La violencia familiar se cobró una nueva víctima
Hechos escalofriantes. En lo que va del año, nueve mujeres fueron asesinadas por sus parejas o por sus ex parejas, algunos de los cuales se suicidaron. Crece la cantidad de denuncias en el fuero Penal por agresiones dentro del hogar. Preocupación entre los fiscales y en la Policía.
15 Diciembre 2007 Seguir en 
Felisa Aguirre murió tras cuatro días de agonía. En lo que va del año, es la novena víctima de homicidios cometidos contra mujeres por parejas o por personas con quienes habían mantenido relaciones sentimentales. Una vez más, los casos de violencia familiar encendieron una luz de alarma en la Justicia y en la Policía, y se busca cómo prevenir estos hechos que pueden terminar en tragedias.El caso de Aguirre se desencadenó el sábado al mediodía en una vivienda del barrio Alejandro Heredia. Su pareja, Horacio Frías, sufrió un ataque de celos y tras una discusión él sacó un revólver calibre 32 y le disparó en el pecho. Frías creyó que había matado a la mujer y se quitó la vida disparándose en el corazón.
Durante 2007, nueve mujeres fueron asesinadas por parejas o ex parejas. En relación con estos homicidios también fallecieron cuatro personas que tuvieron la desgracia de estar en las escenas de los crímenes.
Cuatro de los homicidas se quitaron la vida. En tanto, Jorge Orlando Vera, que mató a su mujer y a sus dos hijos en la localidad sureña de Los Pizarro, se encuentra prófugo desde hace seis meses. Por otro lado, aún no se sabe si Pablo Antonio Amín será acusado por el homicidio de su esposa, María Marta Arias, ocurrido en un hotel que está frente al parque 9 de Julio. Los tres restantes sospechosos se encuentran detenidos.
En la Justicia están alarmados por la cantidad de casos de violencia familiar que se registran en la provincia. Diariamente, según las estimaciones de los fiscales del fuero penal, reciben entre seis y ocho denuncias realizadas por mujeres que son agredidas por sus parejas o por ex parejas.
Ayer se vio, caminando en el pasillo de Tribunales, a una mujer que por poco perdió la vida a causa de los golpes y de los latigazos que recibió por parte de su concubino en San Pedro de Colalao (ver nota aparte). El atacante, que fue identificado como L.A.G, fue detenido por orden del fiscal Guillermo Herrera.
"Se puede decir que hay mano dura con este tipo de casos. Cuando confirmamos la veracidad de la denuncia, solicitamos la aprehensión o la exclusión del hogar del denunciado, que en la mayoría de los casos, son hombres", explicó Herrera.
El fiscal reconoció que desde hace varios meses los tucumanos recurren al fuero penal para resolver problemas que deberían ser tratados en el fuero civil. "Ocurre que aquí consiguen respuestas mucho más rápidas. Logran una exclusión de hogar o una prohibición de acercamiento en cuestión de días, siempre y cuando se constate que sus dichos son ciertos", explicó.
La preocupación en la Justicia ante el crecimiento de hechos de violencia familiar repercutió en el trabajo de la Policía. Entre el jueves 6 de este mes y el domingo 9, los agentes aprehendieron a cinco hombres bajo el cargo de haber golpeado y amenazado de asesinar a sus respectivas parejas.
El comisario Víctor Barraza, jefe de Seguridad Personal de la Dirección General de Investigaciones de la Policía, confirmó que recibieron instrucciones de la Justicia sobre cómo deben desenvolverse estos casos.
"Nos pidieron que no dudáramos un instante en actuar cuando recibamos este tipo de hechos. Es importante destacar que actuamos con orden de allanamientos y de detenciones. Esto quiere decir que logramos un rápido apoyo de la Justicia", confió.
Barraza confirmó que no se notó un incremento importante de este tipo de denuncias, pero sí que la Justicia decidió actuar con mayor celeridad cuando se presentan estos casos. "Lo más importante de todo es que toda la Policía tomó conciencia y está actuando para prevenir estos hechos que uno no sabe si pueden terminar en una tragedia", expresó.
Durante 2007, nueve mujeres fueron asesinadas por parejas o ex parejas. En relación con estos homicidios también fallecieron cuatro personas que tuvieron la desgracia de estar en las escenas de los crímenes.
Cuatro de los homicidas se quitaron la vida. En tanto, Jorge Orlando Vera, que mató a su mujer y a sus dos hijos en la localidad sureña de Los Pizarro, se encuentra prófugo desde hace seis meses. Por otro lado, aún no se sabe si Pablo Antonio Amín será acusado por el homicidio de su esposa, María Marta Arias, ocurrido en un hotel que está frente al parque 9 de Julio. Los tres restantes sospechosos se encuentran detenidos.
En la Justicia están alarmados por la cantidad de casos de violencia familiar que se registran en la provincia. Diariamente, según las estimaciones de los fiscales del fuero penal, reciben entre seis y ocho denuncias realizadas por mujeres que son agredidas por sus parejas o por ex parejas.
Ayer se vio, caminando en el pasillo de Tribunales, a una mujer que por poco perdió la vida a causa de los golpes y de los latigazos que recibió por parte de su concubino en San Pedro de Colalao (ver nota aparte). El atacante, que fue identificado como L.A.G, fue detenido por orden del fiscal Guillermo Herrera.
"Se puede decir que hay mano dura con este tipo de casos. Cuando confirmamos la veracidad de la denuncia, solicitamos la aprehensión o la exclusión del hogar del denunciado, que en la mayoría de los casos, son hombres", explicó Herrera.
El fiscal reconoció que desde hace varios meses los tucumanos recurren al fuero penal para resolver problemas que deberían ser tratados en el fuero civil. "Ocurre que aquí consiguen respuestas mucho más rápidas. Logran una exclusión de hogar o una prohibición de acercamiento en cuestión de días, siempre y cuando se constate que sus dichos son ciertos", explicó.
La preocupación en la Justicia ante el crecimiento de hechos de violencia familiar repercutió en el trabajo de la Policía. Entre el jueves 6 de este mes y el domingo 9, los agentes aprehendieron a cinco hombres bajo el cargo de haber golpeado y amenazado de asesinar a sus respectivas parejas.
El comisario Víctor Barraza, jefe de Seguridad Personal de la Dirección General de Investigaciones de la Policía, confirmó que recibieron instrucciones de la Justicia sobre cómo deben desenvolverse estos casos.
"Nos pidieron que no dudáramos un instante en actuar cuando recibamos este tipo de hechos. Es importante destacar que actuamos con orden de allanamientos y de detenciones. Esto quiere decir que logramos un rápido apoyo de la Justicia", confió.
Barraza confirmó que no se notó un incremento importante de este tipo de denuncias, pero sí que la Justicia decidió actuar con mayor celeridad cuando se presentan estos casos. "Lo más importante de todo es que toda la Policía tomó conciencia y está actuando para prevenir estos hechos que uno no sabe si pueden terminar en una tragedia", expresó.




