20 Septiembre 2007 Seguir en 
El fiscal Carlos Albaca, quien tomó la decisión de volver a foja cero la investigación por la muerte de Paulina Lebbos, les tomará declaración a amigos de la joven y al personal que estaba de guardia en la seccional 3a. Esto se debe a que en sus denuncias, familiares de la víctima y dueños de pubs del ex Abasto dijeron que la noche del 26 de febrero de 2006 "había zona liberada".
La noticia fue bien recibida por Alberto Lebbos, el padre de Paulina, aunque aclaró que esperaba que esto no sea "un maquillaje" para la investigación".
Albaca partirá de la presunción de que Virginia Mercado, la amiga de Paulina, no dijo toda la verdad, a pesar de las reiteradas veces que declaró. Mercado afirmó que ambas, tras salir de uno de los bares, ascendieron a un remise en la esquina de pasaje Gutiérrez y avenida Alem, y que Paulina, luego de dejarla en su casa (La Rioja al 400), se marchó hacia la casa de su novio, César Soto. La sospecha de Albaca le llamó la atención a Lebbos. "Virginia no sólo declaró, sino que además superó entrevistas con peritos especializados", explicó.
El fiscal tomó la decisión luego de que una joven denunció haber sido drogada en un boliche del ex abasto y luego haber sufrido abuso en una casa de El Manantial. En diciembre, una menor edad denunció un ataque similar.
El cuerpo de Paulina apareció a la vera de la ruta 341 en Tapia, el 11 de marzo del año pasado. Los peritos hallaron alta concentración de alcohol en sangre y determinaron que tenía rota la tráquea, pero no se pudo saber si había sufrido abuso. Tampoco se estableció si la estrangularon o si murió en forma accidental. "No se puede descartar nada. Todo se debe investigar", indicó Lebbos y señaló además que solicitará al fiscal que se reúna con su colega Teresita Marnero para comparar ambos casos. "Puede haber algunas similitudes", añadió.
Albaca, por pedido de Lebbos, interrogó al empresario que estaba involucrado en el caso de la menor de edad. Este negó conocer a Paulina, pero reconoció que la noche en la que desapareció la joven en la zona no había policías.
La noticia fue bien recibida por Alberto Lebbos, el padre de Paulina, aunque aclaró que esperaba que esto no sea "un maquillaje" para la investigación".
Albaca partirá de la presunción de que Virginia Mercado, la amiga de Paulina, no dijo toda la verdad, a pesar de las reiteradas veces que declaró. Mercado afirmó que ambas, tras salir de uno de los bares, ascendieron a un remise en la esquina de pasaje Gutiérrez y avenida Alem, y que Paulina, luego de dejarla en su casa (La Rioja al 400), se marchó hacia la casa de su novio, César Soto. La sospecha de Albaca le llamó la atención a Lebbos. "Virginia no sólo declaró, sino que además superó entrevistas con peritos especializados", explicó.
El fiscal tomó la decisión luego de que una joven denunció haber sido drogada en un boliche del ex abasto y luego haber sufrido abuso en una casa de El Manantial. En diciembre, una menor edad denunció un ataque similar.
El cuerpo de Paulina apareció a la vera de la ruta 341 en Tapia, el 11 de marzo del año pasado. Los peritos hallaron alta concentración de alcohol en sangre y determinaron que tenía rota la tráquea, pero no se pudo saber si había sufrido abuso. Tampoco se estableció si la estrangularon o si murió en forma accidental. "No se puede descartar nada. Todo se debe investigar", indicó Lebbos y señaló además que solicitará al fiscal que se reúna con su colega Teresita Marnero para comparar ambos casos. "Puede haber algunas similitudes", añadió.
Albaca, por pedido de Lebbos, interrogó al empresario que estaba involucrado en el caso de la menor de edad. Este negó conocer a Paulina, pero reconoció que la noche en la que desapareció la joven en la zona no había policías.







