El detalle que faltó

El lanzamiento presidencial de la primera dama se hizo desde un teatro público y no se sabe qué costo insumió. Asumió Peiranoe inmediatamente apeló al gatopardismo. Por Angel Anaya, columnista LA GACETA.

20 Julio 2007
Por Angel Anaya, columnista LA GACETA.

BUENOS AIRES.- El espectacular lanzamiento de Cristina Fernández de Kirchner en el Teatro Argentino de La Plata, bajo la dirección del secretario de Medios de la Presidencia, Enrique Albistur, previó todo lo necesario, con excepción de algún detalle sobre su costo y la imputación de los recursos. El teatro es oficial, lo mismo que sus servicios, y las vallas y pantallas de TV exteriores para la transmisión simultánea estuvieron a cargo de personal municipal de la capital bonaerense, Esa circunstancia, ausente de toda información sobre el desarrollo del lanzamiento presidencialista de la primera dama, parece formar parte de una modalidad que, por habitual, hace de los actos proselitistas oficiales un costo oculto más para las arcas públicas.
Después de las elecciones, la Justicia Electoral pedirá a los candidatos los informes sobre los gastos sin mayores detalles de sus procedencias y, como hace poco tiempo, en los casos de Carlos Menem y Néstor Kirchner, extraordinariamente excedidos, sobreseídos por la jueza María Servini de Cubría y aquí no ha pasado nada. Si donde cabe lo más cabe lo menos, el caso Miceli o el de Picolotti, y ahora la sombra judicial sobre la ministra de Defensa, Nilda Garré, en cuya área se indaga contrabando de armas, parecen minimizar los pesos del espectacular escenario platense.

La regla de Lampedusa
Todo cambia para que nada cambie, era la regla del príncipe de Lampedusa que inventó al Gatopardo, y tiene sucesivos discípulos. Otro de ellos es el sucesor de Felisa Miceli, el economista Miguel Peirano que, tras asumir la cartera económica hizo causa con aquel personaje, puntualizando entre otras cosas que el Indec seguirá igual, que va a profundizar los lineamientos del Gobierno, que en los últimos días las inversiones han sido crecientes, y que hay precios libres pero con acuerdos. Lo más definitorio del flamante ministro seguramente ha sido que "el Estado cada vez debe ser más efectivo y estar más presente". Es decir, que no hubo renovación sino sucesión, por lo que los mercados lo ignoraron y siguieron a tono con Wall Street. Eso sí, Peirano es, al menos, una puerta de acceso de la Unión Industrial Argentina a los chismes de entrecasa del poder. El crecimiento industrial a tasas chinas comentado por el flamante ministro, sin embargo, no es el difundido por FIEL en su informe simultáneo habitual. Situación en descenso por el hecho de que 4.500 empresas están siendo afectadas desde junio por los cortes de energía, fundados en la conveniencia oficial de evitar racionamientos en el sector doméstico ratificada por Peirano a sus amigos de la UIA. (De nuestra Sucursal)