Grassi dijo que el mismo que lo acusa quiso extorsionarlo

La Justicia le reveló al sacerdote la identidad de "Gabriel". El joven fue a ver al cura antes de que se emitiera el programa Telenoche Investiga y le pidió dinero.

UN BUEN DIA. El sacerdote Julio César Grassi, quien se abstuvo de declarar, sale de Tribunales junto a su abogado Adrián Maloney.
UN BUEN DIA. El sacerdote Julio César Grassi, quien se abstuvo de declarar, sale de Tribunales junto a su abogado Adrián Maloney.
30 Noviembre 2002
BUENOS AIRES.- Al someterse a otra indagatoria en la causa en la que está procesado por abuso sexual y corrupción de menores, el sacerdote Julio César Grassi se enteró ayer del verdadero nombre de "Gabriel", uno de los chicos que lo acusó. Sostuvo que es la misma persona que había intentado extorsionarlo antes de que se emitiera el programa "Telenoche Investiga".
Es que Grassi denunció que el 22 de octubre último, un día antes de que se pusiera al aire el informe televisivo con el testimonio de "Gabriel", un joven se había acercado a la Fundación Felices los Niños y pidió hablar con él. "Durante la entrevista lo extorsionó: le solicitó dinero a cambio de facilitarle situaciones que él conocía que se iban a producir el día después", aseguró Adrián Maloney, uno de los abogados de Grassi. Si esto fuera así, "Gabriel" -cuya identidad real no se dará a conocer públicamente- habría intentado extorsionar a Grassi sólo 24 horas después de haberle contado a una jueza de Menores de San Isidro que, a fines de 1996, el sacerdote que encabezaba el hogar en el que se él se encontraba internado habría abusado de él.
Los abogados de Grassi, por su parte, relativizaron esa situación, al aclarar que también existieron dos llamados previos a esa visita, y reclamaron que se investiguen los llamados entrantes a la Fundación para determinar si esas comunicaciones fueron hechas por el denunciante.
Según la versión de la defensa de Grassi, el martes 22 de octubre un chico se presentó en la Fundación "con un nombre falso, Javier Galván", pidiendo hablar con Grassi, con el objetivo de pedirle dinero para "ayudarlo".
"A Grassi le resultó una cara familiar y enseguida lo reconoció como alguien que había estado en la Fundación. Le sonó raro el nombre que le había dado y, luego lo reconoció con el nombre que nos dieron en la Fiscalía", dijo Maloney. Al conocer el nombre, la defensa de Grassi solicitó que se cite a "todas las personas que estuvieron con ese menor durante su estadía en la Fundación para saber si alguna vio, en algún momento", una actitud diferente en el menor tras el episodio que se investiga.
Y exigieron que se investigue si "Gabriel" habría percibido dinero luego de declarar ante la Justicia. Inmediatamente después de estos pedidos, Grassi evitó contestar las preguntas que tenía preparada la fiscal Rita Bustamante, a cargo de la investigación, sobre las declaraciones que había prestado "Gabriel".

Derechos vulnerados
Es que el último miércoles la Cámara de Apelaciones de Morón resolvió que Grassi debía ser sometido a una nueva indagatoria ya que su derecho a la defensa se había visto vulnerado, al no poder conocer el nombre de uno de los chicos que lo había acusado. No obstante, el procesamiento de Grassi sigue en pie, ya que otro menor, "Ezequiel", también lo acusa de haberlo visto en situaciones comprometedoras con internos de la Fundación.
Los abogados de Grassi, pese a ello, esperan ahora poder revertir la situación procesal de su cliente, sembrando dudas sobre la veracidad de los testimonios que incriminan al sacerdote.
Maloney no sólo dijo que la extorsión denunciada por Grassi le quita absolutamente credibilidad al testimonio de "Gabriel", sino que añadió que "?Ezequiel? está en contacto con personas que realizarían actos cuestionables", sin aclarar más detalles. Grassi fue muy escueto al salir del Tribunales, respetando así uno de los puntos ordenados por la Justicia. "No tengo miedo de nada; estoy confiado en Dios que se va a esclarecer todo", dijo. (DyN)

Tamaño texto
Comentarios