La Constituyente se enfrenta a una rebelión regional

Fuerte disputa por la futura capital del país. Los chuquisaqueños reclaman desde fines del siglo XIX que las sedes del Ejecutivo y del Legislativo le sean restituidas a Sucre.

18 Agosto 2007
LA PAZ.- Un cabildo popular convocado por organizaciones civiles en la ciudad de Sucre, capital de la provincia de Chuquisaca, determinó ayer rechazar la resolución de la Asamblea Constituyente de eliminar de su agenda de debates el reemplazo de La Paz por Sucre como capital política del país. Esta disputa por las sedes de los poderes Ejecutivo y Legislativo mantiene paralizada desde el miércoles las actividades del foro constituyente, y pone en riesgo el objetivo de presentar la nueva Carta Magna en diciembre.
La Asamblea, con el voto del bloque mayoritario del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) y delegados de la provincia de La Paz, había determinado no tocar el tema de las sedes, pese a que varias de las comisiones habían sugerido que Sucre debe recuperar su condición de capital. Los chuquisaqueños mantienen este reclamo desde fines del siglo XIX, cuando las sedes del Ejecutivo y del Legislativo fueron llevadas a La Paz al término de una guerra civil.

Sombrío panorama
La Constituyente, convocada por el presidente, Evo Morales, para refundar la nación, comenzó a sesionar en agosto de 2006 con el objetivo de concluir la tarea un año después. Sin embargo, hasta ahora no se aprobó ningún ítem  y se decidió correr el plazo hasta diciembre. Pero frente a este nuevo conflicto, con siete asambleístas en huelga de hambre, otros 54 que decidieron replegarse mientras el oficialismo no cambie su actitud y con los principales directivos de la Asamblea con paradero desconodido, analistas consideran improbable que se llegue a diciembre con todos los trabajos de comisión aprobados.
Los líderes civiles de Chuquisaca, apoyados por los dirigentes de los departamentos opositores de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, dijeron que solicitarán a la ONU y la OEA la presencia de observadores permanentes para verificar los atropellos legales en la Asamblea.

Agravio
El clima caldeado que existe en Sucre, que el jueves cumplió un paro civil de 24 horas como parte de sus medidas de protesta desencadenadas, obligó a Morales a suspender un viaje a esta ciudad. Los manifestantes en Sucre han quemado en las últimas horas en vías públicas fotografías del mandatario y la bandera indígena wiphala, símbolo ajedrezado y multicolor que también identifica al partido del líder aymara. (AFP-NA)

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