"Hay que equilibrar los gastos para llegar a marzo sin contratiempos"

16 Diciembre 2007
“Comprar lo mínimo y necesario. Equilibrar los gastos con tarjetas de crédito y no generar expectativas inflacionarias adquiriendo mercaderías por las dudas suban en el futuro”. Esas son las sugerencias que efectuó Susana Andrada, titular del Centro de Estudios del Consumidor (CEC) cuando LA GACETA le consultó respecto de cómo cubrirse frente a un escenario inflacionario.
Según la experta, generalmente la población se lanza a comprar masivamente productos durante las fiestas de fines de año porque simplemente es una tradición. “Muchos consumidores que no tienen vivienda propia ni auto se animan más a adquirir televisores, plasmas, computadoras, DVD o electrodomésticos de líneas blancas como una forma de prevenir que su dinero se desvalorice por la inflación”, señaló.
Por el contrario, Andrada consideró que la población debe mejorar su conducta de consumo “de tal forma de evitar un gasto desmesurado que no lo pagará hoy, por el uso de las tarjetas de crédito, pero que mañana tendrá que hacer frente con un mayor costo, por la tasa de interés que se aplica”.

Sugerencias
Antes de efectuar compras de  productos de alto valor, el consumidor debe analizar si tiene la suficiente capacidad de pagarlo con el tiempo, sin ahogarse, indicó la titular del CEC. Si apela a alguna herramienta de financiamiento -continuó la experta- es sugerible que evite pagar el mínimo, porque “la deuda se irá convirtiendo en un círculo vicioso y el que toma el crédito no podrá abandonar su condición de moroso”.
Por el “boom” del consumo, tanto el comercio, los bancos y hasta las empresas emisoras del dinero “plástico” lanzaron cientos de planes de financiación, de acuerdo con las características del cliente a seducir. Andrada, en ese sentido, puntualizó que esa política de seducción es como un abrazo de oso. Por esa razón, recomendó a los consumidores leer detenidamente todo documento que firma. “Lo importante es equilibrar el consumo y, en lo posible, ahorrar”, puntualizó.

Cuestión de tiempo
Diciembre es el último mes del año, pero puede ser también el del inicio de la programación de los gastos del nuevo año. Andrada dijo que el consumidor no debe perder de vista esta consigna del tiempo, ya que también deberá prepararse para lo que vendrá.
La especialista afirmó que enero es un mes de elevado consumo, sobre todo por los gastos vinculados con el turismo, en el que muchas familias no miden sus gastos y tratan de pasarla bien, sin limitaciones.
Sin embargo, las preocupaciones aparecen a mediados de febrero cuando esa misma familia tiene que hacer frente a otros tipos de gastos, considerados esenciales por el entorno del grupo. En este aspecto, la presidenta del Centro de Estudios del Consumidor incluyó al gasto educativo. “Generalmente, cada familia debe tener ‘cash’ para abonar la matrícula del colegio”, especificó.  “Además, ya se adelantó que las cuotas serán más caras, al igual que el costo de las prepagas para aquellas familias que no tengan una buena obra social”, alertó.
En definitiva, la titular del CEC expresó que las fiestas de fin de año no sólo deben ser un momento para la unión de las familias, sino también para reflexionar cómo se enfrentará el futuro en el escenario de la economía doméstica.

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