22 Diciembre 2007 Seguir en 
LONDRES, Inglaterra/PRAIA DA LUZ, Portugal.- Los padres de Madeleine, la niña británica desaparecida desde mayo pasado, enviaron hoy un conmovedor mensaje navideño a su hija. "Maddie: somos mamá y papá", dice Kate McCann en la grabación que fue entregada a los medios de comunicación para que fuera difundida.
"Hacemos todo lo que podemos para encontrarte. Muchas personas buenas y amables nos ayudan. Sé valiente, cariño", añade Gerry McCann, quien aprovechó el tape para pedir además indicios que ayuden a encontrar a la menor. "Desde que se la llevaron, alguien sabe lo que le pasó y podría saber también dónde está. Esa persona tiene el poder de reunir compasión y acabar con esta terrible tortura", dijeron los McCann.
En el video se observan también imágenes de la última Navidad que la pequeña pasó con sus padres. El mensaje fue puesto a disposición de las televisiones de todo el mundo. Con ello la familia sigue adelante en su campaña internacional, iniciada poco después de la desaparición.
Todo comenzó cuando Kate y Gerry, acompañados por sus hijos Madeleine, de tres años, y los gemelos Sean y Amelia, de dos, decidieron disfrutar de sus vacaciones en Praia da Luz, Portugal. La familia se instaló el 28 de abril en uno de los departamentos en el Ocean Club, un balneario pequeño integrado por varios edificios de dos o tres pisos que están pegados uno al lado del otro.
Cinco días después de su arribo, los McCan fueron a cenar junto a otros dos matrimonios y dejaron a sus hijos durmiendo sin compañía. Según lo que relataron, cuando regresaron descubrieron que Maddie no estaba en la habitación y entonces se desató la frenética búsqueda.
Al no obtener los resultados esperados, el 18 de mayo los McCann realizaron un llamado desesperado a toda Europa, y de allí se retransmitió a todo el mundo. A partir de esa fecha, la operación creció en volumen y en publicidad. Más de 1.000 policías y más de 100 voluntarios; barcos, helicópteros, la Interpol, la policía inglesa y especialistas británicos en secuestros se dieron cita en Praia da Luz.
A la invasión de investigadores se sumó la de los periodistas que, en pocos días, llegaron a ser más de 200 en esa pequeña ciudad. Y era obvio que eso ocurriera, ya que los desgarradores pedidos de los McCann atrajeron a los medios.
Campaña mediática
Los padres de Madeleine, especialmente Gerry, decidieron no llorarla y comenzaron con una campaña internacional para poder ubicarla. Contrataron a asesores de prensa y captaron la atención de grandes personalidades. Desde los futbolistas David Beckham y Cristiano Ronaldo, pasando por los más influyentes colaboradores del presidente norteamericano George Bush, el primer ministro inglés, Gordon Brown, J.K. Rowling, la autora de la saga "Harry Potter", y hasta el mismísimo papa Benedicto XVI se sumaron a la campaña.
La campaña llegó a todo el mundo. Hoy se pueden ver en internet más de 200 videos vinculados a la desaparición de la niña. Más de 50 millones de personas visitaron el sitio findmadeleine.com en sus primeras 48 horas de existencia. Y otros tantos han visitado el canal de You Tube "Don?t forget about me", dedicado a Madeleine y a otros niños desaparecidos.
Miles de personas contribuyen a engrosar un fondo que llevaba recaudado hasta fines de agosto 1,5 millón de euros, un cómodo colchón sobre el que se sustenta la campaña de búsqueda.
Semejante exposición tuvo su precio. El matrimonio fue cuestionado por haber ido a cenar dejando solos a sus hijos la noche de la presunta desaparición. Ellos respondieron a las críticas con firmeza. "Son comentarios dolorosos y ayudan muy poco", protestó Kate.
Al cumplirse los 100 días de la desaparición de la niña, los investigadores descartaron la teoría del secuestro y empezaron el trabajo desde cero. Requisaron una vez más el departamento donde fue vista por última vez Maddie. Allí descubrieron sedantes y comenzaron a sospechar de los padres.
Con la ayuda de dos perros, transformaron las sospechas en indicios. Descubrieron rastros de sangre y pelos, primero en el departamento y después en el automóvil que alquilaron 25 días después de la desaparición de la niña.
Con estos elementos en su poder, los pesquisas portugueses elaboraron una hipótesis que estremeció al mundo entero: Madelaine habría muerto como consecuencia de una sobredosis de calmantes y sus padres habrían hecho desaparecer el cuerpo. No se hallaron pruebas de esa teoría.
Las últimos versiones indican que la pequeña presuntamente fue vista en Portugal, en Marruecos, en Bélgica y en otros países. Con todo, el destino corrido por la niña sigue siendo un misterio. (DPA-Especial)
"Hacemos todo lo que podemos para encontrarte. Muchas personas buenas y amables nos ayudan. Sé valiente, cariño", añade Gerry McCann, quien aprovechó el tape para pedir además indicios que ayuden a encontrar a la menor. "Desde que se la llevaron, alguien sabe lo que le pasó y podría saber también dónde está. Esa persona tiene el poder de reunir compasión y acabar con esta terrible tortura", dijeron los McCann.
En el video se observan también imágenes de la última Navidad que la pequeña pasó con sus padres. El mensaje fue puesto a disposición de las televisiones de todo el mundo. Con ello la familia sigue adelante en su campaña internacional, iniciada poco después de la desaparición.
Todo comenzó cuando Kate y Gerry, acompañados por sus hijos Madeleine, de tres años, y los gemelos Sean y Amelia, de dos, decidieron disfrutar de sus vacaciones en Praia da Luz, Portugal. La familia se instaló el 28 de abril en uno de los departamentos en el Ocean Club, un balneario pequeño integrado por varios edificios de dos o tres pisos que están pegados uno al lado del otro.
Cinco días después de su arribo, los McCan fueron a cenar junto a otros dos matrimonios y dejaron a sus hijos durmiendo sin compañía. Según lo que relataron, cuando regresaron descubrieron que Maddie no estaba en la habitación y entonces se desató la frenética búsqueda.
Al no obtener los resultados esperados, el 18 de mayo los McCann realizaron un llamado desesperado a toda Europa, y de allí se retransmitió a todo el mundo. A partir de esa fecha, la operación creció en volumen y en publicidad. Más de 1.000 policías y más de 100 voluntarios; barcos, helicópteros, la Interpol, la policía inglesa y especialistas británicos en secuestros se dieron cita en Praia da Luz.
A la invasión de investigadores se sumó la de los periodistas que, en pocos días, llegaron a ser más de 200 en esa pequeña ciudad. Y era obvio que eso ocurriera, ya que los desgarradores pedidos de los McCann atrajeron a los medios.
Campaña mediática
Los padres de Madeleine, especialmente Gerry, decidieron no llorarla y comenzaron con una campaña internacional para poder ubicarla. Contrataron a asesores de prensa y captaron la atención de grandes personalidades. Desde los futbolistas David Beckham y Cristiano Ronaldo, pasando por los más influyentes colaboradores del presidente norteamericano George Bush, el primer ministro inglés, Gordon Brown, J.K. Rowling, la autora de la saga "Harry Potter", y hasta el mismísimo papa Benedicto XVI se sumaron a la campaña.
La campaña llegó a todo el mundo. Hoy se pueden ver en internet más de 200 videos vinculados a la desaparición de la niña. Más de 50 millones de personas visitaron el sitio findmadeleine.com en sus primeras 48 horas de existencia. Y otros tantos han visitado el canal de You Tube "Don?t forget about me", dedicado a Madeleine y a otros niños desaparecidos.
Miles de personas contribuyen a engrosar un fondo que llevaba recaudado hasta fines de agosto 1,5 millón de euros, un cómodo colchón sobre el que se sustenta la campaña de búsqueda.
Semejante exposición tuvo su precio. El matrimonio fue cuestionado por haber ido a cenar dejando solos a sus hijos la noche de la presunta desaparición. Ellos respondieron a las críticas con firmeza. "Son comentarios dolorosos y ayudan muy poco", protestó Kate.
Al cumplirse los 100 días de la desaparición de la niña, los investigadores descartaron la teoría del secuestro y empezaron el trabajo desde cero. Requisaron una vez más el departamento donde fue vista por última vez Maddie. Allí descubrieron sedantes y comenzaron a sospechar de los padres.
Con la ayuda de dos perros, transformaron las sospechas en indicios. Descubrieron rastros de sangre y pelos, primero en el departamento y después en el automóvil que alquilaron 25 días después de la desaparición de la niña.
Con estos elementos en su poder, los pesquisas portugueses elaboraron una hipótesis que estremeció al mundo entero: Madelaine habría muerto como consecuencia de una sobredosis de calmantes y sus padres habrían hecho desaparecer el cuerpo. No se hallaron pruebas de esa teoría.
Las últimos versiones indican que la pequeña presuntamente fue vista en Portugal, en Marruecos, en Bélgica y en otros países. Con todo, el destino corrido por la niña sigue siendo un misterio. (DPA-Especial)







