Ahora, ya nadie lo reconoce como aquel chico que estuvo en la serie de la BBC "David Copperfield" o como el hijo de los protagonistas de la película "El sastre de Panamá". Algunos ni siquiera saben que su real nombre es Daniel Radcliffe. Todos lo conocen como "Harry Potter".Este chico de enormes ojos azules y sonrisa fácil, nació un 23 de julio de 1989 en Londres, Inglaterra. Hijo de Alan Radcliffe (un gerente literario) y Marcia Greshman (una directora de castings) se crió bajo la influencia del arte en todas sus expresiones. Por eso, a ninguno de sus familiares le asombró que el cine fuera su lugar. Así, representó a David Copperfield cuando era chico en la serie de la BBC y actuó en la reciente película "El sastre de Panamá". Pero su vida dio un giro extraordinario cuando, por pura casualidad, se encontró en un teatro con David Heyman, el productor de "Harry Potter y la piedra filosofal". Heyman convenció al padre de Daniel para que lo dejara ir a algunas audiciones que le brindarían el papel de Harry Potter, el nuevo héroe de la literatura infantil. Después de 5 audiciones, recibió el sí definitivo. Su padre le dio la buena noticia: "Me estaba bañando y escuché que sonaba el teléfono. Cuando salí mi papá me esperaba con mi mamá para decirme: ?¿adivina quién es el actor que va a interpretar a Harry Potter?? Comencé a llorar y lloramos los tres juntos. Esa noche, me despertaba a cada rato y le preguntaba a mi papá si realmente estaba pasando o si era un sueño", comenta el chico que hoy es un adolescente de 13 años por el que las jóvenes inglesas deliran.
"Cuando conocí a Dan me quede prendado de su inteligencia", declaró Chris Colombus, el director de la primera versión de Harry Potter y que también dirigió la segunda parte, "Harry Potter y la cámara secreta" que acaba de estrenarse en Tucumán. "Tiene una inteligencia y una capacidad bastante superior a la de cualquier chico de doce años. Pero, sobre todo, tiene muy buen corazón. Es una excelente persona, al igual que Harry. Los dos, hasta lo más profundo de su ser, tienen esa facultad de ofrecer todo a los demás", agrega.
El director dijo también que pudo comprobar cómo el trabajo de Daniel ha ido mejorando. "Cuando comenzamos a rodar la segunda película tenía mucha más confianza y tranquilidad, e incluso pudo hacer algunas improvisaciones, algo que no habíamos hecho nunca antes", agregó.
Daniel coincidió con Colombus. "Ciertamente me sentí mucho más confiado con Chris en el segundo rodaje", declaró. "Podía hablar con él cuando tenía una idea o algo así. Me sentía más cómodo hablando con él acerca de esos temas, cosa que en la primera película nunca hubiera hecho", agrega. Desde el final del rodaje de "Harry Potter y la cámara secreta", Daniel volvió a su escuela de Inglaterra y ha tratado de seguir su vida normal. Daniel dice que él y Harry Potter no se parecen mucho, excepto que a ambos les gustan los búhos. "Me gustaría tener uno", declara. Por ahora, el chico de la mirada de mago se mantiene ocupado jugando con su perro, viendo la lucha libre y leyendo a Gabriel García Márquez. "Me encanta este escritor. Sus historias me hacen volar como si en realidad fuera un mago", declara.
Como todo chico joven inglés, a Daniel Radcliffe le encanta Pókemon y la serie The Simpsons y cuyos sueños de futuro incluyen hacer de James Bond. "Vi todas sus películas y me encantaría interpretar al agente 007. Es un sueño que espero se me cumpla algún día. Como me sucedió también con Harry Potter, a quien aprendí a querer como si fuera un hermano gemelo mío", finaliza.
"Cuando conocí a Dan me quede prendado de su inteligencia", declaró Chris Colombus, el director de la primera versión de Harry Potter y que también dirigió la segunda parte, "Harry Potter y la cámara secreta" que acaba de estrenarse en Tucumán. "Tiene una inteligencia y una capacidad bastante superior a la de cualquier chico de doce años. Pero, sobre todo, tiene muy buen corazón. Es una excelente persona, al igual que Harry. Los dos, hasta lo más profundo de su ser, tienen esa facultad de ofrecer todo a los demás", agrega.
El director dijo también que pudo comprobar cómo el trabajo de Daniel ha ido mejorando. "Cuando comenzamos a rodar la segunda película tenía mucha más confianza y tranquilidad, e incluso pudo hacer algunas improvisaciones, algo que no habíamos hecho nunca antes", agregó.
Daniel coincidió con Colombus. "Ciertamente me sentí mucho más confiado con Chris en el segundo rodaje", declaró. "Podía hablar con él cuando tenía una idea o algo así. Me sentía más cómodo hablando con él acerca de esos temas, cosa que en la primera película nunca hubiera hecho", agrega. Desde el final del rodaje de "Harry Potter y la cámara secreta", Daniel volvió a su escuela de Inglaterra y ha tratado de seguir su vida normal. Daniel dice que él y Harry Potter no se parecen mucho, excepto que a ambos les gustan los búhos. "Me gustaría tener uno", declara. Por ahora, el chico de la mirada de mago se mantiene ocupado jugando con su perro, viendo la lucha libre y leyendo a Gabriel García Márquez. "Me encanta este escritor. Sus historias me hacen volar como si en realidad fuera un mago", declara.
Como todo chico joven inglés, a Daniel Radcliffe le encanta Pókemon y la serie The Simpsons y cuyos sueños de futuro incluyen hacer de James Bond. "Vi todas sus películas y me encantaría interpretar al agente 007. Es un sueño que espero se me cumpla algún día. Como me sucedió también con Harry Potter, a quien aprendí a querer como si fuera un hermano gemelo mío", finaliza.







