06 Enero 2008 Seguir en 
MOGADISCIO.- Hombres armados somalíes secuestraron ayer al embajador libio en funciones y a un colega en el atestado mercado de Bakara, en Mogadiscio. Pero, contrariamente a lo que sucedió en este mismo país con la enfermera argentina Pilar Bauzá, que junto con una médica española estuvieron siete días cautivas, el grupo liberó a los diplomáticos horas después.
No se conocen más detalles acerca de este nuevo episodio que ocurrió justo cuando en la ciudad de Baidoa, en el centro-sur del país, prestaban juramento ante el Parlamento 15 ministros de un nuevo gabinete diseñado para ayudar al Gobierno interino a construir instituciones sólidas antes de las elecciones de fines de 2009. Se eligió Baidoa para esta ceremonia, debido a la inseguridad que reina en Mogadiscio, la capital del país.
Relato del chofer
Los secuestradores capturaron al actual embajador libio Naji Ahmed Subeyr y a su jefe de personal, Fatahi Mohamed Mustafá, cuando hacían compras en el mercado. “Diez hombres con pistolas nos rodearon y se los llevaron a los dos diplomáticos”, dijo un chofer de la embajada. Poco antes, dos sujetos se le habían acercado para preguntarle quiénes eran sus pasajeros.
La guerrilla islámica
Los secuestros ya eran una práctica común en Somalia antes de que militantes islámicos se alzaron en armas, hace un año, contra el gobierno somalí y su aliado, el Ejército etíope. Más de 6.000 personas han muerto hasta ahora en los enfrentamientos. Bakara, el mayor mercado de la capital somalí, es caldo de cultivo para insurgentes que luchan contra el Gobierno interino y sus aliados del Ejército etíope.
Terrorismo marítimo
Además de la guerra entre las milicias y el gobierno, en este país africano abundan los secuestros extorsivos. Y por si esto fuera poco, la piratería también es una industria en alza. No es para menos si se observa que Somalia se halla sobre una de las rutas marítimas más importantes del mundo. Los piratas toman por asalto los cruceros utilizando armas ligeras de última generación. Los buques que se dirigen al océano Indico flanquean costas somalíes atestadas de piratas. La piratería marítima fue calificada de terrorismo marítimo por la comunidad internacional, luego de que, en 2002, una barcaza llena de explosivos fue lanzada contra un petrolero francés frente a la costa de Yemen. (Reuter-Télam-DPA)
BUENOS AIRES.- “Pilar Bauzá nos ha dado un ejemplo de entereza”, expresó el viernes el director de la filial española de Médicos Sin Fronteras (MSF), Aitor Zabalgogeazkoa, al relatar la situación que debieron afrontar la enfermera argentina y la médica española Mercedes García durante su cautiverio en Somalia. Asimismo, confirmó durante una conferencia de prensa que la organización humanitaria continuará trabajando en ese país africano pese a los peligros existentes.
El vocero del MSF España comentó que las dos mujeres fueron sometidas a maltratos físicos y psíquicos durante los siete días que estuvieron secuestradas, pero que ninguna de las dos resultó lastimada o golpeada. “Ha sido una situación muy dura la que debieron atravesar”, admitió, pero resaltó que la comunidad de MSF tiene la alegría de saber que ambas profesionales están con sus familias.
Pilar, de 26 años, estaba desde agosto trabajando en Somalia y debía permanecer hasta febrero. Era su primera misión en MSF. Las dos mujeres fueron liberadas por sus captores tras una intensa gestión diplomática ante las autoridades somalíes. Zabalgogeazkoa indicó que la entidad analizará si ha cometido algún error durante los programas que lleva adelante en países en riesgo, como los del continente africano. Recientemente, una colaboradora fue baleada en Burundi, Africa Oriental, y se reportaron agresiones contra ONG neutrales que trabajan en la región. (Télam-DyN)
No se conocen más detalles acerca de este nuevo episodio que ocurrió justo cuando en la ciudad de Baidoa, en el centro-sur del país, prestaban juramento ante el Parlamento 15 ministros de un nuevo gabinete diseñado para ayudar al Gobierno interino a construir instituciones sólidas antes de las elecciones de fines de 2009. Se eligió Baidoa para esta ceremonia, debido a la inseguridad que reina en Mogadiscio, la capital del país.
Relato del chofer
Los secuestradores capturaron al actual embajador libio Naji Ahmed Subeyr y a su jefe de personal, Fatahi Mohamed Mustafá, cuando hacían compras en el mercado. “Diez hombres con pistolas nos rodearon y se los llevaron a los dos diplomáticos”, dijo un chofer de la embajada. Poco antes, dos sujetos se le habían acercado para preguntarle quiénes eran sus pasajeros.
La guerrilla islámica
Los secuestros ya eran una práctica común en Somalia antes de que militantes islámicos se alzaron en armas, hace un año, contra el gobierno somalí y su aliado, el Ejército etíope. Más de 6.000 personas han muerto hasta ahora en los enfrentamientos. Bakara, el mayor mercado de la capital somalí, es caldo de cultivo para insurgentes que luchan contra el Gobierno interino y sus aliados del Ejército etíope.
Terrorismo marítimo
Además de la guerra entre las milicias y el gobierno, en este país africano abundan los secuestros extorsivos. Y por si esto fuera poco, la piratería también es una industria en alza. No es para menos si se observa que Somalia se halla sobre una de las rutas marítimas más importantes del mundo. Los piratas toman por asalto los cruceros utilizando armas ligeras de última generación. Los buques que se dirigen al océano Indico flanquean costas somalíes atestadas de piratas. La piratería marítima fue calificada de terrorismo marítimo por la comunidad internacional, luego de que, en 2002, una barcaza llena de explosivos fue lanzada contra un petrolero francés frente a la costa de Yemen. (Reuter-Télam-DPA)
Destacan la entereza de la enfermera argentina
BUENOS AIRES.- “Pilar Bauzá nos ha dado un ejemplo de entereza”, expresó el viernes el director de la filial española de Médicos Sin Fronteras (MSF), Aitor Zabalgogeazkoa, al relatar la situación que debieron afrontar la enfermera argentina y la médica española Mercedes García durante su cautiverio en Somalia. Asimismo, confirmó durante una conferencia de prensa que la organización humanitaria continuará trabajando en ese país africano pese a los peligros existentes.
El vocero del MSF España comentó que las dos mujeres fueron sometidas a maltratos físicos y psíquicos durante los siete días que estuvieron secuestradas, pero que ninguna de las dos resultó lastimada o golpeada. “Ha sido una situación muy dura la que debieron atravesar”, admitió, pero resaltó que la comunidad de MSF tiene la alegría de saber que ambas profesionales están con sus familias.
Pilar, de 26 años, estaba desde agosto trabajando en Somalia y debía permanecer hasta febrero. Era su primera misión en MSF. Las dos mujeres fueron liberadas por sus captores tras una intensa gestión diplomática ante las autoridades somalíes. Zabalgogeazkoa indicó que la entidad analizará si ha cometido algún error durante los programas que lleva adelante en países en riesgo, como los del continente africano. Recientemente, una colaboradora fue baleada en Burundi, Africa Oriental, y se reportaron agresiones contra ONG neutrales que trabajan en la región. (Télam-DyN)







