11 Abril 2002 Seguir en 
Investigando el robo de una moto en Monteros habrían descubierto una verdadera organización dedicada a este tipo de delitos, uno de cuyos miembros habría participado en el asalto que sufrió el ingenio Santa Rosa hace tres años.
Policías de la Brigada Oeste, al mando del subcomisario Antonio Quinteros, encontraron una gran cantidad de repuestos de motos, chasis y tanques de combustible; todo estaba enterrado en una habitación en construcción, en León Rougés, a 3 kilómetros de Monteros.Todo empezó con el robo que sufrió Marcelo Orellana en marzo pasado: desconocidos se llevaron su moto Honda 125 de la puerta de un sanatorio de Monteros.
Los investigadores, en base a datos aportados anónimamente, llegaron hasta León Rougés, donde se entrevistaron con un joven de 19 años. Este les comentó que el padre de su novia tenía un amigo policía con el que habían robado más de una moto Honda CG 125 en Monteros, usando una Ford F-100 del uniformado.
El muchacho dijo también que su suegro le contó que hacía tres años había participado en al atraco al ingenio donde trabajaba. Los policías profundizaron su investigación y descubrieron que, poco después del robo al ingenio Santa Rosa, el sospechoso Juan Juárez se compró un auto cuyo valor no se condice con los haberes que percibe el hombre.
Los policías, supervisados por el comisario mayor Pedro Ledesma, siguieron el hilo de la investigación hasta determinar que entre los presuntos ladrones estarían el cabo Tomás Ibáñez y Arturo Loza.
Con órdenes de allanamiento de la Justicia, los pesquisas encontraron en la casa de Juárez, según se informó, una gran cantidad de partes de motos enterradas. Luego se encontraron restos de un motor en la casa de un hermano del acusado, y otro tanto en la vivienda de Loza.Según la investigación, la supuesta banda se habría dedicado a la venta de repuestos para este tipo de motos exclusivamente.
En la casa de Ibáñez no se hallaron elementos vinculados al robo de motos, pero grande fue la sorpresa de los policías cuando descubrieron que el número de chasis de su camioneta no coincidía con el de los papeles. Por ello fue secuestrada.
Juárez y Loza están detenidos y no se descarta que se produzcan nuevas aprehensiones; entre ellas, la del cabo de Policía.
Policías de la Brigada Oeste, al mando del subcomisario Antonio Quinteros, encontraron una gran cantidad de repuestos de motos, chasis y tanques de combustible; todo estaba enterrado en una habitación en construcción, en León Rougés, a 3 kilómetros de Monteros.Todo empezó con el robo que sufrió Marcelo Orellana en marzo pasado: desconocidos se llevaron su moto Honda 125 de la puerta de un sanatorio de Monteros.
Los investigadores, en base a datos aportados anónimamente, llegaron hasta León Rougés, donde se entrevistaron con un joven de 19 años. Este les comentó que el padre de su novia tenía un amigo policía con el que habían robado más de una moto Honda CG 125 en Monteros, usando una Ford F-100 del uniformado.
El muchacho dijo también que su suegro le contó que hacía tres años había participado en al atraco al ingenio donde trabajaba. Los policías profundizaron su investigación y descubrieron que, poco después del robo al ingenio Santa Rosa, el sospechoso Juan Juárez se compró un auto cuyo valor no se condice con los haberes que percibe el hombre.
Los policías, supervisados por el comisario mayor Pedro Ledesma, siguieron el hilo de la investigación hasta determinar que entre los presuntos ladrones estarían el cabo Tomás Ibáñez y Arturo Loza.
Con órdenes de allanamiento de la Justicia, los pesquisas encontraron en la casa de Juárez, según se informó, una gran cantidad de partes de motos enterradas. Luego se encontraron restos de un motor en la casa de un hermano del acusado, y otro tanto en la vivienda de Loza.Según la investigación, la supuesta banda se habría dedicado a la venta de repuestos para este tipo de motos exclusivamente.
En la casa de Ibáñez no se hallaron elementos vinculados al robo de motos, pero grande fue la sorpresa de los policías cuando descubrieron que el número de chasis de su camioneta no coincidía con el de los papeles. Por ello fue secuestrada.
Juárez y Loza están detenidos y no se descarta que se produzcan nuevas aprehensiones; entre ellas, la del cabo de Policía.







