El salario mínimo estatal apenas cubre el valor de la canasta básica

La disparidad regional de los ingresos. Calculan que el ingreso mínimo en el NOA debería ser de $ 846,90. Efectos de la carga horaria y del poder de compra en las provincias.

DIFERENCIA. Un estatal nacional trabaja ocho horas. Uno de provincia, seis.  TELAM
DIFERENCIA. Un estatal nacional trabaja ocho horas. Uno de provincia, seis. TELAM
23 Diciembre 2007
En el último año, el salario mínimo vital y móvil se reajustó de $ 800 a los $ 980, vigente desde este mes. Según lo estableció el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, un trabajador que dedica ocho horas a su tarea, debe cobrar $ 39,20 diarios. El último aumento, según los datos del Ministerio de Trabajo, benefició a 800.000 trabajadores.
Si bien este incremento del mínimo no obliga directamente a las provincias a disponer nuevos aumentos salariales, es probable que comiencen a sentir las presiones sindicales, advierte un informe de la consultora Economía & Regiones. No obstante, el informe, al que accedió LA GACETA, aclara que el salario mínimo fue fijado para una jornada laboral de ocho horas y que hay distritos -entre ellos Tucumán- en el que esa misma jornada sólo llega a seis horas.  Además, el poder de compra de ese salario mínimo no es el mismo en Buenos Aires ($ 980) que en Tucumán o Corrientes ($ 867,90). Desde esa perspectiva, la consultora dirigida por los economistas Rogelio Frigerio (n) y Alejandro Caldarelli, indica que, en el NOA, el salario mínimo de un empleado público no debería ser inferior a $ 846,50 mensuales, contemplando la menor carga horaria y el menor valor de la canasta básica total de alimentos y servicios ($ 819,60 para una familia tipo).
La necesidad de calcular un salario mínimo regional tiene que ver con tratar de homogeneizar la disparidad de  precios, costos y opciones de gasto heterogéneas, señala el informe.
En cuanto a los consumidores, “un trabajador de la Capital Federal, para no encontrarse en una situación de pobreza, debe adquirir una canasta de bienes y servicios  considerablemente más cara que la misma canasta para un trabajador ubicado en el  norte del país”, puntualiza.
Por otra parte, en cuanto a los productores, es preciso recordar que las empresas radicadas en el interior abonan fletes de transporte, de forma tal que un salario mínimo inferior en valor que el del GBA (pero equivalente en poder de compra), permitiría a  estas empresas compensar los mayores costos que deben afrontar en materia de flete”, acota el diagnóstico. De esta manera, mejoraría la competitividad de las empresas situadas en las zonas más alejadas  del centro neurálgico del país.
En Tucumán, el 46% del presupuesto vigente para 2008 será destinado a salarios del sector público ($ 2.100 millones anuales). En el Ministerio de Economía afirman que nadie cobra menos del mínimo como salario de bolsillo.  
“Cualquier aumento de los salarios, por  pequeños que sean, implicará fuertes subas porcentuales en el gasto primario de las provincias. De ser así, varias provincias se encontrarían en una situación comprometedora con respecto al cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal, que fija el límite al incremento del gasto primario”, advierte Economía & Regiones.

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