"Era un chico blanquito y flaquito"

Un libro de un periodista colombiano relata que Emmanuel nació durante un bombardeo. Hallaron una fosa común con varios cadáveres.

Clara Rojas, la madre de Emmanuel.
Clara Rojas, la madre de Emmanuel.
06 Enero 2008
La confesión de la guerrilla le ha dado particular relevancia al trabajo periodístico de José Enrique Botero, que en 2006 dio el primer dato sobre Emmanuel. En su libro “Ultimas noticias de la guerra”, que salió a la venta en abril de 2006, escribe que Clara Rojas tuvo al niño en una trinchera, durante un bombardeo, de acuerdo con el testimonio que recogió de Solangie, nombre de guerra de una guerrillera. “Fue un parto en la oscuridad, alumbrado sólo por los bombardeos que caían sobre nuestro pedazo de selva, con el chinito que no salía y la madre rogándome que le hiciera una cesárea; yo, sin herramientas, a duras penas con los cuchillos de la rancha y el hilo de reparar los equipos. Cuando la criatura pegó el primer berrido, sentí la alegría más grande que recuerde”, dice el libro, citando a Solangie.
Un guerrillero que oficiaba de enfermero lo llevó al campamento de los policías y militares rehenes, que estaba contiguo al lugar donde permanecía la madre y los otros políticos. “Un rato después del nacimiento, algunos guerrilleros lo bautizaron “Bombardeo Rojas”; otros, “Acuerdito humanitario”, según la obra de Botero.
El verdadero nombre del niño sólo se sabría por medio de Jhon Pinchao,  el policía que escapó de la selva en abril de 2007, tras ocho años de cautiverio. El dijo que el pequeño nacido en la trinchera se llamaba Emmanuel y que durante el parto le habían roto un brazo. “Lo jalaron mal y tuvieron que ponerle una férula en el bracito”, contó en su primera declaración pública en libertad, que recogió el sitio El Espectador.com. “Era un chico blanquito y flaquito”, dijo Pinchao, que estaba en el campamento de los policías y militares. Agregó que los soldados le tenían preparada ropa que habían hecho con sus propias prendas, de acuerdo con fuentes del sitio El Espectador.com  y según sus cálculos, el niño nació a principios de 2004.
Pinchao aclaró que sólo estuvo cerca de Emmanuel unos meses, porque los helicópteros del Ejército empezaron a sobrevolar la zona donde se encontraban y tuvieron que desalojar el campamento. Durante veinte días, políticos, policías y militares secuestrados caminaron hasta llegar a otros campamentos, donde fueron separados en grupos de diez rehenes. Desde ese momento, Íngrid Betancourt y Clara Rojas estuvieron separadas. Durante la caminata, una guerrillera, siempre adelante, llevaba al pequeño entre sus brazos. Esa fue la última vez que Pinchao lo vio, pequeñito y flaquito todavía.
Según la fuente de referencia, Botero afirma que su obra es del género periodístico de ficción, para poder así evitar posibles investigaciones acerca de ciertos detalles que aparecen en el libro, como conversaciones entre el padre del niño -un guerrillero raso, llamado Ringo en el texto, y uno de sus tres hermanos, también guerrilleros, todos nacidos en un barrio bogotano. O confesiones como esta: “ayer pude ver a doña Clara de lejos, cuando la trasladaban a otro campamento. Le vi la barriga y me dije `ahí va mi hijo`”. También dice Botero en el libro que Manuel Marulanda “Tirofijo”, el líder de las FARC, había declarado que la criatura es “mitad de ellos y mitad de nosotros”. Tal declaración tuvo eco en todo el mundo.
Sólo hasta el 18 de mayo de 2007, cuando habló por primera vez el policía que escapó de la selva, “Ultimas noticias de la guerra” dejó de ser considerado un libro de “periodismo de ficción”, como lo definió su autor.

Las víctimas son seis personas que mantenía secuestradas la guerrilla
BOGOTA.- Al menos seis personas que habían sido secuestradas por las FARC fueron ultimadas a golpes por integrantes del grupo rebelde en el departamento de Putumayo (sur), una región limítrofe con Ecuador y Perú, informó un portavoz oficial. Los cuerpos fueron hallados a partir de la información que suministró un guerrillero desertor. “El desmovilizado de las FARC observó cuando fueron conducidas seis personas secuestradas, en agosto de 2006, y asesinadas en febrero de 2007, en cercanías de ‘El Azul’, en el municipio de Puerto Asís (Putumayo)”, declaró el vocero militar.
Tras hallar la fosa común en la que fueron enterradas las víctimas, investigadores de la Fiscalía establecieron que los rehenes fueron asesinados a golpes y degollados. “No tenían perforaciones ni disparos, lo que corroboró la versión que nos daba el desmovilizado de que habían sido asesinados a golpes de garrote y posteriormente  degollados”, precisó. Los cadáveres conservaban algunos vestigios de piel y de vestimenta. Según el jefe militar, los rehenes fueron ultimados en represalia por que sus familiares no pagaron el rescate que exigían para dejarlos en libertad. “El jefe del grupo guerrillero era ‘Benjamín’ de nombre de guerra. Junto con otros cuatro terroristas asesinaron a estas personas por orden del alias ‘El Indio’, un cabecilla de la cuadrilla 48 de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)”, concluyó el vocero militar. (DPA)

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