forma contundente a la senadora, que no obtuvo ningún voto. Otro postulante, John Edwards, recibió dos puntos. El gobernador de Nuevo México Bill Richardson, el republicano John McCain, el ex mandatario de Massachusetts Mitt Romney y el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani se llevaron un sufragio cada uno.
Los comentaristas se mostraron sorprendidos por el excelente desempeño de Obama en ese feudo republicano situado cerca de la frontera con Canadá, cuyos votantes acuden desde 1960 a las urnas poco después de la medianoche. En el resto del Estado, las primarias comenzaron esta mañana y se desarrollarán a lo largo de todo el día.
Lágrimas de la ex primera dama
Las más recientes encuestas otorgan una clara ventaja a Obama, quien derrotaría en las primarias por más de 10 puntos a la señora de Clinton. De hecho, cuando ella se enteró de la anunciada derrota a boca de urna, salió a pedir apoyo con los ojos llorosos.
Esta mañana, en un acto de campaña en Portsmouth, Clinton se emocionó al mencionar las razones por las que busca la presidencia. "Algunos de nosotros nos embarcamos e hicimos esto contra los pronósticos más difíciles. Lo hicimos porque nos preocupa nuestro país", dijo con su voz a punto de romperse y con sus ojos brillando.
De ser elegida, la ex cónyuge presidencial se convertiría en la primera mujer presidenta de Estados Unidos. Pero en cuestión de días, el senador de raza negra por el estado de Illinois pasó de ser una de las promesas del Partido Demócrata a un verdadero fenómeno de la política nacional tras su contundente victoria en Iowa. (Reuters-DPA-Especial)







