Dos hermanos fallecieron al caer su camioneta en un precipicio
El rodado patinó en la nieve, cuando uno de los menores pretendía hacer una maniobra. Las víctimas, de 15 y de 17 años, estaban con su familia en la zona de "La Quebradita" viendo el paisaje. El barranco tiene más de 30 metros de profundidad. Conmovidos.
24 Septiembre 2007 Seguir en 
Dos hermanos, de 15 y de 17 años, murieron ayer a la tarde en un terrible accidente ocurrido en la ruta 307, en Tafí del Valle. El padre de los adolescentes, en tanto, sufrió la fractura de una pierna y politraumatismos.
La tragedia ocurrió poco después de las 15, a la altura del kilómetro 72,5, en “La Quebradita”. Allí se había detenido una camioneta Toyota Hilux, BTD-891, verde, que era conducida por Carlos Roberto Bollero, de 45 años, domiciliado en la intersección de Alvarez Condarco y Autopista, en la capital. A él lo acompañaban sus hijos Carlos Mario, de 17 años, y Agustín, de 15. Según algunos familiares, también estaban la esposa de Bollero y otros hermanos.
Aparentemente, el mayor de los adolescentes le habría pedido permiso al padre para subir con el vehículo sobre una loma para poder ver más de cerca la nieve, a lo que Bollero accedió. La camioneta ascendió unos metros, pero como había nevado y todavía estaba lloviendo, el vehículo patinó en el barro y se fue hacia atrás, tomando velocidad por la pendiente.
Desesperados
Los chicos comenzaron a gritar, advirtiendo que no podían controlar la camioneta, por lo que el padre se colocó detrás para intentar frenarla con su cuerpo. Pero el pesado vehículo le pasó por encima y se desbarrancó a un precipicio de unos 30 metros ante la desesperación de todos. Los dos adolescentes sufrieron gravísimas heridas y murieron en el acto. La camioneta quedó en posición invertida, con los cuerpos en el interior.
La Policía, con la colaboración de los bomberos, rescató los cuerpos luego de bajar ayudándose con cuerdas y arneses. La caída es muy escarpada y, por el estado en el que se encontraba el terreno, la labor se hizo muy dificultosa.
Los mismos policías trasladaron al padre de las víctimas hasta el hospital de Tafí del Valle, ya que había sufrido una fractura en la pierna izquierda. Allí también debieron ser atendidos los hermanos y la madre, quienes se hallaban shockeados por lo sucedido.
Deportistas
La familia Bollero está muy ligada al deporte. El mayor de los adolescentes había corrido el año pasado algunas carreras de enduro. Algunos de los familiares que llegaron tras enterarse de la tragedia aseguraron que la familia iba a Tafí del Valle casi todos los fines de semana. Un grupo de ellos debió volver al lugar del accidente y descender hasta donde estaba la camioneta para retirar los efectos personales de la familia. Los cuerpos iban a ser trasladados anoche a la capital, adonde iban a ser velados.
La tragedia ocurrió poco después de las 15, a la altura del kilómetro 72,5, en “La Quebradita”. Allí se había detenido una camioneta Toyota Hilux, BTD-891, verde, que era conducida por Carlos Roberto Bollero, de 45 años, domiciliado en la intersección de Alvarez Condarco y Autopista, en la capital. A él lo acompañaban sus hijos Carlos Mario, de 17 años, y Agustín, de 15. Según algunos familiares, también estaban la esposa de Bollero y otros hermanos.
Aparentemente, el mayor de los adolescentes le habría pedido permiso al padre para subir con el vehículo sobre una loma para poder ver más de cerca la nieve, a lo que Bollero accedió. La camioneta ascendió unos metros, pero como había nevado y todavía estaba lloviendo, el vehículo patinó en el barro y se fue hacia atrás, tomando velocidad por la pendiente.
Desesperados
Los chicos comenzaron a gritar, advirtiendo que no podían controlar la camioneta, por lo que el padre se colocó detrás para intentar frenarla con su cuerpo. Pero el pesado vehículo le pasó por encima y se desbarrancó a un precipicio de unos 30 metros ante la desesperación de todos. Los dos adolescentes sufrieron gravísimas heridas y murieron en el acto. La camioneta quedó en posición invertida, con los cuerpos en el interior.
La Policía, con la colaboración de los bomberos, rescató los cuerpos luego de bajar ayudándose con cuerdas y arneses. La caída es muy escarpada y, por el estado en el que se encontraba el terreno, la labor se hizo muy dificultosa.
Los mismos policías trasladaron al padre de las víctimas hasta el hospital de Tafí del Valle, ya que había sufrido una fractura en la pierna izquierda. Allí también debieron ser atendidos los hermanos y la madre, quienes se hallaban shockeados por lo sucedido.
Deportistas
La familia Bollero está muy ligada al deporte. El mayor de los adolescentes había corrido el año pasado algunas carreras de enduro. Algunos de los familiares que llegaron tras enterarse de la tragedia aseguraron que la familia iba a Tafí del Valle casi todos los fines de semana. Un grupo de ellos debió volver al lugar del accidente y descender hasta donde estaba la camioneta para retirar los efectos personales de la familia. Los cuerpos iban a ser trasladados anoche a la capital, adonde iban a ser velados.
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