Evo busca dialogar, pero sus opositores le piden que renuncie

El presidente boliviano ratificó la convocatoria a organizaciones cívicas de seis departamentos. Los dirigentes que integran la Junta Democrática de Bolivia definirán hoy nuevas medidas de presión contra el gobierno central.

DESGASTE. La popularidad de Evo Morales decreció, como también el apoyo de las organizaciones civiles. REUTERS
DESGASTE. La popularidad de Evo Morales decreció, como también el apoyo de las organizaciones civiles. REUTERS
03 Septiembre 2007
La Paz.- El gobierno de Bolivia ratificó ayer su convocatoria al diálogo con las organizaciones cívicas de seis departamentos (provincias) acerca de la sede de la capital del país y la reforma constitucional, pero voceros opositores anticiparon que mantendrán la posición de enfrentamiento con las autoridades.
Los dirigentes cívicos de seis de los nueve departamentos del país (Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca, Cochabamba, Beni y Pando), que conformaron una Junta Democrática de Bolivia, tienen previsto reunirse hoy para definir nuevas medidas de presión contra el Poder Ejecutivo.
El enfrentamiento entre el gobierno y las seis regiones tomó un nuevo ingrediente, cuando el prefecto (gobernador) de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, pidió la renuncia del presidente Evo Morales.
La Iglesia boliviana intentó la semana pasada mediar en el conflicto entre el gobierno de Morales y las entidades cívicas opositoras, pero su oferta, por ahora, no fue respondida por los actores políticos enfrentados.
El gobierno ratificó que hoy iniciará el diálogo pese a la negativa de los dirigentes cívicos, especialmente de Sucre, que desde el 15 de agosto es centro de las protestas que obligaron a la Asamblea Constituyente a suspender las sesiones.
Sucre demanda que se le restituya la sede del Gobierno y del Congreso, trasladados a La Paz en 1899, tras una guerra civil. “Mañana (por hoy) se verá quiénes apuestan a una solución por el diálogo y quiénes por la violencia”, dijo el portavoz oficial, Alex Contreras, al ratificar que la reunión que convocó el gobierno será en Cochabamba, en el centro geográfico del país.
El presidente del Comité Cívico de Chuquisaca, John Cava, reiteró que el problema está en Sucre, no en Cochabamba, al dejar abierta la posibilidad de un boicot a la convocatoria oficial. “Consideramos que el gobierno tiene que escuchar las razones que tenemos para plantear el problema”, agregó Cava.
El dirigente opositor aseguró que le preocupa la falta de sensibilidad, de humildad y la soberbia de quienes tienen que resolver el problema que tiene a un pueblo movilizado desde hace 18 días, con más de 1.600 personas en huelga de hambre.
Los dirigentes cívicos de La Paz aceptaron dialogar con sus pares de Chuquisaca, pero ratificaron que lo harán para que no se afecte al departamento y a la unidad del país con la demanda de que la capital sea Sucre, explicó el presidente del Concejo Municipal paceño, Luis Revilla.
Contreras, por su parte, reiteró que para el gobierno de Morales la demanda de Sucre es política y está impulsada por entidades urbanas de la ciudad, que no compartirían, supuestamente, los habitantes rurales del departamento. “Definitivamente, este es un tema político; en la ciudad, efectivamente, existe un conflicto, pero en el resto del departamento, absolutamente nada; por eso ratificamos la reunión en Cochabamba”, dijo el funcionario.
A la cita de las entidades opositoras, convocada en Cobija, capital del departamento Pando, en el norte del país, fueron invitados también los prefectos de los seis departamentos.
Se ignora si asistirá el prefecto de Chuquisaca, David Sánchez, que renunció el jueves por la falta de atención oficial a la crisis.
En tanto, al pedir la renuncia de Evo, el prefecto de Cochabamba, Reyes Villa, precisó: “no puede haber una solución a través de la confrontación; yo le pido que si está en esa línea, que se vaya del gobierno; Bolivia no puede estar en este desastre”. (DPA-Télam)

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