23 Diciembre 2007 Seguir en 
CARACAS.- La liberación de tres rehenes de las guerrillas de las FARC podría retrasarse debido a la persistencia de operativos militares colombianos, dijo ayer en Caracas la senadora colombiana Piedad Córdoba. “Hay muchos operativos en mi país; no los van a suspender y ello puede dar lugar a que de pronto se pueda atrasar la liberación”, dijo Córdoba, que participó junto con el presidente venezolano, Hugo Chávez, en la mediación que terminó abruptamente en noviembre, por orden del presidente colombiano, Alvaro Uribe.
El retraso se daría hasta que haya condiciones que no vayan en contra de la seguridad e integridad de los rehenes, sostuvo Córdoba, y reconoció que no sabe ni cuándo ni dónde va a ser la entrega. “No sé si va a ser aquí, en Brasil, en Ecuador, en la frontera, no sé nada”, señaló. Sin embargo, su arribo a la capital venezolana reavivó el mar de especulaciones que se tejen al respecto.
Las fórmulas
Las FARC anunciaron el martes que iban a liberar a Clara Rojas -compañera de fórmula presidencial de Ingrid Betancourt, ambas secuestradas hace seis años-; a Emmanuel, hijo de Rojas nacido en cautiverio, y a la ex congresista Consuelo González. Y precisaron que los entregarán a Chávez, como gesto de desagravio por haber sido desplazado de la mediación. El propio Chávez calificó la noticia de excelente regalo de Navidad. Pero el viernes, desde Cuba (donde asistió a una cumbre regional energética) deslizó las primeras señales sobre un posible retraso en la liberación al señalar que había elaborado “alguna fórmula” para recibir a los rehenes, pero que debía revisarla una vez que volviera a Caracas “porque se trata de una operación delicada”.
Ayer, el líder bolivariano reiteró que tiene un plan para que se haga la entrega, pero lo mantendrá en secreto para que no se frustre el operativo. Asimismo, Chávez volvió a arremeter contra su par colombiano, a quien acusó de no querer concretar el canje humanitario. Chávez realizaba la mediación para acordar la entrega de unos 45 rehenes, entre ellos Betancourt y tres estadounidenses, a cambio de unos 500 rebeldes presos.
Ansiedad
En Bogotá, Patricia Perdomo, hija de Consuelo González, dijo que a medida que pasa el tiempo aumenta la ansiedad por no saber qué pasa. Una situación parecida se vive en casa de Clara González, madre de Rojas, que ya compró ropa para su nieto y un libro que obsequiará a su hija por los 44 años que cumplió el jueves. Mientras, en París, cientos de velas fueron encendidas ayer en la explanada de la catedral de Notre Dame en honor de Betancourt y de todos los rehenes de la FARC. Fabrice Delloye, padre de los dos hijos de Betancourt, Mélanie y Lorenzo, así como autoridades de la alcaldía de la capital francesa participaron de la ceremonia. “Luego del gesto de las FARC de liberar a tres de sus rehenes, ahora corresponde al presidente Uribe responder con un gesto de buena voluntad”, dijo. “El día en que los tres serán liberados, el mundo no podrá negar que fue un gesto unilateral de buena voluntad de las FARC”, agregó Mélanie. (DPA-Reuter)
El retraso se daría hasta que haya condiciones que no vayan en contra de la seguridad e integridad de los rehenes, sostuvo Córdoba, y reconoció que no sabe ni cuándo ni dónde va a ser la entrega. “No sé si va a ser aquí, en Brasil, en Ecuador, en la frontera, no sé nada”, señaló. Sin embargo, su arribo a la capital venezolana reavivó el mar de especulaciones que se tejen al respecto.
Las fórmulas
Las FARC anunciaron el martes que iban a liberar a Clara Rojas -compañera de fórmula presidencial de Ingrid Betancourt, ambas secuestradas hace seis años-; a Emmanuel, hijo de Rojas nacido en cautiverio, y a la ex congresista Consuelo González. Y precisaron que los entregarán a Chávez, como gesto de desagravio por haber sido desplazado de la mediación. El propio Chávez calificó la noticia de excelente regalo de Navidad. Pero el viernes, desde Cuba (donde asistió a una cumbre regional energética) deslizó las primeras señales sobre un posible retraso en la liberación al señalar que había elaborado “alguna fórmula” para recibir a los rehenes, pero que debía revisarla una vez que volviera a Caracas “porque se trata de una operación delicada”.
Ayer, el líder bolivariano reiteró que tiene un plan para que se haga la entrega, pero lo mantendrá en secreto para que no se frustre el operativo. Asimismo, Chávez volvió a arremeter contra su par colombiano, a quien acusó de no querer concretar el canje humanitario. Chávez realizaba la mediación para acordar la entrega de unos 45 rehenes, entre ellos Betancourt y tres estadounidenses, a cambio de unos 500 rebeldes presos.
Ansiedad
En Bogotá, Patricia Perdomo, hija de Consuelo González, dijo que a medida que pasa el tiempo aumenta la ansiedad por no saber qué pasa. Una situación parecida se vive en casa de Clara González, madre de Rojas, que ya compró ropa para su nieto y un libro que obsequiará a su hija por los 44 años que cumplió el jueves. Mientras, en París, cientos de velas fueron encendidas ayer en la explanada de la catedral de Notre Dame en honor de Betancourt y de todos los rehenes de la FARC. Fabrice Delloye, padre de los dos hijos de Betancourt, Mélanie y Lorenzo, así como autoridades de la alcaldía de la capital francesa participaron de la ceremonia. “Luego del gesto de las FARC de liberar a tres de sus rehenes, ahora corresponde al presidente Uribe responder con un gesto de buena voluntad”, dijo. “El día en que los tres serán liberados, el mundo no podrá negar que fue un gesto unilateral de buena voluntad de las FARC”, agregó Mélanie. (DPA-Reuter)







