Una visita presidencial de dos horas para apoyar a Alperovich

El matrimonio Kirchner confirmó su asistencia al acto del martes, en el que se inaugurará el primer tramo de la nueva traza de la ruta 38.

05 Agosto 2007
Una visita de campaña para cumplir, en parte, una promesa electoral. Así podría definirse la llegada del presidente Néstor Kirchner a Tucumán, el próximo martes, para inaugurar la nueva traza de la ruta nacional 38, en el trayecto Famaillá-Monteros.
El anuncio de la obra vial data de marzo de 2003, cuando Kirchner  aún gobernaba Santa Cruz y estaba en la carrera presidencial. La obra (la primera de cuatro tramos de la nueva traza) comenzó en octubre de 2004. Diez meses más tarde que lo originalmente previsto y tras casi tres años de trabajo, el presidente de la Nación y el gobernador José Alperovich cortarán la cinta para inaugurar la nueva traza. Kirchner renovará la promesa de continuar con los trabajos de la mano de su esposa, Cristina Fernández, que se postula para sucederlo, y estará el martes en las adyacencias de Famaillá.
El matrimonio Kirchner y un reducido grupo de colaboradores llegarán, cerca del mediodía, en uno de los aviones del Gobierno nacional y estará tan sólo dos horas en Tucumán, según señalaron a LA GACETA algunos funcionarios provinciales. Horas antes, otra aeronave oficial descenderá en el Aeropuerto teniente Benjamín Matienzo, donde desembarcarán, entre otros miembros del gabinete kirchnerista, el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y el secretario de Obras Públicas de la Nación, José López. Mientras que Kirchner y la senadora nacional se trasladarán desde el aeropuerto en helicóptero al lugar del acto, el resto de la comitiva lo hará vía terrestre, dijeron los organizadores.
La del martes puede ser una de las últimas incursiones de Kirchner en Tucumán como Presidente. Fiel a su estilo, el jefe de Estado pidió a su equipo de trabajo que la visita sea corta. El acto en Famaillá no se extendería más allá de los 45 minutos, incluyendo el discurso presidencial y el del gobernador.
No obstante, se convertirá en una suerte de demostración de fuerza del Frente para la Victoria y sus partidos acoplados con vistas a los comicios provinciales del domingo 26. Varios funcionarios estimaron que asistirán unas 15.000 personas que llegarán desde distintos municipios.
A partir de hoy comenzará a montarse el palco oficial en uno de los laterales del puente que cruza la autopista a Famaillá, antes de llegar a esa ciudad. Por un pedido presidencial, a ese palco subirán no más de 25 funcionarios, como sucedió durante el acto que se realizó en el Hipódromo, el pasado 9 de julio. Como en aquella oportunidad, el Presidente, la candidata a sucederlo y la comitiva nacional compartirán, por algunos minutos, gaseosas y café en una carpa VIP, que se montará al lado del palco. Alperovich, en tanto, espera que Kirchner anuncie públicamente la ejecución de obras hídricas por un total de $ 76 millones.

Fuerza Republicana denunció agresiones
Un joven militante de Fuerza Republicana de Concepción terminó atendido en el Hospital Regional de esa localidad con un puntazo en la espalda, tras una refriega con simpatizantes de otra expresión política. La víctima fue identificada como Francisco Brizuela.
El candidato a gobernador por FR, Ricardo Bussi, vinculó el hecho con una agresión política, y afirmó que también se produjeron pegatinas sobre su propaganda y roturas de sus afiches por parte de miembros de la barra brava de Atlético Tucumán, a favor de la reelección de José Alperovich.
“Brizuela y otras personas se encontraban colgando pasacalles en Concepción cuando fueron atacados brutalmente. Sufrió una herida de arma blanca por la espalda. Es evidente que cuando Alperovich dijo que la campaña sería dura y sucia, tenía en mente las artimañas que usaría contra la oposición”, señaló el senador nacional.
Brizuela fue revisado y curado en el hospital y dado de alta ayer al mediodía. Bussi acusó del hecho al sector que lidera el dirigente peronista Iván Llorens, pero lo vinculó erróneamente con la Coalición Cívica por la Resistencia. El candidato a intendente de esa fuerza en Concepción, Raúl Albarracín, negó cualquier relación con el grupo agresor. “De ningún modo fueron miembros de nuestro movimiento”, remarcó.
Llorens, por su parte, se desvinculó totalmente de la acusación y sostuvo que no tiene gente trabajando en la campaña proselitista.
Respecto de los afiches cubiertos, José Luis Bussi dijo que el oficialismo vulneró las libertades de expresión y política de FR, porque está preocupado por su propuesta. “Se molestaron por el afiche de Claudio Viña como intendente y lo mandaron a tapar. Son los únicos a los que afectaron los seguidores de Atlético Tucumán”, aseveró.