04 Septiembre 2007 Seguir en 
BOGOTA.- Un importante jefe de la mayor guerrilla de Colombia y de Sudamérica, acusado de dirigir las operaciones de narcotráfico del grupo rebelde y solicitado en extradición por Estados Unidos, cayó abatido por las fuerzas militares en medio de la selva. La muerte de Tomás Medina, alias "El Negro Acacio" , uno de los más influyentes comandantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y de 16 guerrilleros más, se produjo durante el asalto militar a un campamento, en el marco de la Operación Sol Naciente, y constituye el mayor logro militar del gobierno del presidente, Alvaro Uribe, en su lucha contra la guerrilla, a la que prometió derrotar cuando asumió el poder en 2002. Junto con Medina murieron 16 guerrilleros durante el bombardeo al campamento, dijo un vocero del gobierno.
El "Negro Acacio" se encargaba del financiamiento y sostenimiento de las FARC y controlaba el negocio del narcotráfico y la adquisición de armas, explosivos y municiones en el oriente del país. Era también el contacto directo con las redes internacionales del crimen, señaló el vocero.
En 2001, la Justicia de Colombia vinculó a Medina en una investigación por narcotráfico y posteriormente EEUU pidió su extradición. El jefe rebelde fue acusado de mantener negocios con Fernandinho Beira Mar, el narcotraficante más poderoso de Brasil, capturado en Colombia en 2001 y deportado a su país.
Pese a la labor de facilitación que inició el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para lograr la libertad de la ex candidata presidencial, Ingrid Betancourt, y de otros 48 rehenes secuestrados por las FARC, no se suspenderán las operaciones militares contra el grupo rebelde. "Continuaremos con las operaciones militares", afirmó el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. (Reuter)
El "Negro Acacio" se encargaba del financiamiento y sostenimiento de las FARC y controlaba el negocio del narcotráfico y la adquisición de armas, explosivos y municiones en el oriente del país. Era también el contacto directo con las redes internacionales del crimen, señaló el vocero.
En 2001, la Justicia de Colombia vinculó a Medina en una investigación por narcotráfico y posteriormente EEUU pidió su extradición. El jefe rebelde fue acusado de mantener negocios con Fernandinho Beira Mar, el narcotraficante más poderoso de Brasil, capturado en Colombia en 2001 y deportado a su país.
Pese a la labor de facilitación que inició el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para lograr la libertad de la ex candidata presidencial, Ingrid Betancourt, y de otros 48 rehenes secuestrados por las FARC, no se suspenderán las operaciones militares contra el grupo rebelde. "Continuaremos con las operaciones militares", afirmó el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. (Reuter)







