20 Diciembre 2007 Seguir en 
Demacradas y con evidentes signos de cansancio, Nélida Fernández y Susana Acosta llegaron a Tribunales ayer al mediodía. No sabían para qué las habían trasladado hasta allí desde la cárcel de mujeres, donde están encerradas desde hace más de un año. El juez Alfonso Zottoli les informó que había decidido enviarlas a juicio oral por haber matado a la docente Angela Beatriz Argañaraz. Como desde que se inició el caso, el 31 de julio del año pasado, las mujeres permanecieron en silencio. Firmaron el libro de notificaciones y volvieron al furgón de traslado. Zottoli apoyó la investigación de la fiscal Adriana Giannoni y concluyó que las acusadas premeditaron el ataque, motivadas por celos profesionales. Acosta quería el cargo de directora para el que había sido designada Betty "con una obsesión enfermiza, patológica, cueste lo que cueste", dijo el juez. Así, Argañaraz halló la muerte. Su cuerpo aún no apareció.
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