Un ladrón fue herido gravemente en un asalto

La víctima, junto a dos cómplices, se enfrentó con dos uniformados en la puerta de una firma constructora en la que habían robado.

A DECLARAR. El remisero es llevado a un patrullero por un policía. LA GACETA INES/ QUINTEROS ORIO
A DECLARAR. El remisero es llevado a un patrullero por un policía. LA GACETA INES/ QUINTEROS ORIO
23 Septiembre 2007
Habían conseguido el dinero que buscaban. Pero nunca se imaginaron que al salir se encontrarían con un móvil policial.  Las consecuencias fueron terribles. Uno agoniza; otro resultó herido; un remisero fue detenido y un cuarto huyó. Ese fue el resultado del violento asalto perpetrado ayer en avenida Francisco de Aguirre al 800.
A las 12, Sebastián Calleri se preparaba para abonar la quincena de los trabajadores de su empresa. También se encontraban otros empleados realizando tareas de mantenimiento. En un remise Renault 9, ingresaron al playón dos hombres, y un tercero que esperaba en la puerta se sumó a ellos.
El trío, portando armas de fuego, redujo rápidamente a las casi diez personas que se encontraban en el lugar. “Nos amenazaron y nos golpearon. Después nos encerraron y se llevaron la plata. Nunca se imaginaron lo que pasaría”, expresó Oscar Lechese, con lo que coincidió  Juan Burgos, dos empleados de la empresa.
Uno de los asaltantes subió a la oficina de Calleri; guardó el dinero en un bolso y salió a buscar a sus compañeros para escapar. Entonces comenzó la pesadilla. “Cuando los ‘choros’ se iban, vieron que venía una camioneta de la seccional 5a y empezaron los tiros. Se subieron a un Fiat Duna Weekend de la empresa e intentaron huir. Los policías se defendieron y le pegaron un tiro en la cabeza al ladrón que llevaba el botín. Los otros lograron escapar”, explicó Burgos.
 
Confusión
Cuando finalizó el tiroteo los agentes Pablo Manlo y Adán Luna pidieron refuerzos y llamaron una ambulancia. A los pocos minutos llegó el personal al mando de los comisarios Jorge Eduardo Urueña, Francisco Ponce y Heberto Cortez.
En la puerta de ingreso de la empresa encontraron a José Luis “El Porteñito”  Rodríguez con una herida de bala en la cabeza y tendido sobre un charco de sangre. Fue trasladado al hospital Padilla, donde los médicos le diagnosticaron muerte cerebral.
Lo primero que hicieron los pesquisas fue organizar un operativo para dar con los asaltantes que habían huido. A las pocas cuadras del lugar donde se habían desencadenado los hechos, ubicaron el auto que utilizaron los asaltantes. Encontraron en su interior manchas de sangre, lo que les permitió establecer que otro delincuente resultó herido .
En la empresa, los investigadores interrogaron al conductor del Renault 9. Este, que fue identificado como R.O.R., dijo que dos hombres le habían pedido que los llevara a ese lugar y que, cuando se desencadenó el tiroteo, descubrió que sus pasajeros eran realmente remiseros.
Su versión fue desmentida por las víctimas del asalto que  declararon que él podría ser el cuarto hombre que participó en el hecho. Además, los pesquisas dijeron que tendría antecedentes por robo agravado.
Mientras la Policía buscaba a los prófugos, desde el Centro de Salud se informó que un tal Cristian había ingresado para ser atendido con balazos que había recibido en la pierna y en el brazo.  El baleado aseguró que había sido herido cuando fue asaltado en el paraje de El Corte, de Alderetes.
Los investigadores no sólo descubrieron varias contradicciones en sus dichos, sino que constataron que jamás había denunciado el hecho en la comisaría del lugar.
La fiscal Teresita Marnero, que investigará el caso, ordenó que tanto el remisero como el herido sean aprehendidos, ya que sospecha que ambos están involucrados en el caso.