09 Abril 2002 Seguir en 
Un crimen ocurrido al término de un partido de fútbol entre Garmendia y La Ramada, en 1999, tiene como único imputado a un amigo de la víctima. Sin embargo, hasta ahora hay muchos puntos oscuros sobre el violento episodio.
Angel Santana recibió el domingo 3 de julio del 99 una puñalada en el vientre que llegó a afectarle arterias ubicadas junto a la columna vertebral. Poco después del hecho, fue detenido Rodolfo Omar Valenzuela, quien había estado junto a la víctima bebiendo desde esa mañana y con quien había compartido la tribuna en el cotejo que se jugó en el Club Deportivo Garmendia.
De acuerdo con la investigación, avalada por varios testigos, cuando el partido terminó hubo una discusión entre Santana y Valenzuela, y este le asestó una certera puñalada con un cuchillo tipo carnicero.
Sin embargo, el acusado y un amigo suyo, que es también su cuñado, afirmaron que Valenzuela peleó con simpatizantes de La Ramada, y que no saben quién apuñaló a Santana.
José Jaime, amigo y cuñado de Valenzuela, fue el que sostuvo esa posición, aunque incurrió en lagunas, contradicciones y olvidos.
Por ello fue careado con el oficial Héctor Santana. El policía afirmó que él iba en la camioneta en la que trataron de socorrer a la víctima, pero que no recordaba quiénes más iban.
Jaime dijo que él, Valenzuela y otro muchacho fueron los que auxiliaron a Santana, y afirmó que el agente no estaba en el vehículo.
Jaime señaló además que tanto él como el acusado estaban ebrios, y relató que Valenzuela les tiraba soda y vino a los hinchas visitantes, lo que habría desencadenado la pelea entre ellos.
El padre de la víctima, Juan Santana, comentó que Valenzuela había tenido un problema -no dijo cuál- con dos de sus hijos un año antes del crimen, pero aclaró que ellos le pidieron disculpas y que las diferencias fueron zanjadas.También señaló que la víctima y el acusado eran amigos, y que desconocía qué pudo haber desencadenado el fatal ataque.
La amistad entre ellos dos no está en duda, y menos si se tiene en cuenta que ese día estuvieron juntos desde las 11 hasta cerca de las 18, cuando se desencadenó la tragedia.
Angel Santana recibió el domingo 3 de julio del 99 una puñalada en el vientre que llegó a afectarle arterias ubicadas junto a la columna vertebral. Poco después del hecho, fue detenido Rodolfo Omar Valenzuela, quien había estado junto a la víctima bebiendo desde esa mañana y con quien había compartido la tribuna en el cotejo que se jugó en el Club Deportivo Garmendia.
De acuerdo con la investigación, avalada por varios testigos, cuando el partido terminó hubo una discusión entre Santana y Valenzuela, y este le asestó una certera puñalada con un cuchillo tipo carnicero.
Sin embargo, el acusado y un amigo suyo, que es también su cuñado, afirmaron que Valenzuela peleó con simpatizantes de La Ramada, y que no saben quién apuñaló a Santana.
José Jaime, amigo y cuñado de Valenzuela, fue el que sostuvo esa posición, aunque incurrió en lagunas, contradicciones y olvidos.
Por ello fue careado con el oficial Héctor Santana. El policía afirmó que él iba en la camioneta en la que trataron de socorrer a la víctima, pero que no recordaba quiénes más iban.
Jaime dijo que él, Valenzuela y otro muchacho fueron los que auxiliaron a Santana, y afirmó que el agente no estaba en el vehículo.
Jaime señaló además que tanto él como el acusado estaban ebrios, y relató que Valenzuela les tiraba soda y vino a los hinchas visitantes, lo que habría desencadenado la pelea entre ellos.
El padre de la víctima, Juan Santana, comentó que Valenzuela había tenido un problema -no dijo cuál- con dos de sus hijos un año antes del crimen, pero aclaró que ellos le pidieron disculpas y que las diferencias fueron zanjadas.También señaló que la víctima y el acusado eran amigos, y que desconocía qué pudo haber desencadenado el fatal ataque.
La amistad entre ellos dos no está en duda, y menos si se tiene en cuenta que ese día estuvieron juntos desde las 11 hasta cerca de las 18, cuando se desencadenó la tragedia.







