24 Julio 2007 Seguir en 
Buenos Aires.- Miguel Bootello, el abogado que había denunciado penalmente a la ex ministra de Economía, Felisa Miceli, tras el hallazgo de la bolsa con dinero en su despacho, dijo haber sufrido amenazas de muerte y presiones hacia su entorno familiar. Bootello, quien a principios de junio denunció a la entonces ministra por presunto enriquecimiento ilícito, incumplimiento de deberes de funcionario público y evasión impositiva, luego de que una información periodística dio cuenta de una bolsa con $ 100.000 y más de U$S 30.000 encontrada en su despacho.
Según Bootello, ya son varias las llamadas telefónicas a su estudio amenazándolo de muerte por haber realizado la denuncia que ahora es investigada por la jueza federal María Servini de Cubría.
“No se metan con la jefa, con ella no se jode. No se metan con Montoneros que vamos a caer al estudio y los vamos a cagar a tiros”, fue la amenaza anónima que recibió Bootello en su estudio. Además, la ex mujer de Bootello que trabaja en el PAMI, en el área de amparos, recibió en los últimos días fuertes presiones por parte de dos funcionarios de mayor jerarquía para que renuncie a su trabajo debido a la denuncia del abogado contra Miceli. Por esta razón, el letrado ya envió cartas documentos a esos dos funcionarios para que cesen con las presiones a su ex mujer, caso contrario les iniciará una causa penal. Al mismo tiempo, Bootello le envió otra carta documento a la titular del PAMI, Graciela Ocaña, para advertirle de estos hechos que están sucediendo en su organismo.
Por otro lado, el Gobierno volvió a atribuirles motivaciones políticas a las denuncias que involucraron a la ministra de Defensa, Nilda Garré, y a la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti. El encargado de fijar la posición fue el ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien sostuvo que detrás de los cuestionamientos contra estas funcionarias hay una intención política. El ministro buscó restarles trascendencia a los tres casos que en el último mes hilvanaron una sucesión de denuncias contra el Gobierno. (NA-DyN)
Según Bootello, ya son varias las llamadas telefónicas a su estudio amenazándolo de muerte por haber realizado la denuncia que ahora es investigada por la jueza federal María Servini de Cubría.
“No se metan con la jefa, con ella no se jode. No se metan con Montoneros que vamos a caer al estudio y los vamos a cagar a tiros”, fue la amenaza anónima que recibió Bootello en su estudio. Además, la ex mujer de Bootello que trabaja en el PAMI, en el área de amparos, recibió en los últimos días fuertes presiones por parte de dos funcionarios de mayor jerarquía para que renuncie a su trabajo debido a la denuncia del abogado contra Miceli. Por esta razón, el letrado ya envió cartas documentos a esos dos funcionarios para que cesen con las presiones a su ex mujer, caso contrario les iniciará una causa penal. Al mismo tiempo, Bootello le envió otra carta documento a la titular del PAMI, Graciela Ocaña, para advertirle de estos hechos que están sucediendo en su organismo.
Por otro lado, el Gobierno volvió a atribuirles motivaciones políticas a las denuncias que involucraron a la ministra de Defensa, Nilda Garré, y a la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti. El encargado de fijar la posición fue el ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien sostuvo que detrás de los cuestionamientos contra estas funcionarias hay una intención política. El ministro buscó restarles trascendencia a los tres casos que en el último mes hilvanaron una sucesión de denuncias contra el Gobierno. (NA-DyN)
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