Investigan si Amín estaba drogado o intoxicado

Investigación. Los pesquisas sospechan que el homicida podría haber mutilado a su esposa cuando ella estaba aún con vida, posiblemente desmayada. La fiscal espera los resultados de la autopsia y del examen toxicológico. Una junta médica revisó al acusado en el Obarrio.

EL LUGAR DEL HORROR. El domingo a la madrugada, un empleado del Catalinas Park encontró a Amín arrastrando el cuerpo de su esposa por las escaleras.LA GACETA
EL LUGAR DEL HORROR. El domingo a la madrugada, un empleado del Catalinas Park encontró a Amín arrastrando el cuerpo de su esposa por las escaleras.LA GACETA
02 Noviembre 2007
Pablo Antonio Amín podría haberle extraído los globos oculares a María María Arias cuando esta aún estaba con vida. Esa es la sospecha que manejan los investigadores y que sólo se podrá corroborar cuando la fiscal Adriana Reinoso Cuello reciba los resultados de la autopsia y los informes de los peritos de la Policía que estuvieron en la escena del crimen.
Los pesquisas, basándose en la cantidad de sangre que se encontró en la cama donde el acusado puso los ojos de su esposa, se inclinan por esta posibilidad, a pesar de que los médicos determinaron que la joven murió estrangulada.
Según los dichos de la Policía, la mujer podría haber estado moribunda cuando Amín cometió ese cruel acto. Ese sería el principal motivo por el cual Arias no gritó cuando su marido, con una precisión quirúrgica, le extrajo los globos oculares.
De acuerdo con los informes preliminares, el acusado podría haber utilizado la hoja de un bisturí que, por el momento, no fue encontrada por los investigadores, a pesar de que revisaron en más de una oportunidad exhaustivamente la habitación 514 del Catalinas Park, donde ocurrió el crimen. Ante este panorama, la fiscal pidió que Amín sea sometido a una serie de estudios para confirmar o descartar que se lo haya tragado. La sospecha surgió a causa de lo que gritaba el acusado cuando fue detenido. "Dénme agua para tomar porque me tragué el anillo", decía.
Reinoso Cuello, por este motivo, solicitó a los médicos del Obarrio que controlen el estado de salud de Amín, puesto que, en caso de que se haya tragado la hoja de bisturí, casi con seguridad, sufriría una herida interna.
La fiscal ya había solicitado a los médicos que realizaron la autopsia que busquen el bisturí en el cuerpo de la víctima, pero los forenses no pudieron encontrarlo.
Los investigadores tampoco descartan que Amín haya arrojado la hoja del bisturí en algún otro sector del hotel luego de haber arrastrado el cuerpo por varios pisos.
Por último, la fiscal espera que a partir del lunes, se pueda contar con los resultados de los estudios a los que fue sometido Amín. El que más le interesa es el toxicológico.
De acuerdo con una fuente de Tribunales, espera determinar si el santiagueño consumió alguna sustancia tóxica o si se excedió en el consumo de productos adelgazantes.
El médico nutricionista Francisco D?Onofrio consideró que es probable que Amín haya sufrido una sobredosis de productos dietéticos. "Esos preparados tienen componentes que actúan como diuréticos. En cantidades excesivas, provocan un estado de deshidratación general que afecta al sistema nervioso central", explicó.
En opinión del experto, Amín podría haber mezclado esas dosis tóxicas de cócteles adelgazantes con otra medicación. "Tal vez combinó anfetaminas, diuréticos y laxantes. Ello puede provocar diarrea, deshidratación, alteraciones del sueño, trastornos motrices, hipertensión arterial, arritmia, crisis psiquiátricas y psicopatías", describió.
Por otra parte, una junta médica del Obarrio examinó ayer a Amín, en lo que fue el primer estudio que se le practica al acusado desde que se encuentra internado.
Según fuentes del nosocomio, un médico clínico de la institución y un equipo terapéutico revisaron al homicida y le realizaron "varios estudios" con el fin de emitir un nuevo diagnóstico de su estado de salud. Ese parte médico ya fue enviado a la fiscal, según informó Nélida Romano, la directora del Obarrio.Desde la noche del crimen, Amín no había sido entrevistado. Debido a su alta peligrosidad, permanece sedado desde el domingo, atado de pies y manos a una camilla, dentro de una celda y con custodia permanente.
El juez Juan Francisco Pisa ordenó que Amín continúe internado en el Obarrio, tal como se lo había solicitado el martes Reinoso Cuello.El magistrado entendió que, hasta que se sepa si el acusado es realmente inimputable y se determine que no es peligroso para sí ni para los demás, debe permanecer alojado allí.
El juez Pisa, según confirmó una fuente de Tribunales, también aceptó que se suspendan los plazos procesales hasta tanto se sepa si Amín está en condiciones o no de declarar.